Solución de urgencia

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Los fondos de pensiones japoneses tienen problemas para cumplir con los compromisos contraídos con sus partícipes, por eso han pedido al Gobierno que les permita invertir en activos que superen en rentabilidad a la deuda del Tesoro nipón. La circunstancia ha proporcionado una buena oportunidad a algunos países latinoaméricanos como México o Colombia que se han apresurado a preparar emisiones de bonos samurai, es decir deuda denominada en yenes, a la medida del consumidor. Los fondos de pensiones japoneses tienen problemas para cumplir con los compromisos contraídos con sus partícipes, por eso han pedido al Gobierno que les permita invertir en activos que superen en rentabilidad a la deuda del Tesoro nipón. La cirucunstancia ha proporcionado una buena oportunidad a algunos países latinoaméricanos como México o Colombia que se han apresurado a preparar emisiones de bonos samurai, es decir deuda denominada en yenes a la medida del consumidor.

Latinoamérica está viendo como sus relaciones financieras han aumentado recientemente con el país del Sol naciente. México y Colombia se han situado, en cuestión de dos semanas, en el foco de atención de las finanzas japonesas.

La semana pasada México emitió bonos samurái por valor de 150.000 millones de yenes (1.800 millones de dólares), con un vencimiento a 10 años. Esta operación la realizó tras haber colocado papeles con vencimiento a 100 años. La emisión tuvo el mismo monto que los bonos samurái que ya emitió México en el año 2009. Este bono, y el emitido con vencimiento a 100 años, tienen como finalidad cubrir las amortizaciones de deuda externa de mercado del Gobierno federal para el resto de la administración del presidente Felipe Calderón, que concluye en el 2012. Para Japón, conseguir financiación de poco riesgo con una alta rentabilidad.

Y es que esa semana el mercado japonés estaba dando señales de una gran liquidez y de una gran cantidad de inversores que no sabían donde depositar sus fondos. Las bajas tasas de interés que actualmente ofrecen los países industrializados en sus bonos de referencia, como el 2,3425% de EEUU, el 2,255% de Alemania o el 0,873% de Japón, son más que duplicadas por las que ofrecen los bonos a 100 años de México, que fue de un 6,1%. Para los inversores japoneses la oportunidad que ofreció México fue excepcional, ya que el bono poseía una tasa mucho mayor a las que actualmente están en mercado, pero es que además, al gusto de los japoneses, ofrecen poco riesgo

Tras esta colocación, se anuncia una posible emisión por parte de Colombia. El país gobernado por Juan Manuel Santos parece interesado en realizar esta colocación, tras la petición de los inversores japoneses para que emitan los bonos en el mercado nipón. El ministro de Hacienda colombiano, Juan Carlos Echevarry, ha declarado que Colombia estudia emitir deuda en este mercado, aunque esperarán a que comience el próximo año.

Las autoridades japonesas invitaron al país presidido por Juan Manuel Santos a colocar bonos samurái durante la reciente reunión del Fondo Monetario Internacional en Washington, según ha informado Echevarry. Colombia volvería a buscar financiación en un mercado en el que colocó 500 millones de dólares (unos 358 millones de euros) en noviembre de 2009. Japón está deseoso de que esta operación se repita.

El contexto de las asambleas de FMI y del Banco Mundial celebradas la semana pasada en EEUU dio lugar al germen de esta idea. Tal y como ha declarado el ministro de Hacienda colombiano, Juan Carlos Echevarry, esta propuesta fue realizada a los representantes colombianos por parte de los inversores japoneses en una de las asambleas celebradas en este evento. Los japoneses saben que la rentabilidad será mayor que la ofrecida en su territorio, y que el riesgo que corren con esta emisión tiene las características a su gusto, esto es, muy bajo.

Es tal el apetito de los inversores japoneses por este tipo de deuda que propusieron al Gobierno ayudas y garantías para efectuar la operación. Pero el Gobierno colombiano parece no tener prisa por realizarlo: “Dijimos que la emisión de los samurái, si se da el próximo año será una decisión de Crédito Público de acuerdo a sus prioridades. Al igual que el monto”, ha indicado el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry.

La última vez que Colombia recurrió a esta operación fue en el año 2009, momento en el cual colocó 500 millones de dólares (unos 358 millones de euros) con un vencimiento a 10 años y una tasa cupón de los bonos de 2,42%, con el cual se financió el presupuesto de dicho año.

Las diferentes peticiones que está realizando Japón tienen un motivo, y es que el mayor fondo de pensiones nipón se enfrenta a unos años complicados en los que los compromisos de pago con sus partícipes superan el volumen de los activos que gestiona. Esta situación ha llevado a las gestoras niponas han pedido al Gobierno invertir en mercados de riesgo.

El Fondo de Pensiones de Japón se enfrenta a un problema de desfase a la hora de hacer frente a sus pagos. La cantidad que deben abonar en los próximos años supera el activo que el fondo gestiona. Estos fondos de pensiones, de capitalización individual, se emiten a través de una deuda gubernamental con una rentabilidad que ronda el 1%, por lo que las gestoras piden que el Gobierno permita invertir el dinero de la jubilación en acciones con mayor riesgo, que pueden ofrecer una mayor rentabilidad.

Y es que cuando los fondos realizaron sus inversiones estimaron que sus beneficios serían del 8% anual, lo que supondría que de cada 100 dólares (76 euros) invertidos, al cabo de una década recogería 180 dólares (137 euros). Pero la realidad ha sido muy distinta, teniendo en cuenta que el índice S&P, que ha perdido un 8,1% de su valor en los últimos diez años, cuando desde 1971 se revalorizaba 13,65% al año.

De esta forma, veremos a Japón llamando a la puerta de la ‘deuda’ latinoamericana, con el fin de solventar sus problemas. México ya emitió deuda en el mercado japonés, Colombia parece estar cerca de seguir los pasos del país centroamericano; tendremos que seguir observando el mercado internacional y esperar al próximo movimiento.

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