Aliadas contra Nicaragua

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Panamá se ha unido con Colombia, Costa Rica y Jamaica en su disputa contra Nicaragua por la delimitación fronteriza en una vasta extensión del Mar Caribe. El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, acusa al mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, de pretender apoderarse de sus aguas marítimas. En esta lucha, Colombia se ha unido, ya que Nicaragua disputa al país gobernando por Juan Manuel Santos una zona en el Caribe, lo cual incomoda a Costa Rica, Panamá y Jamaica, ya que esto afectarían también a sus límites marítimos, provocando un cambio.

Según el diario español ‘El País’, Martinelli culpó a Ortega de expansionista y aseguró que “parece ser que Nicaragua se quiere coger todos los océanos territoriales de otros países como el nuestro”. El mandatario panameño se unió esta semana a Colombia, Costa Rica y Jamaica en una gestión para exponer ante el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, lo que calificaron como “afanes expansionistas” y “actitud hostil” de Managua.

“Vamos a pelear como país de forma individual o de forma conjunta, porque no podemos permitir que Nicaragua, que está lejísimos de aquí, quiera coger los mares territoriales panameños”, advirtió el gobernante panameño. Con lo que los nicaragüenses “están pidiendo”, “casi quieren llegar a la ciudad de Colón”, principal comunidad panameña en el Caribe y estratégica zona portuaria y comercial, “y eso no tiene ningún fundamento”, dijo Martinelli a la prensa en Panamá.

El conflicto se ha intensificado estos últimos días con motivo del fallo emitido el pasado mes de noviembre por la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, en el que se favoreció a Managua en un litigio entre Colombia y Nicaragua sobre la delimitación marítima en el Caribe. El pasado lunes, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, anunció que el fallo es inaplicable porque violaría la Constitución Política de Colombia, por lo que la solución, según sus palabras, sería la negociación de un tratado con Nicaragua para evitar que siga “la política expansionista de Ortega”.

En respuesta, el presidente nicaragüense afirmó al día siguiente de la intervención de Santos que cualquier negociación con Colombia sería únicamente para acatar, ejecutar y cumplir las disposiciones del veredicto de la CIJ. El Ejército de Nicaragua también alertó que “ni una gota” de mar nicaragüense sería negociada con Bogotá, insistiendo en que mantendrá las posiciones de sus naves en el Caribe.

Por su parte, Panamá, Costa Rica y Jamaica se consideran también perjudicados en sus fronteras por el fallo de delimitación marítima en el Caribe y apoyaron una gestión de Colombia para exponer la situación en una carta al secretario general de la ONU. La nueva delimitación aprobada en los tribunales generó profunda controversia porque Colombia calcula que, de acuerdo con lo establecido por la CIJ, perdería unos 75.000 kilómetros cuadrados en el Caribe, aunque Nicaragua aseguró que se trata solo de algo más de 90 kilómetros cuadrados.

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