Las agencias de rating dan el primer toque de atención a la banca por la crisis de Grecia

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Las agencias de rating, de la mano de Moody´s (cuyo máximo accionista es el magnate Warren Buffet), han decidido darle un toque de atención a la banca francesa por primera vez en relación a la crisis de deuda griega. Así, esta calificadora ha amenazado con recortar el rating de las principales entidades galas (las más expuestas al país mediterráneo junto con las alemanas) si mantienen su exposición a Grecia. Los bancos alemanes se salvan por el momento. Este aviso contradice los deseos de Berlín, que quiere que sus bancos y los franceses prorroguen voluntariamente el vencimiento de sus bonos helenos para dar, en teoría, un mayor respiro al Gobierno de George Papandreou. Las agencias de rating, de la mano de Moody´s (cuyo máximo accionista es el magnate Warren Buffet), han decidido darle un toque de atención a la banca francesa por primera vez en relación a la crisis de deuda griega. Así, esta calificadora ha amenazado con recortar el rating de las principales entidades galas (las más expuestas al país mediterráneo junto con las alemanas) si mantienen su exposición a Grecia. Los bancos alemanes se salvan por el momento. Este aviso contradice los deseos de Berlín, que quiere que sus bancos y los franceses prorroguen voluntariamente el vencimiento de sus bonos helenos para dar, en teoría, un mayor respiro al Gobierno de George Papandreou.

De este modo, Moody´s ha situado en revisión negativa los ratings de los tres principales bancos franceses: Credit Agricole, BNP Paribas y Société Generale. La agencia señala en un comunicado que esta revisión también se debe a una «potencial incompatibilidad» entre el impacto que tendría un posible default o una reestructuración en la economía helena en las actuales calificaciones de estas entidades.

«La decisión refleja las preocupaciones Moody’s sobre la exposición de estos bancos a la economía griega, tanto a través de sus posesiones directas de bonos como de los créditos extendidos al sector privado griego directamente o a través de sus subsidiarias en Grecia, un factor clave para Credit Agricole y Société Generale debido a sus bancos nacionales griegos», remarca la nota.

La decisión de la calificadora controlada por Buffet ha tenido lugar tan sólo unas horas después de que las autoridades alemanas y francesas se viesen obligadas a planificar ayudas para sus principales bancos si quieren sacar adelante el rescate de Grecia. Las entidades de ambos países (las más expuestas a Atenas según los datos del BIS) se juegan un impago de al menos 18.232 millones de euros, si se cumplen las previsiones de una quita del 70% lanzadas por la agencia crediticia Standard & Poor´s (S&P).Según datos del BIS, los bancos galos y teutones aglutinan en su conjunto un total de 26.039 millones en títulos de deuda helena. Esta cifra se dispara si se tienen en cuenta los préstamos concedidos por sus filiales en el país balcánico a empresas y particulares, sobre todo en el caso francés. Tal es la situación de la filial de Credit Agricole con su filial local Emporiki Bank.

En este contexto, los grandes sindicatos griegos, ADEDY y GSEE, han convocado hoy una jornada de huelga general, la tercera que afecta el país en lo que va de año, para protestar entre otras cosas por la ola de privatizaciones que está llevando a cabo el Gobierno del socialista George Papandreou, que atiende así a las presiones de la canciller alemana, Angela Merkel. Los puertos, hospitales, bancos y compañías estatales griegas han permanecido cerradas esta mañana para protestar por el próximo plan del Ejecutivo, que pretende conseguir la aprobación por parte del Parlamento este mes de un paquete de medidas para poder así recaudar 78.000 millones de euros en los próximos años y mantener una estricta política de ahorro para reducir el déficit público del país. En respuesta a esta nueva huelga, el Gobierno de Papandreou ha respondido a través de un portavoz que “este gabinete tiene la responsabilidad de salvar al país de la quiebra”.

Atenas, además, ya tiene su propia Puerta del Sol. Una acampada a las puertas del Parlamento heleno dura ya 21 días. Según fuentes policiales, el pasado 5 de junio lograron convocar a 50.000 personas frente al edificio para exigir a los políticos que cuenten con los ciudadanos a la hora de tomar medidas económicas.

Las medidas anunciadas por Papandreou pretenden convencer a Bruselas, y en especial a Berlín, de que Grecia está capacitada para aceptar 30.000 millones de euros adicionales en ayudas, que se sumarían a los 110.000 millones de euros ya aprobados hace un año. Los países de la zona del euro llegarán a una conclusión sobre si enviar o no esta nueva cantidad de dinero a finales de este mes, previsiblemente.

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