Ampliación a medio gas

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Cambio completo de guión para la polémica ampliación de capital en Endesa Chile. Es lo que ha tenido que hacer la italiana Enel para salvar ‘por los pelos’ su discutido proyecto ante la insistente oposición de los fondos de inversión locales y estadounidenses presentes en su accionariado. La operación no será tan cuantiosa como la eléctrica pretendía ni ha cosechado el respaldo que se deseaban desde Roma.

Cambio completo de guión para la polémica ampliación de capital en Endesa Chile. Es lo que ha tenido que hacer la italiana Enel para salvar ‘por los pelos’ su discutido proyecto ante la insistente oposición de los fondos de inversión locales y estadounidenses presentes en su accionariado. La operación no será tan cuantiosa como la eléctrica pretendía ni ha cosechado el respaldo que se deseaban desde Roma.

La cuantía final de la ampliación da una idea de la fuerte oposición con que los planes de Enel se han encontrado en su marca chilena al 60,62%, Enersis. Frente a los más de 8.000 millones de dólares que en un primer momento había barajado la italiana, los accionistas de la chilena han aprobado que la emisión de nuevas acciones llegue, como máximo a los 5.995,53 millones. Por si fuera poco, no se crearán acciones de tipo B sin derechos, como se pretendía desde Roma. Todas las nuevas acciones serán de la misma serie ya existente.

Los artífices de este fiasco para Enel son, junto a algunos minoristas, los administradores de fondos de pensiones chilenos (AFP) y varios fondos de inversión estadounidenses. Los primeros lucharon a brazo partido por salvaguardar sus intereses contra los de la matriz italiana desde que en verano se anunció la pretendida macroampliación. Hace solo unos días, los segundos rechazaron, a través de su depositaria Citi, que Enel se hiciera con el derecho de voto de sus ADR sobre Enersis -los títulos con los que cotizan compañías extranjeras en Wall Street- a modo de ‘cheque en blanco’ para sus planes.

Precisamente, ayer, en la esperada junta de accionistas en que se votaba la ampliación con sus recortes previos, fueron varios de estos fondos ‘yanquis’ -entre los que podrían contar nombres como BlackRock, Acadian, Mondrian y The Vanguard Group- y la chilena AFP Modelo quienes votaron en contra de la operación. Y todo ello pese a la actitud complaciente de Enel de los últimos meses. Ni siquiera la presencia del mismísimo Borja Prado, presidente de Endesa España, en Santiago de Chile logró el guiño de estos accionistas ‘rebeldes’.

Con este panorama, la ampliación sólo cosechó un 86,04% de votos favorables en la junta, donde estaba presente o representado el 95,24% del capital social de Enersis. Mal augurio, dicen los expertos, para que la ampliación se suscriba en su totalidad, requisito indispensable para su éxito. Y es que, Endesa ha supeditado todo el proyecto a que pueda acudir a la operación con toda su cartera de participadas en Latinoamérica para así crear un gran holding energético en la región independiente de la marca para España, fin último del movimiento por el que tanto ha negociado y cedido.

Sin embargo, ninguno de estos puede considerarse como el mayor de los golpes propinados en Chile a los discutidos planes de Enel. Finalmente, la cartera de participadas de la italiana en Latinoamérica queda valorado en 3.634,75 millones de dólares, en la zona inferior del rango propuesto por los expertos y muy lejos de los 4.800 millones anunciados por la eléctrica al comienzo de la operación. Precisamente, la valoración de estos activos con los que la matriz acudirá a la ampliación sin poner un solo céntimo han sido el principal caballo de batalla con las AFP chilenas e incluso con la cúpula directiva de Enersis.

El plan aprobado finalmente contempla la emisión de 16.442 millones de nuevas acciones de Enersis en la que será la mayor ampliación de la historia financiera de Chile, a un precio de 173 pesos chilenos cada una. A parte de las aportaciones de Endesa, el resto de accionistas deberán buscar en sus bolsillos un total de 2.369,20 millones de dólares, de los que 817,19 millones corresponden a la participación de las ‘rebeldes’ administradoras de fondos de pensiones.

Estas AFP, a juicio de varias casas de análisis, son las verdaderas triunfadoras de la operación. Entre las batallas ganadas en su pugna con Enel al respecto cuenta también el compromiso de que los italianos no dedicarán el capital captado a un dividendo extraordinario con que repatriar a Roma buena parte de la caja que la operación generaría. Eso sí, solo por dos años. Una cuestión que no es baladí a la luz de los abultados dividendos que desde Endesa -participada al 92% por la italiana- se han promovido en repetidas ocasiones, recuerdan varios analistas.

“Pese a su complejidad y singularidad”, reconoce Endesa, la operación queda lista para suscripción de los accionistas. Llega el momento de ver si los votos favorables de la junta de ayer se traducen también en un apoyo decidido en la toma de posiciones sobre las nuevas acciones. En caso de éxito, aunque agridulce por los recortes exigidos, Enersis pasaría a representar un 10% del capital total de la Bolsa chilena.

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