El miedo cruza el charco

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Las caídas generalizadas de las acciones de los bancos europeos han lastrado a los mercados bursátiles de medio mundo. Los parqués más afectados por el arrastre en América Latina, han sido los de Brasil y Argentina, con caídas cercanas al 2%. Las caídas generalizadas de las acciones de los bancos europeos han lastrado a los mercados bursátiles de medio mundo. Los parqués más afectados por el arrastre en América Latina, han sido los de Brasil y Argentina, con caídas cercanas al 2%.

La bolsa de Sao Paulo, donde los principales valores brasileños se engloban en Bovespa, marcaba una bajada del 1,57% en la última sesión de la semana. Las acciones de entidades financieras que muestran ese comportamiento son las de Bradesco que ha recortado un 2,17% su precio e Itaúsa con un 2,52% menos.

Merval, la referencia bursátil de Argentina perdía por su lado, un 1,93% el fatídico viernes 13. Los bancos que cotizan en Buenos Aires más afectados han sido el Hipotecario con un descenso del 2,21%, el Macro con un 2,63% y el Grupo Financiero Galicia con un 2,11%.

Sin embargo no todas las grandes bolsas de América Latina se han visto arrastradas por las bolsas europeas. El índice IPC de México a penas marcaba al cierre de esta edición un retroceso del 0,70%.

El arrastre de los bancos europeos

Habría que remontarse a noviembre del año pasado para ver una caída similar a la del viernes en la Bolsa europea. Los bancos han provocado que el Eurostoxx 50 haya despedido la semana con un retroceso del 2,5%. Este acusado descenso del índice paneuropeo ha sido suficiente para borrar de un plumazo los avances que hasta ahora acumulaba desde comienzos del presente ejercicio.

A la cola de los 50 valores que componen el selectivo tres valores bancarios de otros tantos países de la Eurozona: el español Banco Santander (-6,62%)- que también descuenta dividendo-, el francés Société Générale (-5,87%) y el italiano Unicredito (-5,70%). Tras ellos, otros dos valores financieros completaban las posiciones colistas del selectivo: BNP Paribas e Intesa Sanpaolo cedían porcentajes cercanos al 5%.

Sin embargo, el ataque bajista del mercado a la banca no se ha limitado solo a los países más amenazados en primera instancia por la crisis de deuda. El belga KBC ha cedido un 5% de su valor de mercado, el holandés ING retrocedía un 4,2%, el alemán Commerzbank se ha dejado por el camino de la sesión de este viernes un 3,9% de su precio y el austriaco ErsteBank, participado por CaixaBank, ha caído un 3,4%.

Una de las pocas entidades financieras que ha conseguido escapar de los números rojos ha sido el portugués Banco Espíritu Santo, que ha cerrado con un repunte del 0,5% después de que ayer llegara a desplomarse hasta un 23% tras anunciar una ampliación de capital por 1.010 millones de euros para reforzar capital.

Según explicó el banco, los 2,56 millones de nuevas acciones que se pondrán en circulación se suscribirán a 0,39 euros cada una, lo que supone un descuento del 66% frente al último precio que marcaron el jueves.

Al otro lado del Canal de la Mancha, las apuestas bajistas también se han cebado con los bancos cotizados en la Bolsa de Londres. Tres de sus referentes -Lloyds, Royal Bank of Scotland y Barclays- se han apuntado descensos de más del 3,5% que han contribuido a que el Ftse 100 cerrase la última sesión del año con un retroceso del 1,05%. Un porcentaje que empequeñece frente al 2,36% del DAX de Fráncfort, el 2,47% del CAC 40 parisino y el 3,43% del Ftse Mib milanés.

También en EEUU se han impuesto los números rojos. El S&P 500 perdía a media sesión un 0,8%. De cerrar así la sesión, este indicador despedirá la peor semana de este año.

En los mercados de deuda las tensiones también se agudizan. La rentabilidad del bono de referencia de España ha llegado a tocar el 6% y la prima de riesgo ha cerrado en 424 puntos. Aunque aún está lejos de sus máximos, sólo en la jornada de hoy el deterioro ha sido del 6%.

En el caso de Italia, el riesgo país se ha situado en los 379 puntos, un 4,1% más que en la sesión de ayer cuando cerró en 364 puntos.

Fuera de los dos países que acaparan las miradas de los especuladores en los últimos meses, Francia y Bélgica tampoco han logrado escapar de la presión vendedora. Los bonos del Elíseo a diez años han alcanzo una rentabilidad cercana al 3%, con lo que su prima ha regresado al entorno de los 118 puntos. Los belgas, por su parte, cotizaban al alza a un tipo del 3,48%.

En el mercado de derivados la especulación es aún mayor. Los credit default swaps (CDS) de España han pulverizado sus récords hasta superar los 500 puntos básicos. Este deterioro supone que el coste de asegurar 10 millones de euros de deuda española a cinco años se encarece hasta los 500.000 euros. Hace poco más de un mes, a principios de marzo, esta cifra no superaba los 400.000 euros. En el caso de Italia, estos derivados aumentan hasta los 428 puntos.

Algunos analistas han atribuido este deterioro a las palabras del miembro del Banco Central Europeo, Klaas Knot, que ha asegurado que el BCE está lejos de volver a comprar bonos soberanos en los mercados secundarios. Estas declaraciones han agravado las caídas de las bolsas que habían comenzado la mañana con el freno del PIB de China.

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