Otro escándalo para Sebastián Piñera

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La nueva etapa del Gobierno chileno, inaugurada el lunes por Sebastián Piñera para intentar recuperar la confianza de la ciudadanía, ha recibido un duro varapalo con la dimisión de su ministro de Energía, Fernando Echevarría, envuelto en una situación de conflicto de intereses por sus negocios privados en el sector, que el oficialismo ha tardado tres días en descubrir. «Estaba muy alejado de mi actividad empresarial y al investigar lo que estaban haciendo las empresas en las que tengo acciones me di cuenta de que habían evolucionado hacia el sector de la energía», ha señalado a los medios Echevarría. La nueva etapa del Gobierno chileno, inaugurada el lunes por Sebastián Piñera para intentar recuperar la confianza de la ciudadanía, ha recibido un duro varapalo con la dimisión de su ministro de Energía, Fernando Echevarría, envuelto en una situación de conflicto de intereses por sus negocios privados en el sector, que el oficialismo ha tardado tres días en descubrir. «Estaba muy alejado de mi actividad empresarial y al investigar lo que estaban haciendo las empresas en las que tengo acciones me di cuenta de que habían evolucionado hacia el sector de la energía», ha señalado a los medios Echevarría.

La constructora del ya ex ministro, Echeverría e Izquierdo Asociados, tiene un acuerdo suscrito con una filial de Enap, petrolera estatal chilena, que adeuda a la compañía un montante de 850 millones de pesos. Con su nombramiento como ministro, Echevarría habría incurrido en un conflicto de intereses de suma gravedad, puesto que como titular de Energía, habría asumido la presidencia del directorio de Enap, de la que su propia empresa es acreedora. Además, su filial Montajes Industriales tiene abiertos también acuerdos con las eléctricas Gener y Endesa, que también caen bajo el rango de acción del ministerio de Energía.

La dimisión de Echevarría, que apenas ha cumplido tres días al frente de la cartera, empaña el giro dado por Piñera a su Gobierno, acosado por estudiantes, ecologistas, mineros y organizaciones ciudadanas, que protestan contra su gestión y que han hecho que la popularidad del presidente cayera a un bajo 31%. El ministro secretario general de Gobierno, Andrés Chadwick, ha echado balones fuera y ha señalado a los medios que «el problema de los conflictos de intereses es un problema que no sólo afecta al gobierno del Presidente Piñera, afecta a la sociedad moderna».

La oposición ha cargado duramente contra el hecho de que Piñera haya nombrado ministro a Echevarría sin comprobar antes sus vinculaciones empresariales con el sector que desde su cargo debía regular. El ya ex ministro controla el 46% de las acciones de Echeverría e Izquierdo Asociados, y el 43% de Montajes Industriales. El convulso sector de la energía se enfrenta a un escenario de incertidumbre, puesto que en apenas 16 meses ya han ocupado la cartera tres ministros.

El lunes pasado Piñera reformó su Gobierno, en el que realizó ocho cambios, para intentar salvar los muebles y recuperar algo de crédito ante una ciudadanía que le viene hostigando en las últimas semanas. Los conflictos con los mineros de Codelco, cuyo paro masivo realizado esta semana ha sido el colofón a un largo periodo de desencuentros con el Gobierno, y las protestas estudiantiles de las últimas semanas han creado un clima explosivo en Chile, cuyo efecto más inmediato sobre Piñera ha sido un desplome de su popularidad, según datos de la empresa Adimark, hasta un depauperado 31%. Como recoge la misma encuesta, además, el 60% de los entrevistados desaprueba la gestión del presidente conservador.

Ambos datos vuelven a batir récords en mala valoración ciudadana de un presidente desde que retornó la democracia a Chile en 1990. Ahora, con la dimisión de Echevarría, los planes de Piñera de ofrecer una nueva imagen a la ciudadanía se han ido al traste.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA