Los indignados españoles intentan evitar el cerco policial para acceder a la Puerta del Sol

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La fuerte presencia de la Policía en los accesos a la madrileña Puerta del Sol, cerrada incluso para el transporte públicos, han hecho imposible que los más de 300 indignados pudieran acceder a la céntrica plaza. Lejos de desistir en su ánimo reivindicativo, han realizado un ‘tour indignado’ por las calles de la capital que ha comenzado en la Plaza de Oriente y ha concluido en la Plaza de España. En el trayecto, han cortado al tráfico la Gran Vía durante casi una hora. La fuerte presencia de la Policía en los accesos a la madrileña Puerta del Sol, cerrada incluso para el transporte públicos, han hecho imposible que los más de 300 indignados pudieran acceder a la céntrica plaza. Lejos de desistir en su ánimo reivindicativo, han realizado un ‘tour indignado’ por las calles de la capital que ha comenzado en la Plaza de Oriente y ha concluido en la Plaza de España. En el trayecto, han cortado al tráfico la Gran Vía durante casi una hora.

Tras las anteriores marchas y concentraciones después del desalojo del punto de información en Sol, los indignados han protagonizado hoy una nueva manifestación a las 12:00 horas desde la Plaza de Oriente. Una convocatoria que a primera hora no ha tenido una gran afluencia siendo mayor el número de periodistas, en torno a la treintena, que el de manifestantes, una media docena, y por no hablar de la presencia policial, un solo furgón de la Policía Municipal que, tras pasar pocos minutos, ha abandonado el lugar.

Los pocos asistentes pedían calma a los medios y aseguraban que en breve llegarían más, mientras que Martín Segrera, ex profesor de ciencias políticas y sociólogo, repartía carteles con eslóganes de protesta. Segrera ha asegurado que apoya la iniciativa, aunque «se tenían que haber retirado antes». Asimismo, ha criticado la actuación de la Policía bajo la premisa de que «no fue de forma democrática». «Deben proteger a los ciudadanos y no agredirlos», «España ha demostrado ser un país con muy poca democracia», ha concluido.

Por su parte, otro de los asistentes, José Miguel Díez ha reivindicado las exigencias de los indignados ante los medios y ha acusado al PSOE por «ir de amigo y apoyar al 15-M y cuando viene el Papa nos expulsan de Sol». El joven ‘indignado’ ha denunciado que en la protesta de ayer fue presuntamente agredido por un miembro del cuerpo de seguridad, y tras pedirle que le enseñara la placa, el policía contestó pegándole una patada. Además, ha instado a los comerciantes para que aclaren sobre las pérdidas que están sufriendo, ya que «un estudio ha demostrado que el 10% de los establecimientos han sufrido pérdidas y un 90% ha aumentado sus beneficios”.

Alrededor de las 12:40 de la mañana el número de asistentes ha aumentado en la Plaza de Oriente hasta casi un centenar, un aluvión de ‘indignados’ que ha coincidido con la llegada de seis furgones policiales con más de 30 agentes. Tras increpar a la Policía, la marcha ha comenzado por la calle Carlos III acompañada de cánticos y vítores, prosiguiendo hasta la calle Arenal, en la cual han decidido cambiar el itinerario hacia la calle Mayor debido al cierre del acceso al servicio de Cercanías de Sol.

Una vez en la céntrica plaza, los manifestantes que en este momento eran alrededor de 300 han comenzado a jugar al despiste con la Policía pasando por las calle aledañas a la Puerta del Sol. Mientras, ciudadanos estupefactos hacían fotos o se unían gritando consignas. Llegados a la Carrera de San Jerónimo, los ‘indignados’ han comenzado a trasladar a los asistentes el nombre de la abogada Beatriz Monasteri Chicharro, perteneciente a la comisión de Legal, a la que acudir para solucionar cualquier tipo de problema en caso de que hubiese detenidos.

Gran Vía. Después de 15 minutos, los indignados han proseguido su marcha hacia la Gran Vía madrileña, en la cual han cortado el tráfico durante al menos un hora, dejando pasar sólo a los servicios sanitarios de emergencia, bomberos y transportes públicos. Entre los conductores reinaba la incertidumbre, unos no sabían lo que estaba ocurriendo, otros les increpaban y algunos pitaban en muestra de apoyo. «Usad el transporte público mañana, que también vamos a cortar el tráfico» gritaba uno de los manifestantes.

La marcha se ha desviado por la Plaza del Callao llegando hasta la calle Preciados sobre las 14:00 horas, donde se han agolpado en las vallas que habían instalado los agentes para controlar la protesta pidiendo a la Policía que les dejara pasar ya que «todos iban a comprar». Las fuerzas de seguridad han comenzado a tomar imágenes de los asistentes con una cámara de vídeo, a lo que los indignados han contestado con «humor» pidiendo que les «sacaran guapos».

Por último, el ‘tour indignado’ ha concluido a las 15:00 horas en la Plaza de España, donde ha descansado para tomar fuerzas, y para consensuar nuevas acciones. Entre ellas, continuar la marcha por la transitada M-30 madrileña para crear el caos en la circulación. Los indignados han apostado por realizar más acciones de este tipo para que el movimiento no muera.

Actuación policial. El cuerpo de Policía ha continuado con el cerco impuesto a Sol iniciado hace ya dos días y cuyo acceso está restringido e impide a los transeúntes la libre circulación. Antes de la concentración, los agentes han comenzado a acordonar la zona sobre las 11:00 horas para evitar que nadie se «colara». Durante la marcha no han necesitado actuar dado el carácter pacífico de la protesta, aunque ha habido algún altercado con algunos jubilados que intentaban acceder al kilómetro cero.

Las fuerzas de seguridad del Estado han permanecido expectantes ante las acciones de los ‘indignados’ hasta que en un momento de la marcha, han abierto las vallas y han salido en formación. Una vez que se ha reanudado el ‘tour’ han seguido a los manifestantes por la Carrera de San Jerónimo a pié y en furgones. A pesar del fuerte despliegue, la jornada ha transcurrido sin altercados y sin detenidos.

La actuación del cuerpo de Policía ha contrastado con las declaraciones que ha hecho a primera hora de la mañana, el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, quien ha asegurado que «hay una diferencia» entre instalar tiendas de campaña en Sol y el derecho a la libre circulación. A pesar de esto, el principal sindicato policial, en un comunicado emitido ayer, admitió que “tienen razón en todo lo que dicen y piden” y culpan a la delegada del Gobierno, María Dolores Carrión, que dio órdenes “ilegales” a la Policía ante el desalojo.

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