Vuelven los problemas para Dilma

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La economía brasileña ha dado signos de recuperación desde finales de 2012 tras un año de estancamiento, e incluso hace un par de semanas los expertos de Moody’s Analitycs auguraban una firme remontada, lo que daba un empujón a la presidenta Dilma Roussef. Sin embargo, las tornas han cambiado y la elevada inflación puede obstaculizar que la potencia iberoamericana vuelva a ser lo que era. La economía brasileña ha dado signos de recuperación desde finales de 2012 tras un año de estancamiento, e incluso hace un par de semanas los expertos de Moody’s Analitycs auguraban una firme remontada, lo que daba un empujón a la presidenta Dilma Roussef. Sin embargo, las tornas han cambiado y la elevada inflación puede obstaculizar que la potencia iberoamericana vuelva a ser lo que era.

La tasa de inflación brasileña acumulada en los últimos doces meses alcanzó el 6,6%, según se ha conocido esta semana, por lo que supera por primera vez el techo del 6,5% previsto por el Gobierno. La cifra ha hecho salta la luz de alarma y la presidenta ha llamado a tres economistas para hablar sobre el tema.

Según apuntaba la prensa brasileña, la mandataria se reunió el lunes en el palacio presidencial con el exministro de Hacienda, Delfim Netto; el profesor Luiz Gonzaga Belluzzo; y el especialista Yoshiaki Nakano, de la Fundación Getulio Vargas para consultarles sobre las medidas que se pueden llevar a cabo para frenar el aumento de los precios de los últimos meses.

Parece que entre los temas que se trataron para acabar con el aumento de la inflación, estuvo muy presente la idea de elevar las tasas de interés. «Brasil está dividido entre los que piensan que no puede haber un aumento en las tasas de interés, y los que piensan que las tasas de interés no pueden caer», comentó Beluzzo después de la cita.

Estas palabras del ‘asesor’ de Rousseff dejan entrever que la mandataria está dispuesta a un aumento de las tasas de interés en los próximos días, una decisión que no está en sus manos, si no en las del banco central del país, que en Brasil es un organismo independiente del Gobierno.

Precisamente, uno de los mayores logros de la presidenta ha sido conseguir una rebaja de los tipos de interés, algo que no habían conseguido sus predecesores en el cargo. Por ello, una subida de las tasas supondría por una parte un batacazo para Rousseff, pero sin embargo podría solucionar el tema de la inflación.

A un año de las elecciones, la situación ha supuesto un duro golpe, que no es el único que ha recibido esta semana. Los expertos del mercado financiero han vuelto a rebajar, aunque tímidamente, su previsión de crecimiento de Brasil, del 3,01% al 3%.

Las previsiones fueron divulgadas este lunes por el boletín Focus, un sondeo que el Banco Central de Brasil lleva a cabo de modo semanal entre cientos de economistas y analistas de diversas instituciones financieras. Estos expertos, por otro lado, han mantenido en un 3,5% su proyección de expansión para la economía en 2014.

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