Aquellos viejos tiempos

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Como suele ocurrir, en forma oficial, nada de nada, en Washington, no ha habido una reacción por parte del Gobierno estadounidense acerca del posible intercambio de prisioneros del que se ha estado especulando en la prensa, pero, alguna filtración siempre se da, los pasillos hablan y los fantasmas del Agente 86 y la 99 escuchan, como por ejemplo la suspensión de la audiencia definida a tres de los detenidos que estaba prevista en Alexandría, ciudad de Virginia vecina a Washington, y el traslado del proceso contra los dos acusados de Boston a Nueva York, esta situación da para el análisis, podríamos especular con que esgriman centralizar la operatoria con la premisa de simplificarlo judicialmente, retomando, ni la CIA ni el FBI, ni el Departamento de Estado ni del Tesoro dan explicaciones, lo que favorece la ola de rumores y especulaciones que asoman por doquier Rusia y EEUU negocian un intercambio de espías arrestados, lo que incluye a los rusos detenidos en los últimos días y a un científico nuclear, llamado Igor Sutyagin, condenado por espionaje en el 2004, por pasar información sobre submarinos nucleares y sistemas de dirección de misiles a una compañía británica. A Igor lo acompañarían otras diez personas que serían deportadas por el Gobierno de Moscú en virtud del intercambio, dentro de este grupo se destaca Serguel Skripal, acusado de actuar como doble agente.

Del otro lado de la gramilla en el pasado mes de junio, diez personas -entre las que se encuentra la periodista peruana Vicky Peláez- fueron arrestadas en EEUU acusadas de trabajar como agentes rusos no registrados.

No todo terminó aquí, sino que a los pocos días en Chipre fue arrestado otro ciudadano ruso, el que se fugó, tras ser beneficiado con libertad condicional.

Los espías rusos en poder de EEUU han revelado ser ciudadanos rusos y confirman que portan identidades falsa.

Tal es el caso de quien las autoridades nombraron como Juan Lázaro, quien habría admitido ante la Fiscalía de Nueva York que trabajó para los servicios de espionaje del Gobierno de Moscú.

Como suele ocurrir, en forma oficial, nada de nada, en Washington, no ha habido una reacción por parte del Gobierno estadounidense acerca del posible intercambio de prisioneros del que se ha estado especulando en la prensa, pero, alguna filtración siempre se da, los pasillos hablan y los fantasmas del Agente 86 y la 99 escuchan, como por ejemplo la suspensión de la audiencia definida a tres de los detenidos que estaba prevista en Alexandría, ciudad de Virginia vecina a Washington, y el traslado del proceso contra los dos acusados de Boston a Nueva York, esta situación da para el análisis, podríamos especular con que esgriman centralizar la operatoria con la premisa de simplificarlo judicialmente, retomando, ni la CIA ni el FBI, ni el Departamento de Estado ni del Tesoro dan explicaciones, lo que favorece la ola de rumores y especulaciones que asoman por doquier.

Así están las cosas por estos días, días de globalización, de intereses comunes, contrapuestos, estrategicos, sin embargo y como dirían los ancianos sabios, recuerdo el añejo puente de Glienicker, en Berlín, donde en aquellos viejos tiempos de la Guerra Fría, el canje de espías sobrevolaba el cielo alemán, ante tal acontecimiento, no deberíamos retroceder en el tiempo, recomponer la memoria y dar por sentado que todo tiempo pasado fue, o al despertar del sueño, será todo lo contrario.

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