La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha aprovechado su intervención en la XV Cumbre de la Alianza del Pacífico, que se celebra en Perú, para dar a conocer las ‘bondades’ de su reforma educativa y recordar que los profesores chilenos llevan 30 días de huelga. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha aprovechado su intervención en la XV Cumbre de la Alianza del Pacífico, que se celebra en Perú, para dar a conocer las ‘bondades’ de su reforma educativa y recordar que los profesores chilenos llevan 30 días de huelga.
Bachelet ha dado detalles sobre su iniciativa y lo ha hecho en el marco de un encuentro empresarial que se ha celebrado en el marco de la Alianza del Pacífico, que se está celebrando hasta hoy en Paracas, Inca.
“Sabemos que la calidad de educación no solo tiene que ver con la institucionalidad, no solo tiene que ver con el acceso, también tiene que ver con la calidad de los maestros” ha considerado, lo que supone una crítica velada a los docentes que se movilizan contra la iniciativa del Gobierno.
Desde Perú, la presidenta ha querido dejar claro que se trata de una buena iniciativa, que tiene sobre todo en cuenta a los jóvenes estudiantes a pesar del rechazo que genera en los profesores.
A su modo de ver, es un momento importante y “los profesores tienen que jugar un rol crucial para asegurar a los niños una educación de calidad”. De ahí que no esté de acuerdo con las manifestaciones que ya tiene un mes de vigencia.
Ha agregado que, contra lo que opinen los profesores, “el proyecto de carrera docente busca mejorar los salarios de los profesores, así como también aumentar las horas no lectivas”.
Sobre ello, “estamos mirando un conjunto de incentivos, pero también pidiendo a cambio para mejorar las competencias, tener evaluaciones y poder ir subiendo en la carrera en la medida que vayan cumpliendo ciertas etapas. Y claro, este elemento segundo no tiene a todo el mundo contento”. De ello se ha hecho eco el diario chileno La Tercera.
Todo ello ocurre mientras la mandataria acapara récords de desaprobación por parte de los chilenos, que le achacan no cuidar la economía y hacerse “fotos” con los futbolistas de la selección en lugar de luchas contra la crisis económica del país.



