Inversión garantizada

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Los empresarios de las compañías inmobiliarias pueden estar tranquilos a la hora de invertir en Brasil. Esto es, al menos, lo que opinan algunos expertos, que descartan la posibilidad de que se frague una burbuja inmobiliaria en el país que aún preside Lula de Silva. Uno de los motivos en los que se basa está opinión es la política de ayuda aplicada en el sector por el actual Gobierno. Un esquema que, según opinan estos mismos analistas, mantendrá el nuevo presidente sea del partido que sea. Los empresarios de las compañías inmobiliarias pueden estar tranquilos a la hora de invertir en Brasil. Esto es, al menos, lo que opinan algunos expertos, que descartan la posibilidad de que se fragüe una burbuja inmobiliaria en el país que aún preside Lula de Silva. Uno de los motivos en los que se basa está opinión es la política de ayuda aplicada en el sector por el actual Gobierno. Un esquema que, según opinan estos mismos analistas, mantendrá el nuevo presidente sea del partido que sea.

El analista brasileño Luiz Henrique Lessa opina que Brasil “es el país que actualmente ofrece mas oportunidades para invertir en el sector inmobiliario ya que existe una importante demanda residencial y turística”, provocada por el “incremento demográfico” de los últimos años. Lessa asegura que en la actualidad “hay un déficit de viviendas en Brasil, lo que es bueno para la inversión”. Este incremento en la demanda podría suponer una burbuja inmobiliaria.

Lessa hizo estas declaraciones en el marco del seminario “Brazil Investment Connection” que se celebró esta semana en Madrid, un evento que ha reunido a una serie de expertos y empresarios de los sectores inmobiliarios, turísticos, logísticos y residenciales.

Pero esta situación de subida de precios queda descartada con el plan de vivienda promovido por el Gobierno, “Mi Casa, Mi vida”, gracias al cual se espera la construcción de más de un millón de viviendas subvencionadas, para las cuales el Gobierno dispone de un presupuesto de 38.000 millones de reales (12.522 millones de euros). El hecho de que el Gobierno subvencione la compra de viviendas asegura que no se produzcan subidas de precio en la compra de viviendas.

Gracias a este plan los más pobres (los que ganan tres salarios bases, 1.400 reales (461 euros)) de Brasil pueden adquirir un piso o financiarlo sin intereses mediante el pago de una cuota mensual de 20 reales (7 euros), dinero que no empiezan a pagar hasta que reciben las llaves de su piso. Y esta no es la única ventaja, ya que también se han puesto en marcha mecanismos de protección para que este tipo de trabajadores no pierdan su piso en caso de quedarse desempleado durante un tiempo.

La razón para que se haya producido un aumento en la demanda, a parte de que los más pobres hayan podido acceder a la compra de viviendas, es que se ha producido un aumento del 68% de las clases medias lo que ha hecho crecer el consumo, a lo que hay que unir que con vistas a la llegada del Mundial y los Juegos Olímpicos se están realizando gran cantidad de proyectos urbanísticos, inmobiliarios y hoteleros que precisan de la inversión extranjera.

Pero por otro lado, ¿de dónde se consigue la financiación para el sector inmobiliario a la hora de invertir? Pues se puede recurrir a dos entidades que son la Caixa Económica Federal (que posee el 85% de la cuota de mercado en este sector) y el Banco de Brasil (con un 20%). Estas dos entidades brasileñas son muy exigentes a la hora de financiar proyectos, lo que hace que el grado de morosidad sea bajísimo (en torno al 2%).

En el seminario anteriormente comentado ha habido una idea muy transmitida por los expertos, y es la enorme dificultad para proveerse de suelo en el que edificar en Brasil lo que hace necesario tener que negociar con los propietarios de los terrenos.

De ahí la necesidad encontrar apoyos locales que sirvan para asesorar a las empresas a la hora de invertir en Brasil. El apoyo de instituciones como la Cámara de Comercio de Brasil y España pueden resultar muy útiles para entrar en este mercado, ya que conocen perfectamente el terreno, Aunque no hay que olvidar el apoyo personal de algún asesor que tenga conocimientos en primera persona del país en cuestión.

Para algunos de los oradores del seminario los procesos de introducción en el mercado brasileño pueden ser muy largos y lentos lo que dificulta la tarea. En cambio otros consideran que el problema no reside tanto en los trámites sino en que previamente no se han preparado bien las empresas los trámites a seguir. Es por esta razón por lo que es necesario un conocimiento previo completo de este mercado.

Nadie sabe realmente lo que deparará al futuro inmobiliario brasileño, pero en lo que realmente todos coinciden es en que actualmente este mercado se encuentra en una situación de privilegio con respecto a otros países de América Latina.

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