Por qué vale la pena incluir Sofía en tu ruta europea

Sofía

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En Sofía, la capital de Bulgaria, encontrarás una gran variedad de museos, templos, teatros, óperas y muchos parques donde podrás caminar, escalar y reconectarte con la naturaleza. La arquitectura, la cocina y el estilo de vida de los sofianos reflejan el impacto romano, griego y otomano en esta localidad de los Balcanes.

Aunque Sofía es una de las capitales más pobres de la Unión Europea, es una ciudad vibrante llena de cultura, historia, arte, escena musical clandestina y cocina, mezclada con la naturaleza aportada por la majestuosa montaña Vitosha.

Además, los precios de visitar Sofía se encuentran entre los más asequibles dentro de la UE. No olvides que a partir de finales de 2023, y para viajes a Europa, será necesario tramitar el ETIAS a pesar de que Bulgaria está en proceso de adhesión al espacio Schengen.

En este artículo te presentaremos todas las razones por la que no puedes perderte esta joya escondida en Europa.

Historia antigua y tolerancia religiosa

Sofía tiene una larga y rica historia de tolerancia religiosa, tal como lo demuestra hoy una iglesia, una mezquita y una sinagoga que residen juntas en la Plaza de la Tolerancia.

Además, siguen celebrando festividades más tradicionales que tienen orígenes paganos. Un ejemplo de esto son las ferias celebradas en los primeros días de marzo, en la cual se pueden encontrar puestos que venden adornos y pulseras tejidas, hechas de hilo blanco y rojo, que llevan por nombre Martenitsa. Estas se usan como muestra de amor, salud y prosperidad, siempre y cuando sean colgadas en un árbol frutal a finales de marzo, cuando las cigüeñas regresan de África.

La historia de esta ciudad se remonta hasta 7000 años atrás. Sin embargo, fue a partir del siglo II a.C. que se formó un núcleo de población y que ha ido creciendo primero como una ciudad tracia y luego fue añadida al Imperio Romano. Varios restos arqueológicos de esta época se pueden encontrar esparcidos por la ciudad, como el distrito de Largoto, la estación de metro Serdika y el Museo Nacional de Historia en el barrio de Boyana.

Amplias áreas naturales

La ciudad de Sofía tiene una estrecha relación con la naturaleza. Más de 20 parques son los pulmones verdes de Sofía y sus suburbios. Los más céntricos y visitados son el Parque Sur y el Jardín de Borisova (con casi 140 años de antigüedad). También está el Jardín de Cristal y el Jardín de la Ciudad, donde se encuentra el Teatro Nacional.

Durante el verano e incluso en las cálidas noches de otoño ocurren muchos eventos en estas áreas verdes como festivales, teatros a cielo abierto, películas y conciertos. Además, muchos turistas y lugareños usan estos lugares para hacer picnics, jugar, descansar y compartir entre amigos y familiares.

Otra característica curiosa de los parques de Sofía son sus estructuras. Algunos, como el Jardín Borisova, tienen una sección de flores bien organizada y copas de árboles cuidadosamente recortadas, mientras que otros tienen áreas que son esencialmente bosques salvajes. Esto hace que cada parque sea una experiencia única y una excelente forma para poder desconectarse de la ciudad.

Espacios culturales y musicales underground

Sofía tiene una rica vida artística, la cual está escondida bajo la cubierta de edificios antiguos y fachadas sin pretensiones. Un buen ejemplo de esto son los varios festivales de cine independiente, a menudo subtitulados en inglés, que se llevan a cabo durante todo el año. Sofia Film Fest lidera la lista, presentando películas, animaciones y cortometrajes búlgaros e internacionales. También hay una semana de cine escandinavo cada septiembre.

Siempre que visites Sofía, asegúrate de ir a uno de los cines boutique retro que solo proyectan películas independientes. La más antigua es Vlaykova, que abrió sus puertas en 1926. Cuando se trata de música, también hay muchos lugares, especialmente si te gusta el jazz o la electrónica. Para lo primero, echa un vistazo a Jazz Bar, Studio 5, Art Club o Sofia Live Club. Si lo que buscas son los ritmos electrónicos, puedes disfrutar de Micro, K.E.V.A, Fabrica 126 o Underground Gallery.

Si no te gustan las fiestas, pero aún quieres probar la vida nocturna de Sofía, los camareros galardonados de 5L Speakeasy y Sputnik ofrecen deliciosas mezclas con un espíritu regional llamado rakiya. Maimunarnika es un bar al aire libre en el Jardín Borisova, donde los músicos comparten escenario con altos pinos.

Para los entusiastas de las artes visuales, hay docenas de galerías repartidas por toda la ciudad. El antiguo palacio ahora alberga una parte de la Galería Nacional, mientras que la otra se encuentra en la antigua Royal Printing Office en Square 500. Otro edificio icónico de la era soviética es ahora el hogar del sindicato de artistas, conocido como UBA, donde siempre se muestran exposiciones.

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