La expansión del juego online entre adolescentes en Chile pone el foco en una doble brecha: por un lado, hábitos que se adelantan a edades tempranas; por otro, un marco regulatorio que no ha evolucionado al ritmo de las plataformas. El resultado es un ecosistema donde videojuegos, redes y apuestas se entremezclan y rebajan la percepción de riesgo en plena etapa formativa.
Penetración, edad de inicio y señales de alerta
Los datos centrales del informe son contundentes: 14% de jóvenes afirma haber apostado en línea en el último año; entre quienes tienen 12–17 años, la cifra alcanza 11%; la edad promedio de los nuevos apostadores se sitúa en 15,5 años. Estas métricas confirman que el límite simbólico de la mayoría de edad dejó de operar como barrera efectiva
La puerta de entrada al juego online se ha trasladado a la adolescencia temprana
Indicadores clave
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Jóvenes que apostaron online (últimos 12 meses) | 14% |
| Adolescentes 12–17 que apostaron online | 11% |
| Edad media de inicio (nuevos apostadores) | 15,5 años |
Actitudes y el papel de la publicidad y los videojuegos
El estudio describe un clima de actitud neutra mayoritaria hacia las apuestas: 54%; la negativa alcanza 34% y la positiva asciende a 12%. Esa neutralidad, expuesta a mensajes de influencers y a la integración de mecánicas de azar en videojuegos, termina por normalizar conductas de riesgo entre menores
La publicidad y los influenciadores reducen la percepción de riesgo entre los más jóvenes
Actitud declarada ante las apuestas
| Actitud | Peso |
|---|---|
| Neutra | 54% |
| Negativa | 34% |
| Positiva | 12% |
Brecha regulatoria: el desfase entre ley y entorno digital
Los autores subrayan que el entorno digital cambió “a gran velocidad” mientras la normativa “permanece casi intacta desde hace décadas”. La desprotección de menores, la publicidad agresiva y la ausencia de controles eficaces en plataformas online elevan el riesgo de conductas problemáticas y dificultan la supervisión pública
Sin una regulación adaptada, la prevención llega tarde
Qué recomiendan: familia, escuela y Estado
El informe propone un enfoque integral: educación digital con contenidos sobre azar y probabilidad desde secundaria; límites y acompañamiento familiar sobre tiempo de pantalla y exposición a contenidos patrocinados; controles de edad robustos, trazabilidad de publicidad con influencers y sanciones disuasorias para operadores que capten menores. La meta: retrasar la edad de inicio, elevar la percepción de riesgo y cerrar vías de acceso.
Chile encara un desafío que ya no es incipiente: el juego online entre adolescentes es una realidad medible, con 14% de prevalencia anual y 15,5 años de promedio de inicio. Mientras la normalización avanza por redes y videojuegos, el país necesita actualizar reglas y desplegar prevención temprana para proteger a su población menor.



