¿Quién rescata a Europa?

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Los ministros de Finanzas de la Eurozona han vuelto a dar largas en relación al urgente rescate que requiere Grecia. De momento, las novedades, de producirse, llegarían en octubre, cuando, según anticipó el presidente de la Comisión Durao Barroso, también llegarán los eurobonos. En este maremágnum, que mantiene a la economía mundial con el estomago en un puño, una sorpresa ha saltado esta semana: Brasil, junto con los países del Brics (Rusia, India, Sudáfrica y China) estudian echar una mano al náufrago. Los ministros de Finanzas de la Eurozona han vuelto a dar largas en relación al urgente rescate que requiere Grecia. De momento, las novedades, de producirse, llegarían en octubre, cuando, según anticipó el presidente de la Comisión Durao Barroso, también llegarán los eurobonos. En este maremágnum, que mantiene a la economía mundial con el estomago en un puño, una sorpresa ha saltado esta semana: Brasil, junto con los países del Brics (Rusia, India, Sudáfrica y China) estudian echar una mano al náufrago.

La reunión de ministros de Finanzas de Europa, en la que ha participado, sin demasiado éxito, el presidente del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, los finlandeses se han enrocado. O eso dicen. Quieren que los griegos presenten avales individualizados para sus prestamistas como condición indispensable para dar vía libre a la aplicación del Plan de rescate que se aprobó en julio.

A efectos prácticos, sin embargo, quizá sea más importante que los representantes de la Comisión y el FMI que monitorizan la aplicación de los recortes que debe aplicar Atenas, faciliten la entrega de los 8.000 millones de euros del nuevo tramo del primer plan de rescate, con el que Papandreu podría afrontar con cierta tranquilidad la parte final del año.

En cualquier caso, la férrea oposición de Finlandia le sirve a Alemania, y sobre todo a su canciller Angela Merkel, para ganar tiempo. Un tiempo que también le debe a la decisión tomada ayer por los cinco mayores bancos centrales del mundo que prometieron inyectar liquidez ilimitada en dólares y ayudaron a los bancos alemanes y franceses con problemas a superar un momento difícil relacionado con los vencimientos de derivados de hoy.

La aquiescencia gala a admitir esta nueva demora en el calendario tiene mucho que ver con esta nueva coyuntura. En un momento en que Nicolas Sarkozy está en horas bajas de popularidad y debe luchar por su reelección un nuevo y costoso rescate de las entidades financieras francesas le supondría un fuerte dolor de cabeza.

Así que, según algunos operadores de mercado consultados por Americaeconomica.com, es probable que sin los billetes verdes de la FED, la postura de Francia no hubiera sido la misma y la reunión de hoy hubiera resultado mucho más tensa y problemática.

Aunque también hay quien dice que Sarkozy, o Francia, utiliza a Christine Lagarde como portavoz alternativa. De tal modo que la directora gerente del FMI contribuye con sus declaraciones a crear un clima de urgencia que permite que el Gobierno francés pueda tener un perfil bajo en medio de la tormenta.

Así las cosas y en mitad de una situación en la que todos muestran buena voluntad perno nadie pasa de las palabras, todo parece indicar que el problema griego, que está llevando a la economía mundial al borde de una nueva recesión, no se resolverá de inmediato. La agonía, porque eso es a lo que se está condenando a Grecia, será larga, y otros países como España e Italia, cuyos ciudadanos viven una eterna sensación de caminar al borde del abismo, intentan librarse de una suerte parecida.

Pero para eso hará falta salvar de una vez por todas a Grecia y relajar los mercados. Y en este contexto, el ministro de Hacienda brasileño parecía querer arrojar algo de luz en mitad de la confusión. Esta semana aseguraba que, en la próxima reunión de los países emergentes conocidos como BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), se propondrán actuaciones conjuntas para ayudar a la Unión Europea a sofocar la crisis de deuda que en las últimas semanas golpea también sus parqués y que ha rescatado los fantasmas del miedo a una recesión global.

Según el ministro carioca Guido Mantega, en el orden del día de la reunión de emergentes del próximo 22 de septiembre en Washington se incluirá el debate sobre medidas que ayuden a la Unión Europea a solucionar su prolongada crisis de deuda y lanzar un mensaje de fortaleza y compromiso a los mercados.

A la cita está previsto que acudan los ministros de finanzas y los presidentes de los bancos centrales de este club de economías emergentes en el marco de las reuniones previstas para la próxima semana por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Según el diario carioca Valor, una de las posibilidades que los BRICS están barajando es la de aumentar sus reservas internacionales en títulos denominados en euros. Hoy mismo, en el mercado se ha especulado con la posibilidad de que China, de forma unilateral, podría salir al rescate de los papeles de deuda italianos a través de una compra considerable que aliviase las altas cotas de rentabilidad que actualmente exigen los inversores al Tesoro italiano.

Tal vez los países emergentes, si están dispuestos a recoger el relevo que EEUU y Europa no tienen más remedio que soltar, puedan dar algo de tranquilidad a la economía mundial.

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