La región chilena de Aysén vuelve a la normalidad

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Tras un mes de protestas continuadas, Aysén vuelve a la normalidad. Los dirigentes de esta región chilena han alcanzado un pacto con los responsables del gobierno central, presidido por Sebastián Piñera. Los pobladores han logrado que el ejecutivo de Santiago les permita crear una zona franca para diversos productos y mesas de trabajo para el desarrollo del lugar. Tras un mes de protestas continuadas, Aysén vuelve a la normalidad. Los dirigentes de esta región chilena han alcanzado un pacto con los responsables del gobierno central, presidido por Sebastián Piñera. Los pobladores han logrado que el ejecutivo de Santiago les permita crear una zona franca para diversos productos y mesas de trabajo para el desarrollo del lugar.

El acuerdo marco que han firmado ha hecho que se empiecen a retirar las barricadas que hay en algunas carreteras del país. Un emblema de las protestas era el puente Carlos Ibáñez del centro de Aysén, que ya ha sido despejado por el movimiento social.

Los principales motivos de esta ‘revolución’ ayesina era pedir subsidios para los combustibles y para las materias primas básicas, pues al estar en un enclave remoto, se encarecen mucho por las malas comunicaciones de la zona.

Anteriormente, el gobierno de la capital, había ofrecido diversos acuerdos con los pobladores de Aysén, que no vieron con suficiente. El gobierno de Piñera les concedió tener tarifas más reducidas en la revisión técnica de vehículos pesados, impulso a la reconversión de los coches de gasolina a gas así como medidas para intentar igualar los costos del transporte marítimo con el terrestre.

Sin embargo, las protestas de Aysén han abierto otro conflicto en Chile: Calama. Los habitantes de la zona reclaman una mejor distribución del dinero que se lleva el gobierno por las numerosas explotaciones mineras que operan actualmente en esta zona del país. De momento las movilizaciones que se están llevando a cabo son pacíficas y no hay violencia en las calles. Jedry Vélez, un dirigente del parlamento regional de Calama ha afirmado que si Sebastián Piñera no atiende a sus peticiones, la región se podría convertir en un segundo ‘Aysén’, dónde si hubo fuertes enfrentamientos con la policía.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA