Pánico en el ambiente

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Existen cada vez más indicios de que la quiebra del fondo estadounidense MF Global -dicen los expertos que ha sido la octava más devastadora del país- no va a ser un caso único. Porque cuatro días después de que se conociese esta noticia otro fondo de alto riesgo, en este caso el también estadounidense Jefferies, se desplomaba en Bolsa mientras los rumores arreciaban sobre si era la próxima víctima en la primera potencia del mundo fruto de la crisis de la zona del euro. Por este motivo, el G-20 se mantiene alerta ante la posibilidad de que tenga lugar una nueva cadena de quiebras. Existen cada vez más indicios de que la quiebra del fondo estadounidense MF Global -dicen los expertos que ha sido la octava más devastadora del país- no va a ser un caso único. Porque cuatro días después de que se conociese esta noticia otro fondo de alto riesgo, en este caso el también estadounidense Jefferies, se desplomaba en Bolsa mientras los rumores arreciaban sobre si era la próxima víctima en la primera potencia del mundo fruto de la crisis de la zona del euro. Por este motivo, el G-20 se mantiene alerta ante la posibilidad de que tenga lugar una nueva cadena de quiebras.

Aunque los responsables de Jefferies se han apresurado a desmentir cualquier paralelismo con MF Global (que está siendo investigado por las autoridades financieras de EEUU por desvíos de fondos por valor de 633 millones de dólares), lo cierto es que a ambos hedge funds les une su exposición a la deuda de los países europeos más castigados por la especulación. Una especulación que, según se dice en los mercados, estos dos fondos (y otros muchos de las mismas características) han aprovechado para apostar a la baja contra los bonos soberanos de España e Italia, entre otros.

La ecuación vendría a ser algo así como que, mientras el interés de estos bonos crecía (ergo: su precio caía), estos hedge funds ganaban dinero. Porque aprovechaban para comprar un bono -normalmente prestado- más barato de lo que previamente lo habían vendido, embolsándose así la diferencia. Pero todo parece indicar que la reciente intervención del Banco Central Europeo (BCE) en los mercados secundarios para frenar la volatilidad de las deudas de España y, sobre todo, de Italia, habría fijado un precio suelo.

Es decir, que esos bonos con los que este tipo de fondos especulaba a la baja ya tendrían un tope. Y si ese tope ya hubiese sido superado -como parece ser el caso de MF Global-, sólo queda vender más caro y registrar pérdidas. Ello conlleva también la incapacidad de seguir adquiriendo activos prestados para poder operar con ellos, dado que tampoco hay capacidad para costear la garantía que va intrínseca a esos préstamos. Conclusión: quiebra.

De hecho, y a pesar de negarse a ser comparado con MF Global, Jefferies no ha tardado en afirmar que intenta reducir su exposición a corto en los periféricos del Viejo Continente. Mientras, la agencia de rating Egan Jones Ratings rebajaba hace un día la calificación de la firma hasta BBB- desde BBB, precisamente por la exposición del broker a los soberanos europeos.

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