Sólo el dólar paralelo se ve afectado por la oleada de dimisiones en el Gobierno de Hugo Chávez

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La cotización del dólar paralelo subía hoy un 5% hasta situarse en 6,10 bolívares por billete verde. Era la única constante financiera que sufría un golpe duro como consencuencia de la oleada de dimisiones de ministros y altos cargos que ha experimentado en 48 horas el Gobierno venezolano. La divisa del país presidido por Hugo Chávez se deprecía así hasta límites insospechados y demuestra que la devaluación del 50% aplicada hace pocos días por el Ejecutivo quizá se haya quedado corta. La cotización del dólar paralelo subía hoy un 5% hasta situarse en 6,10 bolívares por billete verde. Era la única constante financiera que sufría un golpe duro como consencuencia de la oleada de dimisiones de ministros y altos cargos que ha experimentado en 48 horas el Gobierno venezolano. La divisa del país presidido por Hugo Chávez se deprecía así hasta límites insospechados y demuestra que la devaluación del 50% aplicada hace pocos días por el Ejecutivo quizá se haya quedado corta.

De momento, el mandatario tendrá que remodelar profundamente su estructura de poder de la que se han descolgado del vicepresidente y ministro de la Defensa, Ramón Carrizalez y de su esposa, la ministra de Ambiente, Yubirí Ortega y también el presidente del Banco de Venezuela, Eugenio Vázquez Orellana, elegido hace un par de meses por Hugo Chávez para liderar su proyecto de banca pública que se ve ahora seriamente afectado. El financiero había sido antes presidente del Banco Central del país.

Todos ellos han alegado razones personales o de salud para justificar el abandono de sus cargos. Pero nadie en los ambientes políticos y económicos de Caracas, tanto chavistas como de oposición, da crédito a esta versión oficial.

Algunos analistas de Caracas han asegurado a este diario que estas renuncias se podrían haber producido como consecuencia de las luchas de poder que se han producido en el entorno del presidente tras la nacionalización de algunos bancos, que pertenecían a destacadas figuras de la Boliburguesía y que, por ahora, han provocado el encarcelamiento de Ricardo Fernández Barrueco, quién estaba considerado como uno de los mejores amigos de Chávez y la huida a un destino desconocido de Gonzalo Tirado.

Sin embargo, los tres funcionarios han querido dejar claro que sus renuncias no tienen nada que ver con un enfrentamiento con Chávez y desvincular sus dimisiones del creciente descontento con el mandatario de buena parte de la población que se ha visto incrementado en los últimos días por el cierre de un canal privado de televisión, que ha motivado multitudinarias marchas.

Otras explicaciones exploran ángulos distintos de las divergencias del chavismo. El diario Entorno Inteligente asegura que fuentes gubernamentales han expresado el presidente de venezolano le impuso a Carrizález firmar el decreto de racionamiento eléctrico sin haberle consultado. Además, según este diario el vicepresidente estaría muy molesto por la forma irregular en la que se gestinoa ahora el Banco de Venezuela, tras la salida del Santander. Y por esta razón Eugenio Vásquez Orellana, también se ha visto forzado a abandonar su cargo.

Según aseguran los medios de comunicación locales el ahora ex titular del Banco de Venezuela tenía fuertes diferencias con el nuevo ministro de Economía, Finanzas y Planificación, Jorge Giordani. De hecho algunas versiones indican que Giordani ya le había pedido al ex ministro José Rojas, representante de Venezuela ante el Banco Mundial, que asuma el cargo de Vázquez Orellana.

Otras fuente consultadas por Americaeconomica.com inidcan que el sucesor de Carrizalez en la vicepresidencia del país podría ser Luis Reyes Reyes, que desde 2008 es ministro de la Secretaria de la Presidencia y un hombre muy cercano al presidente. Además, Reyes fue uno de los que participo junto a Hugo Chávez en el golpe de Estado de 2002.

La caída del bolívar frente al dólar paralelo, de la que hablábamos al principio, no ha afectado demasiado a la deuda venezolana. El bono a diez años de referencia con vencimiento en 2016 y un cupón del 5,750% sólo veía elevarse su rentabilidad 0,012 puntos porcentuales. Esta cifra se situaba en un 12,94% asociada a un precio del 68,98% del nominal.

La explicación es que a pesar de que Venezuela es un estado petrolero su deuda se ya encuentra a la cola de las emisiones de los países de América Latina que se mueven en precios superiores al 100% del nominal. Y, al menos de momento nadie espera un ‘default’.

Mientras, la Bolsa de Caracas, a pesar de que experimentaba una bajada leve y resistía a esta oleada de dimisiones y a las fuertes protestas que se producen en las calles del país en las que hasta el momento han fallecido dos jóvenes universitarios. S

Sn embargo, tampoco es una noticia demasiado sorprendente, este mismo comportamiento ha sido una constante en los últimos días, a pesar de hechos de gran calado económico como la devaluación del bolívar o las nacionalizaciones bancarias recientes. Quizá la explicación es que se trata de un mercado muy pequeño.

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