Suerte comercial

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

La decisión del Gobierno ruso de prohibir la exportación de cereales del 15 de agosto hasta el 31 de diciembre, tomada a raíz de los numerosos incendios que han azotado el país por culpa de la sequía, puede beneficiar a ciertos países de Latinoamérica. Alejandro Varela, analista de Renta 4, considera que uno de los países de la región que mayor ganancia puede sacar de esta situación es Argentina, aunque ha querido recalcar que este escenario sólo será temporal. El precio del trigo en el mercado de futuros de Chicago ha alcanzado la cota máxima de los últimos 23 meses tras la prohibición del Kremlin. Otros derivados de la agricultura, como el maíz o la soja, también han visto impulsado su precio por la delicada situación que atraviesa Rusia. La decisión del Gobierno ruso de prohibir la exportación de cereales del 15 de agosto hasta el 31 de diciembre, tomada a raíz de los numerosos incendios que han azotado el país por culpa de la sequía, puede beneficiar a ciertos países de Latinoamérica. Alejandro Varela, analista de Renta 4, considera que uno de los países de la región que mayor ganancia puede sacar de esta situación es Argentina, aunque ha querido recalcar que este escenario sólo será temporal. El precio del trigo en el mercado de futuros de Chicago ha alcanzado la cota máxima de los últimos 23 meses tras la prohibición del Kremlin. Otros derivados de la agricultura, como el maíz o la soja, también han visto impulsado su precio por la delicada situación que atraviesa Rusia.

El alza del precio del trigo, ha llevado a los productores argentinos a acelerar la siembra del cereal en el país, para no perderse la bonanza que se avecina. Para la campaña 2010/2011se espera que la superficie sembrada de trigo alcance 4,2 millones de hectáreas, lo que significaría 900.000 hectáreas más que en la campaña anterior de Argentina, potencia mundial de granos y alimentos.

Según el ministerio de Agricultura, el 88,6% de las hectáreas previstas ya está plantado y debería completarse en lo que resta de la época de siembra que se extiende de abril a septiembre.

Las fuentes oficiales argentinas preveían para 2010 una producción de 11 millones de toneladas de trigo, de los cuales 3 millones ya estaban autorizados para la exportación, pero ahora las expectativas han cambiado.

La presidenta del país, Cristina Kirchner, ha asegurado, durante la celebración de la Fiesta Nacional del Maíz, que “al contrario de todos esos pronósticos que decían que íbamos a tener que importar maíz, trigo, carne, leche. (…) Vamos a tener 13 millones de toneladas de trigo, con un precio que ni siquiera imaginábamos por la sequía que desgraciadamente está ocurriendo en otras latitudes».

Tras el anuncio por parte del primer ministro ruso, Vladimir Putin, de que no se podrá exportar grano del país hasta el próximo 31 de diciembre, el precio actual del cereal en el índice de Chicago es de 7,8575 dólares por celemín con entrega el próximo mes de septiembre. Esta cantidad aún está lejos de los máximos de febrero de 2008, situados en 13,345 dólares, pero supone la cifra más cara desde hace casi dos años.

En cualquier caso, el incremento de los precios de los cereales en el mercado de futuros estadounidenses podría afectar gravemente a regiones de Asia, que dependen de precios moderados para poder cubrir sus respectivas demandas internas. También algunos sectores, como el ganadero español, han mostrado su preocupación ante esta subida de precios en derivados de la agricultura. Según varios responsables sindicales citados por Europa Press, el principal miedo del sector es, antes que la prohibición rusa a las exportaciones en sí, las consecuencias en materia especulativa que ésta podría tener. En concreto, el responsable del sindicato UPA en Castilla y León (la principal región productora de España) avanzó que la situación venidera “será más grave que la padecida en 2007, ya que los fondos de inversión que especulan en el mercado de futuros están generando una burbuja que no se sabe cuando podrá estallar”.

El precio del crudo y de algunos metales industriales, como el cobre, también se han visto perjudicados por la prohibición de Moscú, aunque otros factores como el dato del desempleo en EEUU han influido en que finalmente retrocedan. El precio del cobre ha caído un 1,5% tras las subidas de los últimos días, y el barril de crudo cayó 46 centavos, hasta situarse en los 42,01 dólares por barril. En sentido contrario, el oro sigue siendo el valor refugio de los inversores, y su precio por onza ha llegado a superar los 1.200 dólares.

El proteccionismo ruso en torno a su agricultura se debe a que, según dijo el propio Putin, el país se encontraría actualmente, por culpa de los incendios y el calor que asola la región, con dificultades para cubrir su propia demanda interna de cereal. Además, tampoco contaría con reservas para el año que viene. Debido a esta situación, el Ejecutivo ruso quiere impedir que los precios de sus cereales se disparen, tal y como lo están haciendo en EEUU el trigo, la soja, el arroz y el maíz. Además, Moscú también habría solicitado a las vecinas repúblicas de Bielorrusia y Kazajstán que suspendan a su vez sus exportaciones de cereales para lo que el Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia ha remitido una propuesta a la comisión del sindicato de aduanas de los tres países, según informó la agencia rusa Ria Novosti.

Rusia es el tercer mayor exportador de cereal del globo, tras la Unión Europea (UE) y Canadá.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA