El anuncio se realizó a través de la plataforma Truth Social, donde el mandatario explicó que el nuevo calendario se centrará únicamente en las enfermedades que considera más graves, sin eliminar la posibilidad de acceder al resto de vacunas.
El presidente afirma que el nuevo calendario se ajusta a estándares científicos y a modelos de otros países desarrollados
Un cambio drástico en el calendario de vacunación
Trump aseguró que, a partir de ahora, el país adoptará “un calendario mucho más razonable”, en el que solo se recomendará la vacunación contra 11 enfermedades consideradas graves y peligrosas. Según el presidente, la reducción supone un giro en la política sanitaria aplicada hasta ahora en EEUU.
El mandatario defendió que el calendario actualizado “alinea a Estados Unidos con otras naciones desarrolladas del mundo” y afirmó que se apoya en “los más altos estándares científicos” y en el consenso de expertos.
La reducción no implica la retirada de vacunas del sistema sanitario ni su exclusión de los seguros médicos
Vacunación opcional y cobertura sanitaria
Trump subrayó que los padres seguirán teniendo la opción de vacunar a sus hijos contra todas las enfermedades incluidas anteriormente en el calendario. Además, aclaró que todas las vacunas seguirán estando cubiertas por el seguro médico, independientemente de que ya no formen parte del esquema recomendado.
Según el presidente, el cambio afecta exclusivamente a la recomendación oficial, no al acceso a los tratamientos preventivos.
Comparativa del calendario de vacunación infantil en EEUU
| Concepto | Antes del anuncio | Tras el anuncio |
|---|---|---|
| Vacunas recomendadas | 72 vacunas | 11 vacunas |
| Vacunas opcionales | Incluidas en el calendario | Disponibles bajo decisión familiar |
| Cobertura por seguro médico | Sí | Sí |
| Carácter obligatorio | Amplio | Limitado a enfermedades graves |
El Gobierno insiste en que la medida no limita el acceso a la prevención, sino que redefine las recomendaciones oficiales
El anuncio supone uno de los cambios más relevantes en la política sanitaria infantil de EEUU en los últimos años y abre un nuevo debate sobre el alcance del calendario de inmunización en el país.



