Condecoración de China

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

En estos primeros días de abril se ha producido una interesante noticia relacionada con la ciencia y la economía cubana que, prácticamente, ha pasado casi desapercibida. Y, en está línea difusa se mueve todo lo relacionado con Agustín Lage, prestigioso oncólogo y acreditado científico cubano que, para su desgracia quizá, tiene la mala suerte de ser también hermano de Carlos Lage, el antiguo zar económico del Gobierno cubano defenestrado hace ahora un año y cuyo destino, paradero y ocupación actuales se desconocen. Agustín acaba de recibir una condecoración del Gobierno chino, el más alto honor que se otorga a los científicos internacionales, por su contribución a la lucha contra el cáncer en el gran país asiático. En estos primeros días de abril se ha producido una interesante noticia relacionada con la ciencia y la economía cubana que, prácticamente, ha pasado casi desapercibida. Y, en está línea difusa se mueve todo lo relacionado con Agustín Lage, prestigioso oncólogo y acreditado científico cubano que, para su desgracia quizá, tiene la mala suerte de ser también hermano de Carlos Lage, el antiguo zar económico del Gobierno cubano defenestrado hace ahora un año y cuyo destino, paradero y ocupación actuales se desconocen. Agustín acaba de recibir una condecoración del Gobierno chino, el más alto honor que se otorga a los científicos internacionales, por su contribución a la lucha contra el cáncer en el gran país asiático.

Tal vez esto se produce porque la atención informativa en Cuba se concentra en asuntos políticos de gran calado o, tal vez, porque la máxima discreción conviene a ciertas operaciones. También quizá, en opinión de algunos diplomáticos europeos que residen en La Habana se ‘esconde’ el éxito de Agustín Lage, porque algunas historias no se promocionan tanto como se debería para evitar ciertas preguntas complicadas que no resultarían fáciles de responder.

La contribución de Lage a la lucha contra el cáncer en el país asiático está relacionada con las investigaciones realizadas por este doctor y su equipo en el Centro de Inmunología Molecular (CIM) cuya presidencia conserva y que gracias a su gestión se ha convertido en una gran referencia mundial de su sector.

El prestigio de Agustín Lage ha servido para solucionar un delicado enredo empresarial que había puesto en peligro el futuro de la industria biotecnológica cubana, una gran apuesta de futuro del equipo reformista que lideró Carlos Lage, cuando Fidel Castro buscaba desesperadamente salidas para reflotar la economía tras la pérdida de los subsidios de la URSS.

Según algunas versiones de empresarios españoles con negocios en la Isla, el brazo corporativo del CMI, formalizó en 2002 una empresa mixta con la compañía India Biocon, la mayor compañía biotecnológica de la India por capitalización bursátil que dirige Kiran Mazunder Show, un buen amigo del doctor Lage.

La empresa, denominada Biocon Pharmaceuticals estaba participada en un 51% por el socio internacional y en un 49% por el socio cubano. Era y es una inversión de riesgo y a futuro que, curiosamente, empezaba a dar frutos con componentes de medicamentos próximamente comercializables.

Pero, siempre a tenor de los comentarios que se han realizado sobre este caso en algunos círculos habaneros, Kiran Mazunder empezó a preocuparse por los problemas financieros, los procesos de congelación de cuentas corrientes y algún otro asunto poco explicable relacionado con la contabilidad.

Problemas que, en todo caso, poco o nada tenían que ver con la competencia, honradez o fiabilidad del doctor Lage. Más bien al contrario. Gracias a estas características, Biocon ha aceptado la solución que le han ofrecido sus socios cubanos para hacer borrón y cuenta nueva.

La compañía india se queda con el 100% de la mixta y la colaboración con el CMI pasa a ser algo así como una asociación similar a las previstas por la legislación cubana en los regímenes de producciones cooperadas.

¿Cundirá este ejemplo en algunos otros casos similares? Esa es la pregunta sin respuesta que puede escucharse ahora en muchos ambientes empresariales habaneros donde se reúnen inversores internacionales descontentos por la evolución de las cifras de negocio de las empresas mixtas que impulsaron hace unos años.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA