La situación de Opel

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Todo lo relacionado con la industria del automóvil repercute en el sector siderúrgico, ya que la industria de los vehículos constituye uno de los pilares de la industria del acero. Ahora Opel, filial en Europa de General Motors, ha renunciado, en fecha reciente, a los avales estatales, que había solicitado para financiar su plan de reestructuración. Con posterioridad a que el Gobierno alemán denegara la concesión de las ayudas, la empresa automovilística expresó su deseo de acudir a la financiación a base de fondos internos. Todo ello contempla el despido de 8,300 empleados y una inversión de 11,000 millones de euros. Lo que significa que quedará reducida la capacidad de producción un 20% en Europa. De los empleados despedidos, 900 pertenecerán a la planta de Figueruelas en Zaragoza. Según declaraciones de uno de los altos cargos de la empresa, la planta aragonesa “liderará la producción de coches pequeños”, junto con la factoría de Eisenach. Figueruelas continuará con la fabricación del Meriva y seguirá produciendo el vehículo comercial Combo y los derivados del Corsa y optará a fabricar a partir de 2,013 los sucesores de estos modelos. La estrategia de producción, que aplica Opel, está basada en recortar el número de trabajadores, de tal modo que se hagan funcionar al 112% las operaciones que operan con dos turnos y al 87% los centros que mantengan tres turnos. Todo lo relacionado con la industria del automóvil repercute en el sector siderúrgico, ya que la industria de los vehículos constituye uno de los pilares de la industria del acero. Ahora Opel, filial en Europa de General Motors, ha renunciado, en fecha reciente, a los avales estatales, que había solicitado para financiar su plan de reestructuración. Con posterioridad a que el Gobierno alemán denegara la concesión de las ayudas, la empresa automovilística expresó su deseo de acudir a la financiación a base de fondos internos. Todo ello contempla el despido de 8,300 empleados y una inversión de 11,000 millones de euros. Lo que significa que quedará reducida la capacidad de producción un 20% en Europa. De los empleados despedidos, 900 pertenecerán a la planta de Figueruelas en Zaragoza. Según declaraciones de uno de los altos cargos de la empresa, la planta aragonesa “liderará la producción de coches pequeños”, junto con la factoría de Eisenach. Figueruelas continuará con la fabricación del Meriva y seguirá produciendo el vehículo comercial Combo y los derivados del Corsa y optará a fabricar a partir de 2,013 los sucesores de estos modelos. La estrategia de producción, que aplica Opel, está basada en recortar el número de trabajadores, de tal modo que se hagan funcionar al 112% las operaciones que operan con dos turnos y al 87% los centros que mantengan tres turnos.

El grueso de este ajuste del empleo se concentra en Alemania. En este país Opel suprimirá 1,799 puestos de trabajo en Bochum, 300 en Eisenach, 862 en Ruesselsheim y 300 en Kaiserslautem, lo que significa un total de 3,261 despidos, a los que se sumarán otros 650 despidos en el área administrativa, con lo que el número de afectados será de casi 3,900 empleados. Además, Opel suprimirá 369 empleos en la planta británica de Luton, mientras que la otra factoría en el Reino Unido, la de Ellesmere Port, mantendrá su plantilla. La planta belga de Amberes cerrará, con lo que se eliminarán 2,377 puestos de trabajo. Al tiempo Opel disuelve la estructura de dirección de General Motors, que en Europa estaba situada en Zurich (Suiza) y concentra todas sus actividades en la sede central de Opel, en la localidad alemana de Ruesselsheim. Resumiendo, puede decirse que de los 8,300 empleos a eliminar, 7,000 corresponden al área de producción y los restantes a funciones administrativas. España no se verá afectada por este último ajuste.

Este plan de reestructuración de Opel significa, como hemos visto, una inversión de 11,000 millones de euros hasta el año 2,014, destinada principalmente a la renovación de la gama. El 80% de los coches tendrán tres años de antigüedad o menos en 2,012. Opel lanzará al mercado ocho nuevos modelos este mismo año e iniciará la comercialización de cuatro nuevos productos en 2,011, en el que saldrá a la venta el coche eléctrico Ampera. Este último modelo salió, en el pasado abril, de la línea de ensamblaje de Pre-Producción de General Motors en Warren, Michigan (Estados Unidos).

Opel tiene previsto fabricar un coche dentro del área mini, más pequeño que el Corsa, que podría exportarse a Oriente Medio y a Asia – Pacífico. También Opel destinará 1,000 millones de euros a tecnologías más eficientes, aplicables a diferentes ámbitos de la producción. Con estas novedades, la empresa piensa volver a tener beneficios en el año 2,012.

Todas estas noticias son positivas para la industria del automóvil, lo que representa también un éxito para la industria del acero.

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