Conceptos

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Nuestras “Tesis Avanzadas sobre Transiciones a la Democracia” nos permitieron innovar con varios conceptos que estimamos necesarios en el campo, tanto en la teoría, como en la práctica. Nuestras “Tesis Avanzadas sobre Transiciones a la Democracia” nos permitieron innovar con varios conceptos que estimamos necesarios en el campo, tanto en la teoría, como en la práctica. Eso, adicional al cometido principal de revisión de algunos temas débilmente conceptuados o manejados. Estando débiles o mal manejados no ayudan y complican. Eso pasa en Venezuela.

Además del valor intrínseco de cada innovación, está el hecho de la ampliación de la frontera de posibilidades del “corpus” del campo. Resultan contribuciones al manejo universal del tema, refrescan su “estado del arte” y son medios para la acción asertiva. Son un valor agregado que queremos mostrar en una sola entrega.

El primero de ellos es el concepto de “vaciamiento político”.

“El concepto adquiere todo su valor cuando se entiende que los contextos de totalitarismo exigen un particular tipo de lucha democrática a estar presente desde el inicio de los afanes. Eso significa que el vaciamiento es el sostén de todas las fases de lucha, sean cuales sean, incluso en circunstancias negativas.

Su plano es el político. Se monta sobre lo social y se acompaña de lo cultural; pero, su asunto es el poder relativo de las partes, en términos de cambios en sus posiciones estratégicas. No es un tema electoral: esto contribuye, pero aisladamente no representa una condición suficiente. En totalitarismos de cualquier grado, la política electoral debe estar montada en el acompañamiento de las luchas sociales y la competencia en el campo cultural, para producir el vaciamiento que los debilite o despoje de todo poder político”.

“La política en totalitarismo es forzosamente antagónica. Frente al totalitarismo no cabe conceder, sino cuando la correlación de fuerzas –lo que en ocasiones hemos llamado la posición estratégica global- permite arrancarle ganancias. Al diálogo se llega sólo cuando se le ha convertido en un canal de ganancias políticas. Esa ganancia frente al totalitarismo es lo que hemos llamado vaciamiento político”.

El segundo es el concepto de “momento transicional”.

“Dicho de manera sencilla, el concepto no debe referir otra cosa que la presencia de un conjunto de condiciones sociales, políticas y otras, que prefiguran una POSIBILIDAD de cambio de estado político: de la democracia al totalitarismo o lo contrario.

No está, entonces, referido a un simple cambio de gobierno, o al lapso de enlace entre dos (como lo ha planteado el ex candidato opositor, Henrique Capriles R.), menos a la introducción de cualquier clase de cambios en un gobierno que mantiene el mismo régimen.

Visto con un poco más de exigencia, un Momento Transicional es un tiempo de posibilidad de ruptura de la continuidad; de la sintaxis política establecida, diríamos, con afectación. O la confluencia, en un tiempo de quiebre histórico, de la inercia de un tipo de pasado con las anticipaciones de un tipo distinto en el futuro”.

“Los momentos transicionales se identifican por un conjunto específico de signos y síntomas: en las instituciones y la política, pero también en la economía y la cultura. Cansancio o anulación de las instituciones, polarización o conflicto político, pérdida de productividad global del sistema económico, manifestaciones simbólicas de reconocimiento de las turbulencias nacionales: por el teatro, el humor, el periodismo, el mundo de las artes, etc.

Pero, insistimos, o se proclama y se asume el momento, o solo es un quizás de suerte incierta. La asunción, o la presencia, también tienen sus signos y síntomas: la compulsión a un nuevo esquema de unidad nacional (no solo unidad partidista) o una promesa de bloque hegemónico, la disposición o presencia de luchas políticas sostenidas por la democracia (no el simple electoralismo de los nuevos tiempos), la presencia de propuestas e iniciativas para el cambio institucional, etc.”.

El tercero es el concepto de “cooptación”, como tipo transicional.

“De acuerdo a nuestras “Tesis Avanzadas sobre Transiciones”, la cooptación es “un modo de preservar el antiguo régimen. Pero, expresa un cambio que contiene alguna explicación y también podría conducir a la democracia. Define lo que podríamos llamar –y disculpen el neologismo- una prototransición”.

Toca a la política democrática hacer unas pocas cosas frente a una situación como ésa: no ceder en su tarea de vaciamiento político, pujar por alumbrar condiciones transicionales y disponer del programa de gestión y acción para ella. Se dice fácil, no lo es, pero no hay opción, si lo que se quiere es avanzar el plan de democratización”.

“Muy importante, entonces, incluir el tipo dentro del estudio de los procesos que van del totalitarismo, cualquiera que él sea y cualquiera sea su intensidad. Como sugerido, nada nos dice que las transiciones a la democracia discurren de acuerdo a un único modelo, ni que las partes en liza perciban el proceso de la misma manera”.

El cuarto, y último –por los momentos- es el concepto de “negociaciones transicionales”.

“Me he referido varias veces en este medio a lo que he llamado negociaciones transicionales. Son el modo de actuación gerencial que aporta al éxito de la transición por la vía del reconocimiento de la especificidad de este tipo de procesos y el despliegue de las capacidades negociadoras. Son un recurso complejo, no reconocido, pleno de posibilidades y necesitado de sistematización”.

“Las transiciones a la democracia, tal como hemos insistido, son procesos de reestructuración de la base de poder de los sistemas políticos nacionales, que implican también, en función del valor concedido a los consensos en la Economía Institucional actual, la reconfiguración de los acuerdos sociales de base y del gran acuerdo o pacto nacional, expresado en la Constitución.

El proceso llamado transición a la democracia está conformado por fases reconocibles y diferenciables dentro de una lógica que puede calificarse de estratégica. Cada caso muestra situaciones en las cuales están presentes o se puede anticipar tipos y combinaciones de ellos, que se exige reconocer. Y uno de esos tipos es la que llamamos transición negociada”.

Cuatro conceptos. Cuatro aportes que esperan por sus comentarios y críticas, amigos lectores. Ojalá que para su enriquecimiento teórico y práctico. Precisamente para la buena práctica política fueron formulados.

* Santiago José Guevara García

(Valencia, Venezuela)

sjguevaragarcia@gmail.com / @SJGuevaraG1

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