Postura firme

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Algunos expertos relacionados con el sector financiero peruano, consultados por Americaeconomica.com, han elogiado la imagen dada por el presidente del país, Ollanta Humala, a la hora de intentar solucionar el conflicto de Cajamarca. Estos analistas consideran que el mandatario ha sido “valiente” al no dejarse “intimidar” por las protestas. Algunos expertos relacionados con el sector financiero peruano, consultados por Americaeconomica.com, han elogiado la imagen dada por el presidente del país, Ollanta Humala, a la hora de intentar solucionar el conflicto de Cajamarca. Estos analistas consideran que el mandatario ha sido “valiente” al no dejarse “intimidar” por las protestas.

En los sectores cercanos a la bolsa se ha extendido la idea de que un conflicto “que en un principio tenía un matiz de protección mediambiental” ha pasado a tener un “carácter bastante politizado”.

Existe incluso la idea de que el presidente regional de esta región, Gregorio Santos, que antes de este suceso, provocado por el proyecto minero de Conga, apoyaba a Humala, ha cambiado de postura a raíz de las “presiones” que han ejercido sobre él los diversos organismos que tienen una mayor presencia en Cajamarca y que podrían disminuir su “popularidad”.

Desde el punto de vista de los mercados, estos expertos, aseguran que “todavía existe incertidumbre” ya que “no se conoce todavía el resultado final”, aunque si que han observado “una moderación en las posturas” de los indígenas de Cajamarca. Los inversionistas que encontrarían a la espera de lo que sucede finalmente.

Por el momento, el presidente de Perú ha decidido levantar el estado de emergencia que había impuesto en cuatro provincias de Cajamarca debido del caos (según el mandatario) generado por las protestas indígenas en contra del proyecto minero de Conga, que por el momento se encuentra suspendido.

El Gobierno ha anunciado que estas negociaciones se reanudarán el próximo lunes con los grupos que se oponen al proyecto de la compañía estadounidense Newmont y que estarán lideradas por los ministros de Energía y Minas, Medio Ambiente y Agricultura y los representantes de la población de Cajamarca.

La decisión la ha tomado un día después de que los cajamarquinos pusieran fin a sus movilizaciones, para sentarse a negociar con el Gobierno. El Gregorio Santos, que forma parte del partido izquierdista del Movimiento de Afirmación Social (MAS), fue el encargado de notificar la decisión de los indígenas a Humala.

Esta misma semana, el recién nombrado primer ministro del país, Oscar Valdés, invitó a Santos a reiniciar el diálogo como paso fundamental para que el Gobierno levantase el estado de emergencia y por el momento esta postura ha propiciado que la situación haya dado un vuelco.

Aunque según algunas opiniones que circulan por el país, este estado de calma podría volver a cambiar ya que el objetivo del Gobierno todavía es, ya que aunque el proyecto este suspendido se espera que sea reactivado tras las negociaciones, continuar con el trasvase de agua de cuatro lagunas para extraer cobre y oro.

Humala se resiste a dejar pasar de largo un proyecto que significa una inversión minera de 50.000 millones de dólares (38.459 millones de euros), una cantidad nada despreciable para Perú.

Las protestas contra el proyecto Conga para la extracción de oro y cobre se iniciaron el pasado mes de noviembre con una huelga indefinida en Cajamarca. Más tarde la situación se radicalizó con bloqueos de carreteras y el cierre de un aeropuerto.

La postura radical que alcanzaron las movilizaciones provocó que el Gobierno peruano declarara el estado de emergencia en cuatro provincias del departamento de Cajamarca, y como consecuencia las Fuerzas Armadas del país llegaron a la región.

Fue entonces cuando el Gobierno se dio cuenta de la necesidad de entablar conversaciones con los involucrados en las protestas, petición que finalmente fue escuchada y puesta en práctica.

El proyecto preveía trasvasar el agua de cuatro lagunas a tres depósitos para luego extraer oro, y de esta forma, dos de las lagunas serían utilizadas para depositar desechos o relaves. Hecho que no gustaba nada a los manifestantes que temían que el plan afecte a las fuentes y filtraciones naturales de agua en la zona.

Por el momento, sólo cabe esperar a que en las próximas negociaciones se consigan acercar posturas, para que Humala pueda por fin dormir más tranquilo.

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