La crisis de Bankia ‘salpica’ a la izquierda española

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La crisis de Bankia, la cuarta entidad financiera española, ha puesto en cuestión el papel de la izquierda en la entidad financiera. Tanto IU como el PSOE cuentan con representantes en los órganos de gobierno del banco, así como en Caja Madrid. Y nunca han discrepado de la gestión realizada por Rodrigo Rato. La crisis de Bankia, la cuarta entidad financiera española, ha puesto en cuestión el papel de la izquierda en la entidad financiera. Tanto IU como el PSOE cuentan con representantes en los órganos de gobierno del banco, así como en Caja Madrid. Y nunca han discrepado de la gestión realizada por Rodrigo Rato.

Socialistas y miembros de la coalición de izquierdas cuentan con dirigentes en las altas esferas, tanto en Bankia como en Caja Madrid. En concreto, en el consejo de administración del banco, junto a empresarios como Arturo Fernández, vicepresidente de la CEOE, hay dos sillones reservados uno para el PSM y otro para IU: en representación de los socialistas, está Virgilio Zapatero, quien fue ministro de Felipe González, y por IU, José Antonio Moral Santín.

Moral Santín, además forma parte de la comisión de nombramientos y retribuciones y ocupa una de las tres vicepresidencias de Caja Madrid, las otras dos son para el socialista Jorge Gómez, y José Manuel Fernández Norniella, militante del PP siempre ligado a Rodrigo Rato.

Desde su posición, estos representantes de la izquierda madrileña apoyaron sin fisuras todas las estrategias llevadas a cabo por el exministro de Economía de Aznar. Incluida la polémica fusion con Bancaja que parece estar en el origen de la actual crisis de Bankia.

No solo eso, además han obtenido una jugosas retribuciones en los tiempos que han ocupado estos cargos. Moral Santín, 526.000 euros de los que 156.000 euros corresponden a su pertenencia a los consejos de las participadas de Bankia, entre ellos el de Mapfre. Zapatero, por su parte, gana 339.000 euros, mientras que Francisco Barquero, de CCOO, obtiene 260.000 euros. También el representante de UGT, José Ricardo Martínez, tiene sueldo en la entidad de 181.000 euros. Una nómina que desató una polémica y que obligó al sindicato a asegurar que es UGT quién lo cobra.

No sabemos si los representantes de IU y PSM ceden sus retribuciones íntegras a las formaciones a las que pertenece, aunque en el caso de IU no parece que esto sea así. De hecho, la revelación de las retribuciones de Moral Santín provocó que una corriente de crítica de IU saltara a la palestra y denunciara esta práctica.

“Es inaceptable no oponerse con la contundencia necesaria al proceso de privatización de Caja Madrid-Bankia, mientras se perciben sueldos astronómicos en representación de la organización sin rendir cuentas ante los órganos pertinentes”, señalan los integrantes, que añaden que “tal situación no sólo genera incapacidad para hacer política con eficacia y coherencia en Madrid, sino que supone un importante lastre económico y político para Izquierda Unida Federal”. Unas críticas que según algunos observadores nacen en el entorno del diputado de IU por Málaga, Alberto Garzón.

Moral Santín entró en 1995 en el consejo de administración de Caja Madrid. Más de 15 años en los órganos de dirección de Caja Madrid, en donde llegó a ocupar un puesto en la comisión de retribuciones, gracias a su ‘amistad’ con el anterior presidente, Miguel Blesa. De hecho, llegó a presidir efímeramente en el 2009 por una indisposición de Blesa. Cuando Caja Madrid se integró en Bankia, Moral Santín dio también el salto al nuevo banco, ya de la mano de Rodrigo Rato.

Cuando se produzca la llegada de Goirigolzarri a la Presidencia de Bankia y al Banco Financiero de Ahorro algunas cosas cambiarán, otras quizás no. Una de las incógnitas que faltan por desvelar es qué pasará en Caja Madrid, aunque en ese sentido ya sabemos lo que quiere el líder del PSM, Tomás Gómez: que se nacionalice.

Fuentes del socialismo madrileño han asegurado que prefieren centrarse en “ver qué pasa con Bankia” en los próximos días. “Hasta que no sepamos cómo está, no vamos a tomar ninguna decisión” sobre sus representantes en la entidad.

La cautela ha sido aún mayor en IU de Madrid. A preguntas de este diario, desde la coalición de izquierdas se ha evitado hacer cualquier tipo de declaración sobre el futuro de Moral Santín y se han limitado a facilitar un comunicado en el que se insiste en la necesidad de una banca pública y en culpar «a las tensiones internas que se viven en el PP» la situación de Bankia.

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