Integración clave

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Estados Unidos, Japón y diez economías del Pacífico que representan el 40% de la economía global sellaron el acuerdo de libre comercio más grande en dos décadas, acuerdo regional más amplio de la historia, que representará un mercado de más de 100.000 millones de dólares. Estados Unidos, Japón y diez economías del Pacífico que representan el 40% de la economía global sellaron el acuerdo de libre comercio más grande en dos décadas, acuerdo regional más amplio de la historia, que representará un mercado de más de 100.000 millones de dólares.

El TPP representa el pacto más importante desde 1993, cuando EE UU, Canadá y México firmaron el Tratado Norteamericano de Libre Comercio (TLCAN). Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur empezaron a negociar a comienzos de este siglo y en 2008 se unió EE UU. Además es el primero después del traslado del eje del proceso de acumulación global, que pasó de los países avanzados a los emergentes –de EEUU a China– tras la unificación del sistema (1991).

Presentado como un estridente golpe de efecto a nivel mundial, el acuerdo establece un nuevo marco de libre comercio entre una docena de países de la región, liderados por Estados Unidos y Japón. Las otras naciones implicadas son Australia, Brunei, Canadá, Chile, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

El pacto está pensado como una estrategia para unir a los socios comerciales del Pacífico con Estados Unidos y al mismo tiempo, como un desafío a China, la potencia en ascenso de Asia, que fue explícitamente excluida de este acuerdo, al menos por ahora, no debemos de olvidar la importancia geoestratégica que toda acción contundente de los mayores jugadores globales implica -EEUU China Rusia con ojos bien abiertos dispuestos a jugar la primera bola-.

El Acuerdo Transpacífico determinado como un documento de “construcción flexible” abierto a facilitar el ser adoptado por otros países asiáticos, consolidando un modelo primario de sustento para iniciativas que están en proceso de desarrollo , como la Alianza Transatlántica de Comercio e Inversión ATCI.

Al momento existen algunas cuestiones comerciales tradicionales, a saber, Estados Unidos está ansioso por establecer acuerdos formales de comercio con cinco de los países participantes, Japón, Malasia, Brunei, Nueva Zelanda y Vietnam, y reforzar el TNLC, su acuerdo vigente con Canadá y México.

Si nos regimos por la lógica capitalista al día de hoy, no dudamos en afirmar que la inversión es más importante que el comercio, que a priori es un modo de producción y accesoriamente un proceso de mercado, lo decisivo en él son las inversiones, a través de las cuales se multiplica geométricamente, por consiguiente el 80% del intercambio se realiza hoy dentro de las cadenas globales de producción; y vaya casualidad-causalidad, el 60% tiene lugar en Asia, por lo que adquiera tal relevancia el TPP, ya que cubre la región más dinámica, eje de la acumulación global, sin duda EEUU se anticipa a sus contrincantes.

El comercio intraasiático alcanza 60% del intercambio de bienes y servicios de la región, y crece a casi el triple que el mundo avanzado (era 25% en 1985).

Más de 60% del auge de las exportaciones chinas es resultado del incremento en la producción compartida, que en aquel momento consolidaba el 40% del comercio internacional chino.

Por estos días las variables conllevan a que el intercambio global se identifique con el comercio intraindustrial propio las cadenas globales de producción, por lo que resulte relevante el TPP como acuerdo prioritario de integración.

Es evidente la importancia dentro del TPP de Japón, tercera economía del mundo (PBI: U$S 5,9 billones), y se encuentra sumergido en una situación depresiva en los últimos 25 años, sumada a una deflación generalizada en los últimos 10.

La economía japonesa está partida entre un sector exportador (30% del PBI), con altos niveles de productividad al competir internacionalmente, y otro –más de 60% del producto–, sumergido en la depresión y deflacionario.

Esta delicada situación es un laberinto de regulaciones, subsidios y normas proteccionistas que solo lo sumergen en el estancamiento, por lo que su incorporación al TPP avisora que el momento de la reconversión nipona, antes inalcanzable, ahora no es tan lejana-.

No quedan dudas que el objetivo de EE UU y Japón es posicionarse en la grilla por delante de China, que no está incluida en el TPP, determinados en dar rodaje a una zona económica incluyendo a los países con salida al Pacífico a efectos de mantener un sano equilibrio ante el significativo peso económico que Beijing ejerce en la región.

En cuanto a los sectores que se ven involucrados en el acuerdo, a saber:

Sector Textil y Vestido. La mayor parte de los aranceles del sector textil acordados serán eliminados inmediatamente. No obstante algunos productos se someterán a una desgravación arancelaria a largo plazo.

Sector Agrícola. Las naciones decidieron eliminar y reducir barreras arancelarias y no arancelarias en bienes industriales y eliminar o reducir los aranceles y otras políticas restrictivas en bienes agrícolas. Sin embargo, las exportaciones de leche desde México se podrían ver limitadas entre los países integrantes del acuerdo

Sector Financiero. Los países otorgaran a los inversionistas del TPP, un trato igualitario que a los inversionistas locales.

Sector Telecomunicaciones. Los países que busquen ingresar a mercados deben reconocer competencia y las leyes que existen en cada una de las naciones. El TPP abre la posibilidad a efectos que los proveedores de Internet generen contenido exclusivo

Propiedad Intelectual. Los países deben proporcionar una protección más amplia para la ejecución de derechos de propiedad intelectual. Cada nación tendrá libertad para determinar el método adecuado para la aplicación de las disposiciones de su propio sistema y práctica jurídica

Tipo de Cambio. Los países tendrán la obligación de hacer públicas sus intervenciones en los mercados de cambio al menos cada trimestre a efectos de evitar una guerra de monedas

Intercambio de Información Aduanera. Las naciones intercambiarán información y emprenderán mecanismos para evitar la evasión fiscal y aduanera

Empresas Estatales. Las naciones aprobaron que las empresas del Estado no deberán discriminar a firmas de los otros países miembros. Las partes acuerdan garantizar que sus empresas estatales ó monopolios designados no discriminen a empresas bienes y servicios de otras partes.

Pues bien como ya es costumbre el tablero global sufre cada vez de más acciones estratégicas geopolíticas y un sin fin de movimientos impensados con giros de más de 360 grados, tan inconmensurables, como arriesgados, quien es el próximo jugador, apuesten, señores, apuesten.

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