Las presiones de Brasil y el Mercosur rebajan las amenazas de Chávez de una guerra con Colombia

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La gran mayoría de los senadores de Brasil han decidido retrasar una semana más la sesión para debatir y votar la moción de ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur). Estas presiones han provocado que el presidente venezolano, Hugo Chávez, haya negado haber convocado a su país a prepararse para la guerra contra Colombia. La gran mayoría de los senadores de Brasil han decidido retrasar una semana más la sesión para debatir y votar la moción de ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur). Estas presiones han provocado que el presidente venezolano, Hugo Chávez, haya negado haber convocado a su país a prepararse para la guerra contra Colombia.

La sesión del Senado, que estaba prevista para este miércoles, se ha retrasado por las recientes declaraciones del presidente venezolano, que convocaba al ejército y a la ciudadanía para que se preparen «para la guerra» con Colombia.

Incluso el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado que el pasado 29 de octubre había aprobado el ingreso de Venezuela al bloque, sometiendo la iniciativa al pleno de la Cámara Alta, el senador Eduardo Azeredo, manifestó su preocupación por las declaraciones de Chávez.

También Azeredo ha recordado las críticas del mandatario venezolano al Senado brasileño, lo que ha generado una nueva ola de resistencias a apoyar la medida de integrar a Venezuela al bloque, a pesar del apoyo del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula de Silva.

Venezuela se adhirió al Mercosur en 2006 y su incorporación al bloque ya fue ratificada por los parlamentos de Argentina y Uruguay. Sin embargo la aprobación aún está pendiente en Brasil y Paraguay, donde el presidente venezolano Hugo Chávez ha realizado un fuerte gestión. En el año 2007 el senado brasileño ya había postergado la decisión después de que Chávez acusara a los legisladores de estar sometidos a EEUU.

Además, uno de los principales opositores del presidente venezolano Hugo Chávez, el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, ha mostrado su apoyo al mandatario, al contrario que la oposición brasileña, para que Venezuela ingrese en el Mercosur. Ledezma ha asegurado que esto favorece al país por la importancia del intercambio comercial y porque permitirá que el grupo exija al Gobierno venezolano que respete las reglas de la democracia.

Con la adhesión plena de Venezuela, el Mercosur pasaría a ser un bloque con más de 250 millones de habitantes, un PIB que representará el 76% del de Sudamérica y un comercio exterior de 300.000 millones de dólares, según datos del Congreso brasileño.

La tensión entre Venezuela y Colombia se hace cada vez más insostenible. Por primera vez en los últimos 14 años, un Estado latinoamericano amenaza a otro con un conflicto armado, después de la Guerra de Cenepa que en 1995 protagonizaron Ecuador y Perú por problemas fronterizos.

El tránsito de un conflicto meramente territorial hacia el de tipo ideológico, como podría ser el desencadenado con la instalación de bases estadounidenses en Colombia, coincide en el tiempo con el aumento imparable de las inversiones armamentísticas en Latinoamérica, que se han duplicado en los últimos cuatro años hasta rozar los 40.000 millones de dólares.

La amenaza de Hugo Chávez hacia Bogotá reaviva la polémica sobre el aumento del gasto militar de estos países. El pasado año 2004 el continente se gastó 21.800 millones de dólares en reforzar sus fuerzas armadas, una inversión que en los últimos años se ha incrementado hasta los 39.600 millones de dólares del 2008. Venezuela y Brasil han sido los países que más han invertido en este sector.

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