Slim y Azcárraga

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Los grandes magnates mexicanos se han topado con las recomendaciones de las agencias calificadores internacionales. Standard & Poor’s ha vuelto a cuestionar a la industria de las telecomunicaciones de México, un sector dominado por el magnate Carlos Slim, muy seguido de cerca por Emilio Azcárraga. La falta de competencia constituye, según la agencia de rating, uno de los factores que explican el lento crecimiento económico del país en los últimos años. Los grandes magnates mexicanos se han topado con las recomendaciones de las agencias calificadores internacionales. Standard & Poor’s ha vuelto a cuestionar a la industria de las telecomunicaciones de México, un sector dominado por el magnate Carlos Slim, muy seguido de cerca por Emilio Azcárraga. La falta de competencia constituye, según la agencia de rating, uno de los factores que explican el lento crecimiento económico del país en los últimos años.

Sin embargo, S&P no pasa por alto los últimos pasos que ha dado el país para abrir esta industria, algo que podría beneficiar al rating de la deuda soberana de México (actualmente en ‘BBB’), por el peso que tienen las telecomunicaciones en la economía.

El Ejecutivo de Felipe Calderón pretende impulsar la competencia en el mercado de la telefonía móvil (dominado por Telcel, que controla casi el 72% de los abonados) con la subasta de nuevas frecuencias, que ha atraído a una docena de empresas, entre ellas los operadores que ya estaban en el país (como Telefónica) y otros actores potenciales.

Además, desde hace dos semanas, las telefónicas que operan en el país se enfrentan a un escenario más positivo, después de que la Comisión Federal de Competencia (CFC) confirmara la resolución en la que declaró a la operadora de telefonía móvil, filial de América Móvil y propiedad del magnate Carlos Slim, como dominante en el mercado nacional de telefonía móvil. La investigación ha durado más de dos años y supone una victoria para Telefónica (con una cuota de mercado del 20%), que presentó la iniciativa para que se iniciara el proceso.

Mientras, el Grupo Televisa, que preside Emilio Azcárraga, espera la respuesta de la Comisión Federal de Competencia (CFC) para poder llevar a cabo la adquisición del 30% de la operadora de telefonía móvil Nextel, con la opción de una participación mayoritaria en el futuro. Si Televisa logra su objetivo se convertiría el primer y único operador con capacidad de ofrecer servicios de cuádruple play en México.

La Comisión Federal de Competencia deberá examinar la petición de Televisa el 11 de febrero y luego hará pública su resolución. Según aseguran medios mexicanos la operación podría estar valorada en cerca de 1.600 millones de dólares.

Nextel, propiedad del conglomerado estadounidense NII Holdings, opera más de 3,5 millones de líneas en México, equivalentes a casi el 4% del mercado. Con la adquisición de Nextel, el grupo Televisa formalizaría su ingreso en el negocio de telefonía, dominado en México por Telmex y Telcel, empresas del conglomerado de Carlos Slim, el hombre más rico del país azteca.

En su último informe anual, Televisa registró utilidades de 580 millones de dólares en 2008, cuando sus ingresos superaron los 3.100 millones de dólares, incluyendo la televisión de señal abierta y vía satélie (Sky), así como la exportación de programas y la edición de revistas.

El Grupo Televisa es el productor más grande de contenido televisivo en español en todo el mundo. Tiene presencia en México, América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia y parte de África. Es la principal cadena productora y exportadora de programas a países de Sudamérica, Asia, África y recientemente Australia.

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