Se extienden los visados

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Los turistas cubanos que deseen visitar EEUU están de enhorabuena. El Gobierno de Obama ha decidido extender de seis meses a cinco años las visas de los no inmigrantes de la isla caribeña que viajen en condición de visitantes. Los turistas cubanos que deseen visitar EEUU están de enhorabuena. El Gobierno de Obama ha decidido extender de seis meses a cinco años las visas de los no inmigrantes de la isla caribeña que viajen en condición de visitantes. La medida entró en vigor el jueves 1 de agosto, en el marco del diálogo migratorio que hace dos semanas reanudaron en Washington funcionarios de ambos países.

Hasta la fecha, los cubanos tenían que pedir un permiso de viaje por cada visita a EEUU y el trámite podía tardar, incluso, un par de años. De acuerdo a la nueva política, las visas B-2 para visitas familiares, tratamientos médicos o viajes personales permitirán múltiples entradas y serán válidas por un periodo de seis meses a cinco años.

Mientras tanto, las visas B-1 de negocios y la combinación de las visas B-1 y B-2 seguirán siendo válidas por seis meses y para una sola entrada, según publica elpais.com.

“La administración Obama considera que estas medidas, además de otras, aumentarán el contacto de pueblo a pueblo, apoyarán a la sociedad civil en Cuba y mejorarán el libre flujo de información hacia, desde y entre el pueblo cubano”, ha indicado el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, a través de una nota escrita. La decisión, agrega el comunicado, también “elimina las cargas procesales y financieras para los viajeros cubanos”.

Con la simplificación de los procedimientos y la incorporación de nuevos funcionarios consulares, el Gobierno también quiere reducir la carga de trabajo de la Sección de Intereses de EEUU en La Habana y el retraso en la aprobación de las visas.

En estos momentos, para optar a una visa B-2, hay que esperar de media unos cinco meses y medio para llegar a la entrevista. Los cubanos que volvían a su país después de una visita familiar al país norteamericano, pedían de inmediato una nueva visa para su próximo viaje.

Sin embargo, el Departamento de Estado estadounidense ha dejado claro que este cambio de política no significa que se modifiquen los criterios de elegibilidad para conseguir la visa B-2.

“Todos los solicitantes seguirán sometidos a una rigurosa revisión para asegurarse de que están calificados para una visa. Los solicitantes que no reúnan los requisitos no obtendrán las visas”, ha señalado el portavoz Patrick Ventrell. Este tipo de permisos de viaje no son otorgados a quienes deseen trabajar en Estados Unidos o sean considerados inmigrantes potenciales.

La Sección de Intereses de EEUU en La Habana ha comunicado que la duración de la estancia de los viajeros cubanos en territorio estadounidense bajo el visado de entrada múltiple será determinado por los funcionarios de aduanas y protección fronteriza.

En caso de que un viajero permanezca en el país más tiempo del permitido sin solicitar antes una extensión, su visa será cancelada. Aunque, gracias a la Ley de Ajuste de Cubano, quienes deseen permanecer por tiempo indefinido en Estados Unidos seguirán teniendo la opción de solicitar asilo y luego la residencia permanente, transcurridos un año y un día después de su llegada.

Las medidas adoptadas por Estados Unidos se suman a las reformas aplicadas por Cuba a sus propias reglas migratorias. Desde enero pasado, los cubanos con pasaporte tienen permitido viajar fuera de la isla, siempre y cuando obtengan la visa de los países de destino que así la solicitan.

Aunque el otorgamiento de estos documentos por parte del Gobierno de La Habana sigue siendo discrecional, el cambio ha permitido que muchos disidentes cubanos viajen al extranjero y regresen a sus país sin mayores inconvenientes.

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