Relaciones internacionales

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Los analistas latinoamericanos consideran que la región seguirá suponiendo una de las asignaturas pendientes de Barack Obama tras su reelección. Entre los principales reclamos, está la necesidad de una reforma migratoria amplia, más respaldo a la lucha contra las drogas y un acercamiento a Cuba. Los analistas latinoamericanos consideran que la región seguirá suponiendo una de las asignaturas pendientes de Barack Obama tras su reelección. Entre los principales reclamos, está la necesidad de una reforma migratoria amplia, más respaldo a la lucha contra las drogas y un acercamiento a Cuba.

Aunque, como mucho, los especialistas únicamente esperan un impulso al comercio y alguna que otra medida migratoria. Así, el ex vicecanciller mexicano, Andrés Rozental, ha señalado que “EEUU no hará más por Latinoamérica de lo que ha hecho”.

Y parece llevar razón, puesto que el presupuesto del flamante presidente del ‘País de la Libertad’ no deja dudas: ha decidido recortar la asistencia total hasta el sur en un 9% para el año fiscal 2013 a 1.652 millones de dólares.

Esta fuga de dinero hace que se desvanezca poco a poco, la influencia política de EEUU en la región. Parece ser, tal y como se apunta en diferentes medios internacionales, que Brasil (el peso pesado de la zona) empieza a ocupar el puesto que ha dejado libre el tío Sam.

En cualquier caso, Obama no ha perdido la oportunidad de reconocer su parte de responsabilidad (al menos en el asunto de las drogas) y en el desgaste que produce en sus vecinos. En cualquier caso se opone rotundamente a algunas de las ideas que han tenido los gobernantes de Latinoamérica.

En relación con el intercambio de materias primas, China está sedienta de ellas y aunque ha ganado presencia en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, EEUU sigue siendo el mayor socio comercial de los asiáticos en su conjunto.

El analista argentino Sergio Berensztein, ha señalado que es posible que “haya alguna intención de avanzar en ese sentido en el margen para fortalecer el intercambio”. De hecho, aunque EEUU mantiene acuerdos de libre comercio con México, Centroamérica, Colombia, Chile, Panamá y Perú, a Obama se le resiste Brasil, que no parece interesado en sumarse a la lista.

A pesar de los intentos de Obama de intentar engordar el volumen de comercio con Latinoamérica para acelerar la recuperación económica, Latinoamérica (en pensamiento de los analistas) seguirá desilusionada. Hace cuatro años le dio la bienvenida a un Obama que prometía una nueva era de relaciones que nunca llegó, ¿por qué creer esta vez?

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