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Más de 26 horas después de que Criteria fuera suspendida en Bolsa y tras el anuncio de su reconversión en CaixaBank, el holding de La Caixa regresó al parqué con una espectacular subida del 25%. Aunque la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) levantó la exclusión al mediodía, los títulos de la empresa catalana tardaron cerca de una hora más en volver a ser negociados, porque afrontaron un prolongado periodo de subasta. Más de 26 horas después de que Criteria fuera suspendida en Bolsa y tras el anuncio de su reconversión en CaixaBank, el holding de La Caixa regresó al parqué con una espectacular subida del 25%. Aunque la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) levantó la exclusión al mediodía, los títulos de la empresa catalana tardaron cerca de una hora más en volver a ser negociados, porque afrontaron un prolongado periodo de subasta.

La avalancha de peticiones de compra obligó a la Sociedad de Bolsas a ampliar el rango de volatilidad (margen de oscilación de precios) primero hasta el 20% y luego hasta el 40%. No obstante, Criteria cerró la sesión con unas subidas más suaves, sólo un 17%, hasta los 5,2 euros, casi el mismo precio con el que debutó en el parqué en noviembre de 2007.

Tras las alzas de hoy, su capitalización bursátil se aproxima mucho a 20.000 millones de euros, casi el valor contable de CaixaBank, que asciende a 20.600 millones de euros, según los datos facilitados por la caja catalana.

Durante la vertiginosa sesión, Criteria se colocó en los primeros puestos de negociación del Ibex al mover más de 37 millones de títulos, lo que le ha convertido en el tercer valor más negociado de la jornada, sólo por detrás de Santander y BBVA. En total se comprado y vendido títulos de Criteria por valor superior a los 200 millones de euros.

Ayer, cuando el supervisor bursátil suspendió la negociación de Criteria, poco después de la apertura, el precio de sus títulos repuntaba un 3,18%. Los rumores ya habían comenzado a correr por el parqué. Hasta el cierre de ayer y desde que comenzó el año, sus acciones se habían revalorizado un 13,8% frente al 9,83% del Ibex 35 en el mismo periodo. ¿Un anticipo de lo que iba a suceder hoy?

Como consecuencia de la avalancha de órdenes de compra y venta, la volatilidad se ha disparado y, según los analistas consultados por EL BOLETÍN, esta tendencia podría continuar en las próximas sesiones, al igual que las subidas de precio porque los inversores tienen mucha confianza en las perspectiva de corto plazo de este valor.

Hay quien va más lejos y no descarta que entre la confusión generada por tanta actividad pueda aparecer, dentro de unos días, una comunicación en la CNMV donde un inversor privado aún desconocido anuncie que ha adquirido un 3%, o algo más, del que todavía es el holding de participadas de La Caixa.

De hecho, hoy Criteria es la misma Criteria que era ayer. Aún no es CaixaBank. Antes tienen que producirse una serie de pasos previstos por la legalidad vigente, que incluyen la aprobación del plan presentado ayer por la propia asamblea de La Caixa y por la junta de accionistas de Criteria.

Si esto sucede, entonces CaixaBank nacerá de “una permuta de activos”, es decir, de “mover los diferentes negocios que presentaba ya el grupo para adecuarlos a la nueva regulación”, según ha explicado el director general de La Caixa.

Juan María Nin hizo estas declaraciones en la tradicional rueda de prensa de resultados que celebra La Caixa cada año en Barcelona, en la que se acreditaron 162 periodistas. La cifra, superior a la habitual, parecía anticipar el aire de gran acontecimiento que el departamento de comunicación de la entidad quería darle a esta presentación y que se vio favorecido posteriormente por la espectacular reacción de la Bolsa.

El éxito parece incuestionable. Sin embargo, algunas malas lenguas de los ambientes financieros de Madrid intentaban rebajar la euforia. Hasta había quien contaba que a la Bolsa le gusta jugar a la ruleta rusa. Por eso, decían, hay quien apuesta por una Criteria que, en principio, se queda vacía, aunque vaya a recibir luego una inyección de activos cuyo valor es difícil cuantificar. Nada que ver con lo que, tal y como se ha explicado antes, opinaba la mayoría de los analistas.

Con este movimiento, La Caixa se anticipa a un proceso de reestructuración de las cajas de ahorro que revolucionará los tres siglos de historia de un sector que supone ahora más del 50% del sistema financiero español.

Es, según algunas versiones, el comienzo de la privatización de unas propiedades que en su origen fueron comunitarias. El proceso, sin embargo, quizás sea necesario para sortear los obstáculos que el contexto económico actual ha puesto en el camino de estas entidades.

En cualquier caso, si los gestores de la caja catalana consiguen la aprobación de los miembros de su asamblea y de los accionistas de Criteria, el plan será llevado a cabo. No se esperan sorpresas. Tanto Isidro Fainé, presidente de La Caixa y también de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), como Nin han mostrado su confianza en que salga adelante sin problemas. De hecho, a juicio de Fainé, se trata de “un paso natural” una vez creada Criteria hace ahora cuatro años.

El primer paso será la transmisión de todo el negocio bancario de la caja al actual holding con la excepción de algunas emisiones de deuda y de la actividad inmobiliaria, mientras que la cartera industrial, menos las participaciones en Repsol y Telefónica, pasarán a una nueva entidad no cotizada (Caixa Holding).

Las participaciones de Telefónica y Repsol, que ascienden al 5% y al 14% respectivamente, permanecerán dentro de CaixaBank porque los dividendos generados por ambas ayudarán a estabilizar el resultado, según ha explicado Juan María Nin.

El director general de La Caixa ha señalado que estas dos participaciones industriales acumulan unas plusvalías latentes de 3.500 millones de euros, con las que se podría contar en caso de necesidad y a las que el nuevo banco no quiere renunciar.

Telefónica y Repsol, “dos participaciones históricas”, aportan un punto de core capital (capital y reservas sobre activos ponderados por riesgo). No ocurrirá lo mismo con Abertis (25%) y Gas Natural (35%), que irán a la cartera de Caixa Holding. Fainé y Nin serán presumiblemente los máximos dirigentes del nuevo banco.

Como ya es conocido, Criteria será por lo tanto el germen de un nuevo banco, CaixaBank, que utilizará la ficha bancaria de Microbank, el banco para microcréditos que tiene la caja catalana, y que comenzará a operar como CaixaBank el 31 de julio, si se cumplen los plazos previstos. Antes, tendrán que fusionarse Microbank y Criteria.

En cuanto comience su andadura el nuevo banco, La Caixa pasará a controlar un 81,1% del mismo, un 18,5% permanecerá en manos de los accionistas minoritarios de Criteria, y alrededor del 0,4% restante estará reservado para trabajadores de La Caixa.

CaixaBank nacerá además con uno de los ratios de solvencia más altos del sector en Europa. De hecho, el core capital alcanzará el 10,9%, toda vez que Criteria ampliará capital por valor de 2.000 millones de euros que será suscrito en su totalidad por La Caixa.

Además, la caja catalana iniciará en breve una emisión de bonos obligatoriamente convertibles en acciones por valor de 1.500 millones de euros, que se colocarán entre inversores minoristas en sus propias sucursales.

Esto será CaixaBank, el futuro. Pero hoy La Caixa tambíén ha presentado sus resultados del último ejercicio. La caja cerró el pasado 2010 con un beneficio de 1.507 millones de euros, un 11,9% menos que en el ejercicio anterior. Unos resultados “muy satisfactorios”, a juicio de Fainé, teniendo en cuenta el difícil entorno económico.

La entidad destinó a provisiones los 634 millones de plusvalías obtenidos con “la gestión activa de sus participadas” y el acuerdo con Global Payments. Además, realizó una dotación extraordinaria de 200 millones de euros para “la gestión futura del negocio”.

Sin esta aportación, la caída del beneficio habría sido del 11,9%. La entidad catalana cerró 2010 con un core capital del 8,6%. El Gobierno ha fijado en el 8% el mínimo de capital básico requerido a la banca, con el horizonte temporal del próximo septiembre. Para las entidades financieras no cotizadas, sin embargo, este límite se elevará hasta el 9% o el 10%.

La liquidez alcanza los 19.638 millones de euros, prácticamente en su totalidad de disponibilidad inmediata, mientras que la tasa de morosidad se sitúa en el 3,71%, sensiblemente por debajo del 5,68% de media del sector a noviembre.

El ratio de cobertura mejora hasta el 70%, el 140% incluyendo las garantías hipotecarias. La cartera inmobiliaria del grupo financiero catalán ascendió al 31 de diciembre del pasado año a 3.652 millones de euros, con una cobertura del 25%.

Los pasos hacia CaixaBank…

– La Caixa traspasa el negocio bancario a Criteria.

– La cartera de participadas de Criteria se traspasa a una nueva entidad, Caixa Holding (con la excepción de Telefónica y Repsol).

– El ‘holding’ industrial ampliará capital en 2.000 millones de euros suscritos en su totalidad por La Caixa

– Criteria se fusionará con Microbank, banco de microcréditos de La Caixa para dar luz a CaixaBank

– CaixaBank emitirá 1.500 millones de euros en bonos obligatoriamente convertibles en acciones para los inversores minoritarios.

– El 31 de julio el proceso concluirá y comenzará a cotizar el nuevo banco.

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