A buen puerto

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Inmersos en la tensión que provocaron unas fuertes declaraciones del Gobierno de Venezuela y la frágil respuesta de su par de Colombia, Santos y Maduro se han encontrado en un punto de la frontera común, Puerto Ayacucho, capital del Estado de Amazonas, comprometiéndose a retomar las relaciones bilaterales, tras dos meses de ‘impasse’, conflicto diplomático de por medio. Inmersos en la tensión que provocaron unas fuertes declaraciones del Gobierno de Venezuela y la frágil respuesta de su par de Colombia, Santos y Maduro se han encontrado en un punto de la frontera común, Puerto Ayacucho, capital del Estado de Amazonas, comprometiéndose a retomar las relaciones bilaterales, tras dos meses de ‘impasse’, conflicto diplomático de por medio.

Ambos mandatarios se marcaron el objetivo primario de limar asperezas, en busca de una convivencia civilizada como buenos vecinos que son y con la consigna incontrastable de mantener su obligación de trabajar en conjunto, como presidentes de dos pueblos hermanos, unidos por la historia y por Simón Bolívar, que deben caminar juntos por el sendero del crecimiento y la prosperidad.

Vale recordar que años atrás en diversas oportunidades se concretaron reuniones bilaterales, cuando los presidentes eran Hugo Chávez y Andrés Pastrana (1998-2002); Chávez y Alvaro Uribe (2002-2010) y otra vez Chávez con Juan Manuel Santos (2010-2014).

Las relaciones entre Caracas y Bogotá han sufrido numerosos escollos en la última década, específicamente en julio 2010 cuando en el expresidente Hugo Chávez Frías rompió relaciones con el exmandatario Alvaro Uribe Velez, después de que éste acusara al gobierno venezolano de cobijar a grupos de guerrilleros de las FARC.

La crisis diplomática afectó notoriamente al intercambio comercial entre ambos países y de un récord de aproximadamente 7.000 millones de dólares se pasó a menos de 1.700 millones en 2010. Cierto que las cifras se han recuperado y en 2012 se alcanzaron los 3.289 millones de dólares.

La reunión de Maduro y Santos, de la que hablábamos, la primera entre ambos desde que el venezolano asumió la presidencia en el pasado mes de abril, ha servido para limar las asperezas después de que Maduro acusara a Colombia de «conspirar» en su contra e incluso montar un plan para «asesinarle», algo que fue rechazado por Santos que lo calificó de “descabellado”.

La retórica de Venezuela hacia Colombia subió de tono después de que a finales de mayo, Capriles, quien no reconoce el triunfo de Maduro en las pasadas elecciones, fuera recibido por Santos en la sede del gobierno colombiano, en un momento en que el opositor venezolano visitaba Bogotá para denunciar el supuesto fraude electoral.

Pero parece que las diferencias pueden superarse. Maduro ofreció a Santos apoyo y colaboración para contribuir al proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, señalando que la paz para Colombia es la paz para Venezuela y América Latina y anticipando, además, que el próximo 2 de agosto en Caracas se reactivaran las comisiones de trabajo al máximo nivel, para tratar los problemas que, según ambos mandatarios tiene la máxima prioridad: seguridad, comercio, energía, contrabando, y lucha contra el narcotráfico.

Uno de los temas complicados que se analizarán es el de la seguridad, donde juegan un papel determinante el narcotráfico, y la lucha contra grupos armados. El contrabando, por su parte, tema que Venezuela considera fundamental porque provoca un fuerte daño a la economía del país.

Ambos mandatarios, según su entorno, se muestran firmemente comprometidos con el objetivo de que sus conversaciones lleguen a buen puerto. Así es de esperar, y los pueblos de Venezuela y Colombia, lo merecen, con creces. El camino de la cooperación, del desarrollo compartido y la paz, serán el objetivo.

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