En busca de soluciones

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La reunión del G-20, que comienza en Saint Andrews, Escocia, servirá para que los mandatarios de Brasil, México y Argentina puedan airear los temas pendientes que pretender tratar con el resto de los convocados. Aunque cada país se presenta con distintos intereses, el Gobierno de Cristina Fernández aprovechará la cita para promover el canje de su deuda y el de Lula da Silva intentará buscar una solución para la baja cotización del dólar en los mercados internacionales afecta a las exportaciones cariocas. Pero todos ellos comparten un mismo foco de atención, EEUU. La reunión del G-20, que comienza en Saint Andrews, Escocia, servirá para que los mandatarios de Brasil, México y Argentina puedan airear los temas pendientes que pretender tratar con el resto de los convocados. Aunque cada país se presenta con distintos intereses, el Gobierno de Cristina Fernández aprovechará la cita para promover el canje de su deuda y el de Lula da Silva intentará buscar una solución para la baja cotización del dólar en los mercados internacionales afecta a las exportaciones cariocas. Pero todos ellos comparten un mismo foco de atención, EEUU.

México se presenta en la reunión del G-20 tras solicitar el establecimiento de un panel arbitral en la Organización Mundial del Comercio (OMC), para impugnar los requisitos de etiquetado de origen adoptados por EEUU sobre varios productos agropecuarios del país.

La Secretaría de Economía (SE) ha informado que México presentó la solicitud ante el organismo internacional, motivado por la seria afectación causada al sector productivo nacional, en particular a la industria de ganado bovino, a partir de las disposiciones.

El 17 de diciembre de 2008 México solicitó en el marco de la OMC consultas con EEUU y ha sostenido reuniones sobre el tema, sin embargo, no se ha resuelto la controversia bilateral.

El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, estará presente en la próxima reunión del G-20 que tendrá lugar este fin de semana en Escocia. Allí tendrá un nuevo encuentro con el titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss Khan, en busca de acercar posiciones sobre el tema de la demorada revisión que lleva pendiente de conclusiones desde 2001.

Desde hace meses, Argentina negocia con el Fondo Monetario su retorno a las revisiones periódicas de las cuentas públicas. Algo a lo que no se somete desde 2006.

Boudou estará acompañado en Escocia por el secretario de Finanzas del gobierno Bonaerense, Hernán Lorenzino. Este último ha insistido en que su país quiere sólo una revisión técnica; un intercambio de información estrictamente económica.

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega explicó ayer antes de viajar a Escocia que la baja cotización del dólar en los mercados internacionales afecta a las exportaciones cariocas. Según un estudio realizado por el banco Goldman Sachs y referido por el ministro, el real tiene un 51% de valor por encima de la moneda estadounidense.

La reunión tendrá como tema central las retribuciones de los altos directivos de la banca. Los representantes de Francia y Reino Unido comparecen en la cumbre con nuevas medidas que regulan las primas de los banqueros, mientras que en EEUU, pese a las reticencias iniciales, Obama ya aprobó hace un tiempo una limitación de 500.000 dólares anuales para los directivos de las entidades que hayan tenido que ser rescatadas con dinero público.

El G-20 estudiará durante este fin de semana si implantar unas normas que regulen el sueldo de los actos directivos de la banca.

En Francia y en el Reino Unido ya se han adoptado medidas, y las entidades de ambos países han acatado la decisión sin excesivas protestas. En las Islas los cinco mayores bancos han aceptado reducir el bonus y los extras de sus altos directivos. Incluso entidades extranjeras como BoA, Merrill Lynch, Citigroup, Credit Suisse, Goldman Sachs, JP Morgan Securities, Morgan Stanley, Nomura y UBS han confirmado su compromiso con la normativa de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) y su respaldo al código de remuneraciones, publicado el pasado verano y que entrará en vigor en enero de 2010.

Francia ha ido un paso más allá. Las nuevas normas impulsadas por Sarkozy sobre las primas a los grandes directivos de la banca y a lo operadores de mercado obligan, por ejemplo, a que los pagos extraordinarios se reduzcan o incluso de supriman totalmente en el caso de que la entidad entre en pérdidas.

Incluso en EEUU, pese a las reticencias iniciales, la Administración Obama ha puesto una limitación de 500.000 dólares en los sueldos de los directivos de entidades que hayan tenido que ser rescatadas con dinero público. El artífice de este plan es el ‘zar de los sueldos’ Kenneth R. Feinberg, designado hace unos meses como director de Compensaciones para vigilar las retribuciones de los ejecutivos.

Sin embargo estas discusiones no son muy bien recibidas en el seno de la gran patronal bancaria. El consejero delegado de Deutsche Bank, Josef Ackermann, que también es presidente del Instituto Internacional de Finanzas, ha cargado contra esta medida alegando que los sueldos de los banqueros no deberían limitarse, pues esto supondría una diferencia con otras industrias.

Ackermann también ha protestado contra los reguladores europeos, que defienden el hecho de que algunos bancos deban reducir su tamaño o incluso disolverse. “Ser más grande no significa ser perjudicial”, ha puntualizado el banquero. Pese a los lamentos de Ackermann, la Comisión Europea ha comenzado ha demandar severas reestructuraciones a los bancos seminacionalizados en los primeros instantes de la crisis, en aras de la libre competencia El primer caso fue el pasado octubre el de ING, obligado a separarse de su división de seguros, y el mismo camino ha seguido por el momento RBS.

Sin embargo, no es un requerimiento exclusivo de Europa. En EEUU, Citigroup, que antes de la crisis pasaba por ser el primer banco del mundo, también se ha visto obligado a deshacerse de activos. El banco sacó ayer a bolsa a su filial de servicios financieros Primerica. Según ha anunciado, después cederá el resto de sus intereses en esta división. La filial de Citi logró un beneficio neto de 245 millones de dólares en el primer semestre del año, según el documento entregado a la SEC.

El encuentro que reunirá a los diferentes ministros de Economía y banqueros centrales de los 20 países más influyentes del globo, tendrá otro tema de discusión en la debilidad del dólar, que ha llegado a bajar hasta un cruce de 1,50 dólares por euro. Esta situación favorece las exportaciones de EEUU mientras que las principales potencias exportadoras europeas, especialmente Alemania, ven dificultades en materia de competitividad.

En este sentido, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha insinuado en diversas ocasiones que el dólar está demasiado devaluado, con el consiguiente perjuicio para Europa. En su última intervención señaló en su habitual tono diplomático que “la volatilidad en el mercado de divisas es indeseable y que un dólar fuerte es del interés de los EEUU”. A las quejas de Europa se ha sumado también Brasil, cuyo real ha avanzado un 35% frente al dólar en lo que va de año, la mayor subida entre las principales divisas del mercado, excesivo lastre para las exportaciones del gigante sudamericano.

El ministro británico de Economía, Alistair Darling, pidió hoy a los titulares de Economía y de Finanzas del G-20, reunidos en Saint Andrews, Escocia, que continúen trabajando para atajar el problema del cambio climático. En unas declaraciones divulgadas con motivo de la reunión que celebran hoy Darling dijo que el cambio climático es un “problema presente” que necesita miles de millones de libras para poder ser resuelto. A pesar de los problemas financieros globales, el ministro señaló que es crucial invertir en la lucha contra el cambio climático.

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