Pagar y que no tengan para dar cambio es la nueva angustia del venezolano

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Comprar o pagar algún servicio con dólares era una odisea en Venezuela antes de 2019, y aunque ya se autorizó esta divisa como medio de pago, surgió una nueva complicación para compradores y comerciantes en este país caribeño: hay poco sencillo para dar cambio.

«De verdad es bastante complicado. Ayer (martes) fui a comprar con un billete de 100 dólares y resulta que me dicen que tengo que gastar más de 20 para que me puedan dar cambio, y eso es injusto, ¿por qué tengo que gastar más?», dijo a esta agencia el caraqueño Eduardo Sanz, de 30 años, mientras hacía compras en un centro comercial.

En medio de una economía hiperinflacionaria, el Gobierno venezolano autorizó en 2019 los pagos en dólares, algo que había estado prohibido desde 2003, cuando se puso en vigor un estricto control cambiario.

En los últimos dos años, todo comenzó a reajustarse para utilizar dólares y bolívares (moneda oficial) en paralelo, y aunque la moneda estadounidense ha pasado a ser el principal medio de pago en efectivo en Venezuela, continúa siendo complejo realizar transacciones.

SIN FORMA DE PAGO CONFIABLE

Y es que, no solo hay pocos billetes de baja denominación en dólares, sino que tampoco hay suficientes bolívares en efectivo, y con la devaluación para llegar a un dólar se necesitan 4.000.000 bolívares.

«El sábado pagué 18 dólares con un billete de $100, me dieron $80, y me quedaron debiendo $2 y que me lo iban a pasar en una transferencia bancaria, y pasaron cuatro días para que finalmente me diera el cambio. En otro lugar debía pagar $5 y tenía un billete de $20, intenté comprar en otro lugar a ver si me lo cambiaban y fue imposible, no pude comprar», dijo Rosaura Paredes de 41 años, otra compradora.

El sistema económico y financiero de Venezuela desde 2017 está sancionado por Estados Unidos y las medidas impiden una conexión bancaria entre ambos países, lo que dificulta más el acceso a dólares por parte del Banco Central de Venezuela, a lo que se suma la merma de los ingresos por el declive que han provocado esas medidas y escándalos de corrupción en las principales industrias del país.

El diputado venezolano Tony Boza, integrante de la comisión permanente de Economía, aseguró a la Agencia Sputnik que el dólar ha cobrado fuerza en su país, porque hasta el momento no hay un sistema de pago nacional que sea confiable e instantáneo.

«Uno de los elementos que incide en que el dólar se convirtiera en uno de los medios por preferencia, ha sido la poca capacidad del aparato económico de generar medios de pago útiles confiables, instantáneos, que estén a la mano del que lo requiera en el momento que efectivamente le hace falta», agregó.

PETRO COMO SOLUCIÓN

Boza apuesta por el petro, una divisa digital creada por el Gobierno a finales de 2018, cuyo valor se calcula en base al precio petróleo, oro, gas y diamante.

Sin embargo, hasta el momento el curso de esta moneda digital no ha sido claro, y aunque las entidades financieras reflejan el saldo de los usuarios en ambas denominaciones, bolívares y petros, son muy pocos los establecimientos en los que esta última puede utilizarse.

CAMBIO EN PRODUCTOS

Mientras no ocurra esa migración definitiva de Venezuela a una moneda digital, que para Boza sería una de las soluciones a la falta de menudeo y a la hiperinflación, los compradores en Venezuela se ven obligados a ingeniarse formas de cambio.

«Hace poco nosotros teníamos unos antibacteriales, y ofrecemos gel antibacterial a dos dólares, y si un zapato cuesta 86 dólares ofrecemos dos para llegar a cuatro, si no los querían preguntamos si pueden pagar los seis en débito o crédito para devolver 20, y sino ahí si se complica todo. Eso afecta mucho a los comercios, porque se pierden ventas y ganamos insultos de los clientes que no entienden que no tenemos cambio», explicó Yeimi Utria en diálogo con la Agencia Sputnik.

Utria, encargada de una zapatería en el este de Caracas, contó que como cliente también se ha visto sometida a ese esquema.

«A veces uno deja de comprar algo porque no hay cambio, algunas veces te dan soluciones otras no, y uno no siempre puede gastar más», agregó.

Quienes perciben su salario en bolívares, como es el caso de Susana Pachón, la pérdida es aún mayor.

«Es súper difícil para mí, yo cobro mi salario en bolívares y tengo que cambiarlo a dólares, porque sino se desaparece, entonces pierdo un dólar como comisión por el cambio, luego voy a comprar algo que cuesta dos dólares y tengo que gastar cinco, porque no tienen billetes de uno, es súper difícil, porque uno se ve obligado a gastar más y más», apuntó.

Hasta el momento en Venezuela las casas de cambio no operan como en la mayoría de los países y tampoco es posible acudir a un banco para cambiar un billete de 20 dólares por sencillo.

Esto ha llevado a la venta del billete de un dólar en algunos puntos concurridos de la ciudad como Petare (este) y Catia (oeste).

En estas zonas ya es común ver sujetos que se paran en las esquinas con dólares de baja denominación y cambian hasta billetes de 20 dólares por 18 dólares en billetes de uno.

A partir del próximo primero de octubre entra en vigor el nuevo bolívar que esta vez lleva como nombre Digital, que tendrá seis ceros menos que el Soberano que se encuentra actualmente en curso.

Aún falta ver, indicó Boza, cómo funcionará esta moneda digital si será solo el nombre o si realmente podrá minarse como sucede con el resto de las criptomonedas, solo allí podrá definirse si este cambio se traducirá en un beneficio para los usuarios, apuntó el experto.

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