Polémica ampliación de capital

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Los planes de la italiana Enel de convertir su marca chilena en una multilatina a la postre segregada de su filial española, Endesa, vuelven a toparse con los gestores de planes de pensiones del país latinoamericano. La eléctrica ha tenido que convocar una junta de accionistas para rendir cuentas de una ampliación de capital que cada vez genera más dudas entre los expertos. Los planes de la italiana Enel de convertir su marca chilena en una multilatina a la postre segregada de su filial española, Endesa, vuelven a toparse con los gestores de planes de pensiones del país latinoamericano. La eléctrica ha tenido que convocar una junta de accionistas para rendir cuentas de una ampliación de capital que cada vez genera más dudas entre los expertos.

A la cabeza de estas voces críticas se sitúan las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) chilenas, socios de referencia de Endesa -controlada a su vez en un 92% por Enel- en Enersis, su marca para el país andino. En esta ocasión, han unido fuerzas para solicitar una junta extraordinaria de accionistas a Enel para que explique la ampliación que pretende aprobar en otro encuentro no ordinario de inversores previsto para el día 20 de diciembre.

Puesto que las AFP controlan en su conjunto un 13,63% de Enersis, los italianos han tenido que ceder a sus exigencias una vez más y han convocado junta para el próximo 14 de diciembre. Los gestores de fondos de pensión chilenos quieren conocer de primera mano y con tiempo suficiente antes de la junta primeramente convocada por Enel el canje de acciones que se propondrá, qué criterios se han seguido para valorar los activos con los que Endesa suscribirá su parte de la ampliación, por qué la operación no es solo por la cuantía de estos activos y cómo podrán ejercer su voto los titulares de ADR -títulos cotizados en Wall Street- de Enersis.

De este modo y con más especificaciones se recoge en la carta suscrita por seis representantes de las AFP chilenas. Una misiva que, además, acompaña al hecho relevante que Endesa España ha remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores en el que se convoca la requerida junta que se las promete muy poco sosegada.

Esta complicación, que pone aún más de manifiesto las dudas que en los corros inversores plantea la deseada ampliación, no es la primera que las AFP imponen al proceso. En primer lugar, solicitaron a través de la Bolsa de Valores de Santiago que la cartera de participaciones industriales que Endesa quiere aportar a Enersis para convertirla en una multilatina y cubrir su parte correspondiente en la ampliación fuese valorada por un experto independiente. De este suceso quedó a la vista que dichos activos valían en torno a 1.000 millones de dólares menos de lo anunciado por la eléctrica.

Sin embargo, sus reclamaciones no quedaron ahí. Hace solo unos días exigieron por escrito que Enel no promoviese un dividendo extraordinario que repatriar, primero a Madrid y luego a Roma, con los fondos levantados en la operación. El compromiso conseguido por parte de los italianos no se extiende a más allá de dos años, pero varios gestores destacan que ya es un logro a la luz de cómo Enel ha exprimido en repetidas ocasiones la caja de Endesa España. Además, solicitaron que Enersis quedase indemne de posibles cargas fiscales derivadas de la ampliación de capital y que pasase a convertirse en el único vehículo de inversión en Sudamérica de Enel.

Mientras los socios chilenos de Enel cada vez muestran con más desaire su reticencia a la marcroampliación, a esta orilla del Atlántico el mercado bulle de rumores en torno a la intención final de este movimiento lleno de tropiezos: desvincular Enersis de Endesa España para tantear la hipotética venta de la antigua eléctrica española.

Por el momento las AFP y el resto de compañeros de Enel en el capital de Enersis contarán con seis días de gracia para decidir si votan a favor o en contra de la ampliación, espera que ya con todos los datos encima de la mesa. La solución a este polémico movimiento no llegará, sin embargo, hasta el próximo 20 de diciembre y entonces habrá que ver si los inversores de verdad acuden a suscribir su parte de la ampliación, siempre en efectivo contante y sonante con la única excepción de las participadas latinoamericanas que ya hoy figuran en la cartera de la italiana Enel.

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