Slim se muda a Nueva York

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Carlos Slim ha demostrado que el mercado inmobiliario en Nueva York vuelve a estar en alza. El magnate mexicano ha pagado 44 millones de dólares por una mansión en la Quinta Avenida, una de las casas más caras de la ciudad, según The Wall Street Journal. No hace ni tres meses desembolsó 104 millones de dólares por un edificio de oficinas en la misma calle para crear su centro de operaciones en EEUU. Carlos Slim ha demostrado que el mercado inmobiliario en Nueva York vuelve a estar en alza. El magnate mexicano ha pagado 44 millones de dólares por una mansión en la Quinta Avenida, una de las casas más caras de la ciudad, según The Wall Street Journal. No hace ni tres meses desembolsó 104 millones de dólares por un edificio de oficinas en la misma calle para crear su centro de operaciones en EEUU.

La nueva adquisición, situada en el número 1009 de la arteria más famosa de Nueva York, se encuentra a la altura de la 82 del Upper East Side, con vistas al Museo Metropolitano de Arte y a Central Park.

Es además una residencia con historia. Data de 1901 y perteneció en primer lugar a la familia del magnate norteamericano del tabaco Benjamin Duke. En 2006 los Duke la vendieron por 40 millones –lo cual batió en su día el récord de precios- a Tamir Sapir, un antiguo taxista metido a promotor inmobiliario tras hacerse rico con el petróleo ruso.

El magnate mexicano tiene en el país norteamericano muchos intereses económicos, es uno de los principales accionistas del grupo The New York Times, y parece que sus inversiones van a continuar.

La compra del edificio de oficinas fue un buen negocio para Slim, ya que el anterior propietario del edificio, Moinian Group, compañía de inversión encabezada por el empresario Joseph Moinain y los fondosWhitehall Street Real Estate de Goldman Sachs, pagó 187 millones de euros para hacerse con el edificio en 2007.

Entre las inversiones de Carlos Slim en EEUU destacan las que ha realizado en The New York Times, del que ha conseguido convertirse en el mayor accionista no relacionado con la familia Ochs-Sulzberger, dueña histórica del prestigioso rotativo.

En 2008 compró acciones suficientes para controlar el 6,9% del periódico y en enero de 2009 otorgó un préstamo a sus gestores de 250 millones de dólares para ayudarles a superar los problemas financieros.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA