El petróleo busca ayuda

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Las petroleras estatales de las dos economías más fuertes de Latinoamérica, la mexicana Pemex y la brasileña Petrobras, han tenido que recurrir a financiación externa para poder continuar con sus planes de futuro. La primera a través de emisión de deuda y la segunda gracias a un crédito del banco estatal, recopilan fondos con los que continuar sus proyectos. Francisco López, analista de Xtrade, ha declarado a Americaeconómica.com que “el precio del barril de petróleo esta infravalorado”, y eso podría estar afectando a las previsiones de las petroleras. Las petroleras estatales de las dos economías más fuertes de Latinoamérica, la mexicana Pemex y la brasileña Petrobras, han tenido que recurrir a financiación externa para poder continuar con sus planes de futuro. La primera a través de emisión de deuda y la segunda gracias a un crédito del banco estatal, recopilan fondos con los que continuar sus proyectos. Francisco López, analista de Xtrade, ha declarado a Americaeconómica.com que “el precio del barril de petróleo esta infravalorado”, y eso podría estar afectando a las previsiones de las petroleras.

En esta semana hemos visto como dos de las petroleras estatales más importantes de Latinoamérica han necesitado de ayuda exterior. Pdvsa continúa su marcha triunfal, alejado de los problemas de sus competidores directos. Pemex no termina de encaminarse por la buena senda, sin encontrar nuevos yacimientos, ve como sus reservas se van agotando lentamente. Petrobras vive mejor situación; aún recurriendo a un crédito concedido por el Banco do Brasil, las expectativas de la petrolera brasileña son buenas, esperando su momento para entrar en Bolsa.

Es muy probable que la situación que viven Pemex y Petrobras sea, en parte, culpa del precio que tiene el barril de crudo. Según Francisco López, “el precio está infravalorado, el barril se está moviendo entre 81 y 82 dólares el barril”. No es difícil apuntar a la crisis financiera como la responsable de esta situación.

Las dudas que están despertando tanto la economía de EEUU como la de China y las malas expectativas que hay respecto la recuperación económica no están ayudando en el panorama internacional. Las restricciones monetarias que han empleado sólo han servido para enfriar la economía, según López.

La producción global ha descendido y este hecho ha afectado directamente a la demanda de combustibles. El precio no puede aumentar, lo saben las petroleras. Pero también tienen en cuenta que tienen en sus manos una materia prima que todos necesitan.

Por un lado, Petrobras, la segunda mayor empresa latinoamericana por capitalización bursátil, recibió un crédito por valor de 1.250 millones de dólares (984 millones de euros), con vencimiento en 2016, el cual será empleado para la exploración en búsqueda de petróleo y gas, la construcción de barcos y oleoductos y otras actividades relacionadas.

Esta concesión ha sido necesaria ante la imposibilidad de entrar en Bolsa el pasado junio. La compañía estatal pretendió realizar una IPO hace dos meses, con el fin de conseguir financiamiento, pero decidieron postergarlo hasta septiembre. La compañía aplazó su propuesta de oferta por 25.000 millones de dólares (19.695 millones de euros) que se relaciona con un acuerdo de petróleo por acciones con el gobierno, que podría tasarse en otros 60.000 millones de dólares (47.268 millones de euros).

Como parte del plan, el gobierno brasileño cambiará hasta 5 millones de barriles de crudo por acciones de la compañía mientras que accionistas privados comprarán acciones. La transacción, que podría llegar hasta 85.000 millones de dólares (66.963 millones de euros), depende del precio por barril del crudo que será usado en el intercambio.

El Gobierno brasileño probablemente decida el 30 de agosto cuánto cobrará a la petrolera por las reservas de crudo que se usarán en un canje de petróleo por títulos, ligado a la enorme oferta de acciones.

Por otro lado, la empresa estatal mexicana, Petróleos Mexicanos (Pemex), presidida por Juan José Suárez Coppel, volvió a emitir deuda por valor de 1.000 millones de dólares (790 millones de euros) en los mercados internacionales y locales, siendo ésta la continuación de la deuda colocada en 2005. Estos bonos pagarán un cupón anual del 6,625%, y la reapertura ofrece un rendimiento para los inversores del 5,975%.

La deuda tiene un plazo exacto de 24 años y 10 meses, con un vencimiento en junio de 2035. Este plazo tan dilatado es una muestra de la confianza de los inversores por los papeles de Pemex, los cuales son procedentes principalmente de EEUU, Europa y México.

La petrolera mexicana indicó que los recursos obtenidos por esta emisión se destinarán a financiar el gasto de inversión y operaciones de refinanciación de la compañía.

La situación de las petroleras irá en paralelo a la del barril de petróleo, como es lógico. López prevé que en el futuro se dará una situación inflacionista, que, a través de los planes de ayuda de los Bancos Centrales, aumentará la pérdida de poder adquisitivo. Veamos cómo afecta esta situación a las petroleras.

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