Poder sindical

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Los dirigentes de los sindicatos de la estatal Corporación del Cobre (Codelco), la mayor productora mundial de cobre, han sabido aprovechar el clima electoral que se vive en Chile para ver cumplidas sus reivindicaciones laborales. La huelga en el complejo minero de Chuquicamata, a escasos días de que sea elegido el nuevo presidente del país, ha dejado patente que los sindicatos mineros pueden convertirse en un fastidio para el nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo 17 de enero. Los dirigentes de los sindicatos de la estatal Corporación del Cobre (Codelco), la mayor productora mundial de cobre, han sabido aprovechar el clima electoral que se vive en Chile para ver cumplidas sus reivindicaciones laborales. La huelga en el complejo minero de Chuquicamata, a escasos días de que sea elegido el nuevo presidente del país, ha dejado patente que los sindicatos mineros pueden convertirse en un fastidio para el nuevo Gobierno que salga de las urnas el próximo 17 de enero.

Codelco ha tenido que desembolsar un total de 238 millones de dólares, en concepto de retribuciones extraordinarias a la plantilla, para poner fina a una huelga que no gustaba ni a la presidenta del país ni a los candidatos a sustituirla en las elecciones del 17 de enero. La huelga involucraba a unos 5.600 trabajadores afiliados a tres sindicatos y suponía para Codelco una pérdida diaria de unos 8 millones de dólares.

La última que Codelco presentó a los sindicatos contemplaba bonos por un total de 12.140.000 pesos chilenos (24.000 dólares), lo que incluye un bono de 6.550.000 pesos chilenos (13.000 dólares) por reanudación inmediata de faenas. Tras una votación que se prolongó durante todo el día, 3.811 trabajadores, equivalentes al 68,5% de los presentes en la asamblea, aprobaron la oferta, mientras 2.611, equivalentes al 31%, la rechazaron, según informaron fuentes sindicales desde la norteña ciudad de Calama, donde se encuentra la mina.

El 17 de enero se sabrá quien ganará las reñidas elecciones presidenciales que se disputan el empresario millonario Sebastián Piñera, del opositor partido de derechas, y el ex presidente Eduardo Frei, candidato del bloque de centroizquierda que por 20 años ha gobernado en Chile.

El candidato de la derecha, Piñera, propone la venta de hasta un 20% de Codelco, sin embargo los sindicatos, que cada día ganan más poder, han rechazado la propuesta. Frei, por su parte, que se opone a la privatización, considera que la compañía debe mejorar su competitividad.

Muchos analistas consideran que la huelga es un adelanto de lo que Piñera se podría encontrar si finalmente vence las elecciones y lleva a cabo su propuesta de vender el 20% de Codelco. A ningún candidato se le escapa de que la huelga es una demostración de poder de los sindicatos.

Por su parte, la actual presidenta del país, Michelle Bachelet, ha dejado claro su malestar por la huelga, al considerar que no hace bien al país. Y según los analistas tampoco haría bien al candidato del bloque de centroizquierda que ella apoya, ya que una larga disputa podría beneficiar al candidato de la derecha, Piñera, que apoya la privatización.

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