Otro año más

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El Gobierno argentino de Cristina Fernández ha decretado una vez más el racionamiento de gas a las industrias durante el invierno, con el fin de satisfacer la alta demanda de este recurso en los hogares. Esta medida, que se ha aplicado durante los últimos años, obedece, según algunos analistas, a que el control de precios de los hidrocarburos ha desincentivado la inversión en el sector. Desde hace algunos días, varias empresas se han visto afectadas por los cortes de gas decretados por el Estado. El Gobierno argentino de Cristina Fernández ha decretado una vez más el racionamiento de gas a las industrias durante el invierno, con el fin de satisfacer la alta demanda de este recurso en los hogares. Esta medida, que se ha aplicado durante los últimos años, obedece, según algunos analistas, a que el control de precios de los hidrocarburos ha desincentivado la inversión en el sector. Desde hace algunos días, varias empresas se han visto afectadas por los cortes de gas decretados por el Estado.

Antonio Pronsato, presidente de Energas, el ente regulador del hidrocarburo en el país, ha declarado a los medios locales que la medida constituye únicamente una reducción temporal en el suministro del recurso a las compañías, y que ninguna empresa se quedará completamente sin abastecimiento. De igual manera, el directivo afirmó que la acción del Gobierno no consiste en cortes “abruptos” de gas, sino que se trata de una política racional, programada de forma tal que no detenga la producción industrial y que garantice que el consumo de las compañías no se interrumpa. De hecho, agregó que “ninguna compañía se quedará completamente sin gas”.

Algunos funcionarios del ente, al ser consultados por Dow Jones, declararon que ciertas empresas argentinas que pagan al Estado una tarifa especial están exentas de experimentar los racionamientos. Además, aseguraron que en “ningún hogar” se interrumpirá el suministro gasista.

Según expertos consultados por medios internacionales, la razón por la que en la nación austral existe una diferencia entre la oferta y la demanda de hidrocarburos radica en que, a raíz de la crisis económica que estalló en el país en 2001 y con el fin de incentivar otros sectores del la economía, los precios del gas y del petróleo fueron congelados. Esto habría desmotivado a las empresas privadas a invertir en exploración y desarrollo de la capacidad productiva de estos recursos. Además, aseguran que la situación se ha visto agravada por el aumento que ha experimentado la demanda durante los últimos años.

Algunos analistas consultados por Americaeconomica.com expresaron que una combinación de subsidios a los productores locales y bajos precios al consumidor han ocasionado que los precios los hidrocarburos sean menos volátiles que los del mercado exterior. Esto habría ocasionado que las empresas privadas no inviertan en el sector, salvo a través de un contrato con el Gobierno.

Durante el invierno, que en Argentina dura aproximadamente desde mayo hasta septiembre, la demanda doméstica de gas aumenta desde los 20 hasta los 60 millones de metros cúbicos diarios, según cifras que maneja Energas. Es en esta época del año en la que, en tiempos recientes, los racionamientos han tenido lugar.

El país cuenta con una planta productora de gas natural licuado en la ciudad de Bahía Blanca, ubicada en la provincia de Buenos Aires. Además, la nación también importa de Bolivia una parte de su suministro gasista y compra energía eléctrica y petróleo a otros países. No obstante, Argentina no consigue suplir la creciente demanda energética interna sin recurrir a los racionamientos.

Para algunos expertos, aún es temprano para conocer el impacto económico de la medida de racionamiento, y sus consecuencias dependerán de la severidad y de la duración del invierno.

Proyectos gasistas recientes. Pronsato ha anunciado que dentro de 20 días comenzará a funcionar una nueva tubería que transportará gas a Buenos Aires desde el Estrecho de Magallanes, situado en la Tierra del Fuego, en el extremo sur del país. A raíz de esto, la capital comenzará a recibir cinco millones más de metros cúbicos del recurso. En Buenos Aires se consume el 40% del gas en Argentina.

Además, funcionarios del Gobierno y algunos empresarios han informado que YPF, la filial argentina de Repsol, construirá una planta de gas licuado que estará ubicada en las proximidades de la ciudad.

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