Lula quiere cerrar las negociaciones de la hidroeléctrica Itaipú con Paraguay antes de abandonar la presidencia

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El presidente de Brasil, Lula da Silva, se ha propuesto cerrar un acuerdo con su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, sobre la hidroeléctrica binacional Itaipú, una de las más grandes del mundo. Lula pretende concluir las negociaciones antes de abandonar la presidencia, y podría presionar a Lugo para que acepte sus condiciones con el argumento de que si otros candidatos a la presidencia, como José Serra, ganan las elecciones el compromiso de estado sería difícil de conseguir. El presidente de Brasil, Lula da Silva, se ha propuesto cerrar un acuerdo con su homólogo paraguayo, Fernando Lugo, sobre la hidroeléctrica binacional Itaipú, una de las más grandes del mundo. Lula pretende concluir las negociaciones antes de abandonar la presidencia, y podría presionar a Lugo para que acepte sus condiciones con el argumento de que si otros candidatos a la presidencia, como José Serra, ganan las elecciones el compromiso de estado sería difícil de conseguir.

Ambos mandatarios, que se reunirán el próximo lunes, quieren cerrar el acuerdo de la hidroeléctrica Itaipú, que tiene entre sus objetivos principales poder comercializar libremente con distribuidores de energía brasileños el excedente energético y aumentar la tarifa que Brasil paga a Paraguay por la electricidad que le suministra.

Lugo y Lula, pondrán así fin a la disputa que, durante décadas, han mantenido ambas naciones y que se ha convertido en el eje central de la política del mandatario guaraní.

El Tratado original de Itaipú, firmado en 1973 cuando ambos países estaban gobernados por dictaduras, estipula que la energía que produce la planta sea dividida en partes iguales. Cada país debe utilizar lo que le corresponde para abastecer su mercado interno, y la energía restante no consumida debe venderla al otro socio, pero no al precio del mercado, sino al establecido en el tratado. Lo que ocurre, es que el único país con excedentes es Paraguay, ya que sólo necesita el 4% de su parte para el consumo interno, y se ve obligado a entregárselos a Brasil a bajo precio, sin poder venderlo en el mercado a otros países.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA