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Las sanciones comerciales de EEUU no han impedido que la Isla se convierta en un paraíso de la piratería de productos estadounidenses, donde se pueden ver películas de Hollywood a las semanas de su estreno en el país norteamericano o utilizar software de Microsoft sin la licencia correspondiente. Por culpa del embargo, la Mayor de las Antillas se ha convertido en una oportunidad perdida para las empresas estadounidenses, sin embargo, las compañías no van a permanecer con los brazos cruzados, esta misma semana Nokia, Verizon y AT&T habían pedido al Gobierno de Barack Obama que se mejoren las comunicaciones con Cuba. Pero, para ello, sería necesario aliviar las normas que les impiden operar en la Isla. Las sanciones comerciales de EEUU no han impedido que la Isla se convierta en un paraíso de la piratería de productos estadounidenses, donde se pueden ver películas de Hollywood a las semanas de su estreno en el país norteamericano o utilizar software de Microsoft sin la licencia correspondiente. Por culpa del embargo, la Mayor de las Antillas se ha convertido en una oportunidad perdida para las empresas estadounidenses, sin embargo, las compañías no van a permanecer con los brazos cruzados, esta misma semana Nokia, Verizon y AT&T habían pedido al Gobierno de Barack Obama que se mejoren las comunicaciones con Cuba. Pero, para ello, sería necesario aliviar las normas que les impiden operar en la Isla.

Apenas unas semanas después de que la película “Killers”, la última comedia de Ashton Kutcher, se hubiera estrenado en EEUU ya se podía ver en Cuba por dos pesos (unos nueve centavos de dólar) en el cine Yara, situado en el mismo corazón de La Habana.

El problema radica en que la película en cuestión no será lanzada oficialmente en DVD hasta el 7 de septiembre, además no podría ser comercialmente distribuida en Cuba debido al embargo estadounidense contra la Isla.

Otro caso parecido ocurrió con la película “Avatar”, del director James Cameron, que de pudo ver en la televisión estatal de Cuba en el mes de febrero, cuando la película todavía estaba batiendo record de recaudación en los cines de todo el mundo.Y no sólo se trata de películas cinematográficas. En los cinco canales de la televisión cubana se puden encontrar programas como ‘Hannah Montana’ de Disney Channel o ‘Friends’ de NBC.

Esta situación afecta a productos de diversa índole, aunque el embargo prohíbe a empresas como Microsoft exportar software a Cuba, la mayoría de las computadoras en la isla utilizan versiones sin licencia de su sistema operativo Windows.

Jake Colvin, vicepresidente para Comercio Global del Consejo Nacional de Comercio Exterior en Washington, en declaraciones a Reuters, ha asegurado que “la realidad es que los productos y servicios estadounidenses están allí, independientemente de que las compañías que los fabrican los vendan o no». «Lo frustrante es que las compañías estadounidenses no están recibiendo nada a cambio», ha indicado Colvin.

Montserrat Durán, directora de asuntos legales para América Latina de la Alianza de Software Empresarial (BSA, por sus siglas en ingles), un grupo de la industria con base en Washington, ha asegurado que, según sus cálculos, “el índice de piratería en Cuba debe andar alrededor del 80%.

Desde el Consejo Nacional de Comercio Exterior de EEUU aseguran que la falta de relaciones diplomáticas formales entre ambas naciones impide a las empresas estadounidenses plantear estos asuntos con las autoridades cubanas. Colvin ha declarado a Reuters que “hasta que no arreglemos las relaciones, hasta que los gobiernos no puedan hablar entre sí y tener mejores relaciones oficiales y hayan reglas sobre cómo las empresas pueden interactuar y hacer negocios con Cuba no vamos a poder resolver este problema».

Esta misma semana las compañías Nokia, Verizon y AT&T han pedido al Gobierno estadounidense de Barack Obama que se mejoren las comunicaciones con Cuba. Pero, para ello, sería necesario aliviar las normas que les impiden operar en la isla comunista. Estas peticiones se realizan después de que Obama dijese en abril de 2009 que un mayor contacto con el mundo exterior reduciría la dependencia de los cubanos sobre el régimen de Raúl Castro.

Cuba es el país de América Latina con menor penetración y crecimiento de la telefonía móvil. En 2008 tan sólo 20.000 personas, en su totalidad diplomáticos extranjeros o funcionarios de alto nivel, disponían de teléfono inalámbrico.

Si finalmente se llevase a cabo dicha mejora, la isla, de 11,4 millones de personas podría convertirse en el mayor mercado de telecomunicaciones en el Caribe, superando los 1,6 billones de dólares que factura el mercado de Puerto Rico. Como primer paso, los mayores proveedores de dispositivos móviles en EEUU, AT&T y Verizon podrían estar interesados en la creación del servicio roaming para los clientes estadounidenses que viajen a Cuba.

La entrada de empresas procedentes de EEUU depende de la voluntad del gobierno de Castro. Actualmente, el monopolio de telecomunicaciones fijas y móviles está en manos de la empresa estatal Etesca. Aunque las compañías están dispuestas a luchar por una apertura en el mercado de Cuba, el jefe del servicio móvil de AT&T declara: «hasta que no haya un cambio real, no hay mucho que se pueda hacer».

La semana pasada la Cámara de Comercio de EEUU presionó al Congreso de este país para que se acelerara la discusión de la ley que levantaría las restricciones de viajes a Cuba. Los representantes empresariales sostienen que es el momento más adecuado para introducir una estrategia que establezca las bases de futuras relaciones comerciales con la Isla y sobretodo teniendo en cuenta que los empresarios europeos pueden tomar mucha ventaja comercial en este país.

Esta petición la realizó la Cámara de Comercio a través de una carta enviada por el vicepresidente ejecutivo para asuntos gubernamentales de esta entidad, Bruce Josten, a los líderes del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes estadounidense.

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