El secretario de Defensa, Pete Hegseth, justificó la medida al considerar que estos centros promueven “adoctrinamiento” en lugar de formación estratégica.
El anuncio supone un giro en la relación histórica entre el Pentágono y algunas de las instituciones académicas más prestigiosas del país, que tradicionalmente han acogido a oficiales en programas de posgrado financiados por Defensa.
El Departamento de Defensa dejará de enviar militares a programas de posgrado en varias universidades de élite por considerar que promueven activismo ideológico
Fin del envío de militares a universidades de élite
Hegseth afirmó en un vídeo difundido en redes sociales que el Pentágono ya no enviará a militares a cursar estudios superiores en universidades que, a su juicio, “socavan los valores” que han jurado defender.
“Esto no es educación, es adoctrinamiento”, señaló el secretario de Defensa, quien calificó la situación como “un ataque calculado y dirigido al núcleo de nuestra fuerza de combate”.
Según explicó, las universidades deberían centrarse en formar a los “combatientes” estadounidenses en materias de seguridad nacional y no en lo que denominó “activismo por la justicia social”.
Hegseth sostiene que los centros académicos deben centrarse en la seguridad nacional y no en políticas de diversidad o justicia social
Revisión de los colegios de guerra
Además de la ruptura con universidades civiles, el Pentágono abrirá una “revisión formal y minuciosa” de los colegios de guerra estadounidenses. El objetivo, según Hegseth, es que vuelvan a ser “bastiones del pensamiento estratégico” para formar a “los líderes y combatientes más letales y efectivos”.
La medida se enmarca en una estrategia más amplia de revisión doctrinal y organizativa del Ejército impulsada por la Casa Blanca desde el inicio del mandato de Donald Trump.
Defensa revisará los colegios de guerra para reforzar su enfoque estratégico y operativo
Antecedentes con Harvard y acusaciones ideológicas
A principios de mes, Hegseth ya anunció la suspensión de vínculos con Harvard, al asegurar que algunos programas de investigación mantenían supuestos lazos con el Partido Comunista chino y que en el campus se alentaba un clima de connivencia con el Movimiento de Resistencia Islámica o se permitían ataques contra judíos.
En paralelo, el presidente Trump firmó órdenes ejecutivas para reestructurar el Ejército, entre ellas la prohibición de que los militares transgénero sirvan en las Fuerzas Armadas y la reincorporación con pago retroactivo de quienes fueron dados de baja por negarse a vacunarse contra la COVID-19.
La Administración también ha eliminado los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), al considerar que socavan la meritocracia.
Las decisiones forman parte de una agenda más amplia de reformas en el Ejército impulsadas por la Casa Blanca
Críticas de organizaciones de derechos humanos
La ONG Amnistía Internacional ha advertido recientemente de que el aumento de lo que califica como “prácticas autoritarias” en EEUU estaría erosionando los Derechos Humanos, tanto en el país como a nivel internacional, y ha señalado un retroceso en las protecciones contra la discriminación.
Las nuevas medidas del Pentágono profundizan así en el debate interno sobre el papel de la educación superior en la formación militar y sobre el alcance de las reformas impulsadas por la actual Administración.



