Saqueos

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Argentina ya se ha planteado en más de una ocasión llevar a cabo una reforma policial, pero siempre se había quedado en agua de borrajas. En esta ocasión, debido a las últimas dos semanas de saqueos, todo apunta a un cambio real. Así lo señala El País. Argentina ya se ha planteado en más de una ocasión llevar a cabo una reforma policial, pero siempre se había quedado en agua de borrajas. En esta ocasión, debido a las últimas dos semanas de saqueos, todo apunta a un cambio real. Así lo señala El País.

Entrando un poco más en detalles, cabe destacar que en los últimos 15 días los atracos se han extendido a 20 de las 23 provincias argentinas debido a la huelga general de la policía, que dejó las calles libres al saqueo.

Después de la vuelta a la normalidad, pues se ha acabado por subirles el sueldo a los trabajadores de la seguridad, el jefe del Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich ha pedido un “debate profundo” sobre la reforma policial.

Según él, no se puede estar a expensar de “grupos que se apropian de bienes ajenos o generan procesos de extorsión por reivindicaciones salariales”, se quejó Capitanich de los saqueadores y los policías, de ahí que pidiese un cambio.

“Debe existir un debate muy profundo para entender el paradigma de la seguridad pública”, dijo el jefe de Gabinete, que abogó por la descentralización de las policías provinciales y la reforma del sistema carcelario.

Aunque no ha sido el único que ha hablado al respecto. Uno de los siete magistrados de la Corte Suprema y referente de muchos kirchneristas, Raúl Zaffaroni, ha manifestado que el modelo policial viene del siglo XIX: “te hago autónomo, te dejo recaudar y tú me garantizas gobernabilidad”.

También Abel Córdoba, el jefe de la Fiscalía contra la Violencia Institucional, se puso en contacto con El País y aseguró que es necesario que los policías estén bajo el control de la política y no del de los propios agentes. Además, también ha pedido más formación para estos cuerpos.

Es lógico que tras dos semanas de saqueos (la policía dejó las calles sin protección alguna) se planteen cambios. Aunque la solución (subirles el salario a los policías en una proporción mucho mayor que al resto de los empleados públicos y fuera del calendario habitual de aumentos) haya despertado ciertas inquinas por parte de otros colectivos.

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