Ahora, los biocombustibles

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El Conflicto entre el Gobierno argentino y las petroleras se recrudece con la intervención de un nuevo agente, los productores de biocombustibles. La congelación de los precios, tanto de la gasolina como del biodiesel, ha suscitado las protestas no sólo de las petroleras, sino también de los productores de combustibles de origen agrícola. Estos podrían, como ocurrió durante 2010, no entregar el biodiesel para que las petroleras realicen la mezcla que exige la Ley de Promoción de los Biocombustibles. El Conflicto entre el Gobierno argentino y las petroleras se recrudece con la intervención de un nuevo agente, los productores de biocombustibles. La congelación de los precios, tanto de la gasolina como del biodiesel, ha suscitado las protestas no sólo de las petroleras, sino también de los productores de combustibles de origen agrícola. Estos podrían, como ocurrió durante 2010, no entregar el biodiesel para que las petroleras realicen la mezcla que exige la Ley de Promoción de los Biocombustibles.

El precio del biodiesel, sustituto del gasoil, es fijado mensualmente por la Secretaría de Energía en función del precio del aceite de soja, principal materia prima para su elaboración. Las medidas adoptadas por la Secretaría de Comercio no solo han congelado el importe de la gasolina en los precios enero, sino que también ha dejado parado el precio del biodiesel, que se mantiene con los precios de enero.

El pasado día 2 de febrero, el Gobierno argentino tomó la decisión de frenar el incremento del precio del combustible mediante una norma que obligaba a fijar el importe de la gasolina según los precios vigentes el día 28 de enero. Una decisión que no fue bien encajada por las petroleras. De echo, la empresa Shell decidió mantener el incremento que había fijado para el mes de febrero, entre el 2 y el 3.6%, en las estaciones de servicio que tiene en el país. Sin embargo, los productores de biodiesel siguen esperando la regulación de sus precios.

La subida del aceite de soja en el mercado internacional es constante. A finales del año pasado, su precio se incrementó en un 20% en 3 meses. Esta situación encarece la producción de los biocombustibles, más aún si se tiene en cuenta que la mayoría de las PYMES que se dedican a la producción de biodiesel no puede destilar su propio aceite de soja, sino que tiene que comprarlo a los precios que fija el mercado internacional.

Ante este panorama, las productoras de biodiesel podrían dejar de abastecer al mercado interno, como ya ocurrió el pasado año cuando el Gobierno decidió congelar los precios de la gasolina. Aunque el nacional no es el principal mercado para los biocombustibles, únicamente 500.000 de las 1,9 toneladas que produce Argentina se destinan al mercado interno, el país aporta la estabilidad que las exportaciones, sujetas a la coyuntura internacional, no pueden facilitar. Sin embargo, la falta de rentabilidad podría llevar a muchas PYMES a no entregar el biodiesel a las petroleras.

La Ley de Promoción de Biocombustibles, que obliga a la mezcla de los combustibles líquidos con un 5% (que se aumentó a un 7% en julio del pasado año), ha sido uno de los factores que ha impulsado el crecimiento de la industria de los biocombustibles. Con 1.300 millones de dólares (951,551 millones de euros) de facturación durante 2010, lo que supone un aumento del 58% respecto al año anterior, el crecimiento del sector ha sido notable. Asimismo, una mayor demanda internacional, principalmente de Europa, ha colocado al sector en una posición destacada. Argentina es el cuarto productor mundial de biocombustibles y ha conseguido posicionarse como principal exportador. Gracias a este auge, estaba previsto aumentar el corte hasta un 10%.Una meta que difícilmente puede alcanzarse si las PYMES dejan de entregar el biodiesel a las petroleras.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA