Entropía

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¿Hay desorden o caos en la actual situación general venezolana? ¿O son otras situaciones o procesos diferentes? ¿Se desmorona el régimen? ¿O simplemente se reorganiza? ¿Hay desorden o caos en la actual situación general venezolana? ¿O son otras situaciones o procesos diferentes? ¿Se desmorona el régimen? ¿O simplemente se reorganiza?

Son solo preguntas al aire. Ojalá que con interesados en considerarlas. Buena falta que hace. Tanto la economía como la política nos envían señales, pero pareciera que hay muy pocos oídos u ojos interesados en percibirlas y tratarlas rigurosamente.

Algunos colegas refieren la inminencia de la caída del régimen por procesos competitivos perversos entre grupos. Nuestro planteamiento frente a la hipótesis va por la vía de recordar que eso supone que no haya una “empresa líder”; o sea, un grupo, de los varios en liza, que tenga la posición dominante.

Por mi parte, me ubico entre quienes formulamos y ponderamos escenarios diversos sobre las posibles evoluciones tanto de situación general, como de las económica y política. No hacemos apuestas, sino análisis. No todos los escenarios tienen la misma probabilidad de ocurrencia.

El régimen ha estado en aprietos. Y sigue estándolo. Pero, no parece estar afectado por un competidor superior. Lo cual, excepto en el caso de un “reseteo” completo del sistema, sigue manteniendo las cosas a favor del imperante. Claro, que con escenarios o hipótesis diversas.

Por cierto, a ese “reseteo” hemos hecho referencia, al menos un par de ocasiones. Pero, no es el punto ahora. Lo es, más bien, la pregunta inicial. Y sostenemos que sí hay entropía en las situaciones económica y política actuales.

Pero, también postulamos que solo es parte de una reorganización del sistema en la cual la entente dominante procura un salto importante en su dominio sobre la abigarrada entente política en el poder.

O sea, hay el intento, tanto de un reacomodo de las fuerzas dominantes, como del nivel de sojuzgamiento del país. Y lo decimos con base en razones, tanto del ámbito económico, como del ámbito político.

En artículos anteriores dijimos, con más de un argumento, lo que ahora plantean muchos analistas nacionales: no resuelto el tema de la sostenibilidad financiera del modelo, el reequilibrio vendría por la vía del abatimiento de las importaciones y, por tanto, del consumo.

Dijimos (“Cuba”. 22/08/2014): “Los sectores fieles al castrismo están pujando con fuerza por prolongar la vida del modelo existente y la única vía es imponiendo mayor austeridad a la sociedad”.

Y remachábamos: “Como tanto he señalado –y muchos de mis colegas ven con sorna- Venezuela no está en una situación de estanflación, como las conocidas, sino en un caso de colapso provocado, intencional, en la línea de facilitar la transición al comunismo a la cubana”.

Pero, en lo político no son solo los cubanos. Son también los militares felones. Esa alianza procura su consolidación. Y claro que aún tiene vías para lograrlo. De dos categorías, me atrevo a plantearlas: 1ª. subrepticias, sibilinas y 2ª. sustanciales, medulares, abiertas.

Eso quiere decir que en lo económico no hay necesariamente un desmoronamiento del régimen. Menos, el supuesto caos, que algunos mencionan en razón de las noticias de violencia política de los últimos días en el campo oficialista.

En el ámbito político se refuerza la tesis que intento conformar. Y sobre los recientes hechos no puedo dejar de citar a Trotsky, citado por Max Weber: “Todo Estado está fundado en la violencia”. Y más aún: “el Estado es aquella comunidad humana que (…) reclama para sí (con éxito) el monopolio de la violencia física legítima”. O sea, que adiós al “lumpenproletariat” como motor de la “revolución”.

¿Conclusión? El régimen se reorganiza, por la vía de su depuración. Es la primera parte de la tesis. Hay, entonces, la procura de un proceso de avance a su consolidación. Eso se daría, en lo económico, en el momento de resolver lo relativo a la sustentabilidad financiera del modelo, pero pasa que no necesariamente resuelve lo de la consolidación política. Hay un tema militar de por medio.

Pues, en todo lo anterior, no hay opositores organizados activos. La MUD es una mascarada. Lo demás, no cuenta en lo político. Eso refuerza al sistema. Resta identificar y valorar sus factores de inestabilidad. Claro que los hay.

¿Qué sucederá? Me refugio en mis escenarios, sigo la realidad, actualizo diagnóstico y futuros y me planteo posibilidades y probabilidades.

A pesar de la tesis expuesta, lo que importa no es tanto lo que ocurre en el régimen, como lo que no ocurre en quienes declaran oponérsele. Malo, malo.

* Santiago José Guevara García

(Valencia, Venezuela)

sjguevaragarcia@gmail.com / @SJGuevaraG1

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