Maduro, el ‘magnánimo’

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Después de la tempestad viene la calma. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no está dispuesto a abrir más frentes y tras haber ‘exculpado’ a Santos de la reunión que mantuvo con Capriles hace dos meses, ahora hace lo propio con Piñera. Después de la tempestad viene la calma. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, no está dispuesto a abrir más frentes y tras haber ‘exculpado’ a Santos de la reunión que mantuvo con Capriles hace dos meses, ahora hace lo propio con Piñera.

El jefe del Ejecutivo chileno se reunió con el opositor venezolano, al que el gobierno tacha de “fascista y golpista”, la pasada semana en el país andino. Pero Maduro, al igual que hizo con Santos, ha ‘perdonado’ el encuentro.

«Yo salvo al presidente Piñera. Las circunstancias internas lo llevaron a recibir en la cocina de la casa del fascista (el senador chileno Jovino Novoa), a los fascistas venezolanos», ha declaró Maduro en un acto celebrado el jueves en Caracas. A lo que añadió: «No puedo calificar al presidente Piñera de pinochetista. De verdad, lo digo con sinceridad”.

Con esta última declaración, Maduro se refirió a la cena que mantuvieron Capriles y Piñera en la casa del senador Novoa, antiguo subsecretario general durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, según informa América Economía.

Capriles planteó en Chile sus denuncias sobre las elecciones venezolanas del pasado 14 de abril, cuyo resultado no reconoce, a sectores de la centroderecha, aunque los partidos de izquierda, incluida la candidata presidencial Michelle Bachelet, evitaron reunirse con él y partidarios del chavismo protestaron en su contra.

Es la segunda vez en esta semana que Maduro ‘perdona’ que un líder latinoamericano mantenga una reunión con su némesis, Capriles. Hace dos meses hubiera sido impensable esta actitud del jefe del Ejecutivo venezolano.

Cuando el pasado 31 de mayo el presidente colombiano se reunió con el opositor venezolano, Maduro calificó aquel encuentro como “una puñalada por la espalda”, por parte de Santos. Además, para ‘golpear’ más al líder cafetero, el venezolano recordó como siempre la figura del comandante fallecido: “Se ha violado el acuerdo de Santa Marta. El presidente Chávez lo respetó impecablemente y Santos hasta hace muy poco”.

Sin embargo, hace tres días Maduro y Santos se reunieron en la ciudad venezolana de Puerto Ayacucho, la frontera que comparten ambos países. Este encuentro sirvió para enderezar las maltrechas relaciones bilaterales que mantienen y acordaron establecer unas “nuevas reglas del juego”.

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