Portugal pone a prueba al euro

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La exposición de la banca europea es de 250.000 millones de euros a las economías de Grecia, Irlanda, Portugal y España, según un informe de Standard & Poor´s. Esta cantidad es más de la mitad del presupuesto actual del Fondo de Rescate Europeo (EFSF) que Alemania no quiere ampliar: 440.000 millones de euros. Las dudas teutonas envenentan un momento ya de por si complicado en el que un posible rescate a Portugal, limitaría todavía más la potencia de fuego de este mecanismo de blindaje del euro. La exposición de la banca europea es de 250.000 millones de euros a las economías de Grecia, Irlanda, Portugal y España, según un informe de Standard & Poor´s. Esta cantidad es más de la mitad del presupuesto actual del Fondo de Rescate Europeo (EFSF) que Alemania no quiere ampliar: 440.000 millones de euros. Las dudas teutonas envenentan un momento ya de por si complicado en el que un posible rescate a Portugal, limitaría todavía más la potencia de fuego de este mecanismo de blindaje del euro.

No obstante, de esta cantidad total, el EFSF sólo puede gastar actualmente 250.000 millones de euros (justo lo que necesitarían estos bancos, según la agencia de calificación estadounidense) si no quiere perder el máximo rating –AAA- que otorgan precisamente las agencias.

Sin embargo, la ampliación del Fondo que estaba prevista para hoy, tendrá que retrasarse como mínimo hasta junio tras las presiones que Berlín ha ejercido sobre Bruselas en los últimos dos días.

Cuando ya todo parecía estar decidido, Alemania se manifestó en contra no de la ampliación en sí, sino de los plazos para efectuarla. El país centroeuropeo tendría que inyectar 22.000 millones de euros en el EFSF, 11.000 de ellos antes de 2013. Una fecha que la canciller alemana, Angela Merkel, consideró poco apropiada.

La situación en tres de estos países, sin embargo, es crítica.

Grecia e Irlanda recibieron cerca de 200.000 millones de euros en 2010 para evitar una reestructuración de sus deudas, y aún así la rentabilidad de sus deudas demuestra que la incertidumbre de los mercados no sólo se mantiene, sino que aumenta. Además, los bancos irlandeses podrían requerir 35.000 millones de euros adicionales, informa The New York Times.

Los bonos a diez años helenos superan el 12,6% de rentabilidad y los irlandeses han rebasado esta semana, por primera vez, un rendimiento del 10%. Cuanto mayor rendimiento, mayor es la desconfianza por parte del inversor.

Portugal tampoco se encuentra en condiciones más óptimas. Tras la dimisión de su primer ministro, José Sócrates, el pasado miércoles después de que el Parlamento luso no aprobase un nuevo paquete de austeridad, Bruselas espera que Lisboa complete los trámites para recibir un rescate financiero que se estima en 80.000 millones de euros. La rentabilidad de los papeles lusos a diez años ha superado esta mañana, también por primera vez, el 8% de rentabilidad.

Expertos consultados por EL BOLETÍN han comentado que una ampliación del Fondo podría generar un clima de confianza para estas economías, dado que en el peor de los casos sería este mecanismo el que pudiese asegurar su financiación en los mercados.

Otros analistas opinan, no obstante, que lo que debe conseguir Bruselas es que los propios tenedores de bonos asuman parte del coste de una reestructuración de la deuda (esto es, asumir que van a recibir menos dinero del establecido en la subasta de los mismos). “Los bancos obviamente están presionando a Europa en contra de una reestructuración, pero no hay un motivo justificado de imponer esos costes a los contribuyentes de un país cuando los inversores y los bancos podrían hacerse cargo de esas cifras” argumenta Raoul Ruparel, analista de Open Europe, en un informe publicado recientemente.

En cualquier caso, de momento los analistas concluyen que las cifras barajadas hasta el momento se pueden asumir. El problema vendría con España, aunque al ser una economía más grande, pocos son los expertos que vaticinan todavía problemas para este país. De hecho, el rendimiento de los bonos españoles, aún alto (5,1%), se mantiene estable desde hace varias semanas y no ha reaccionado de forma negativa a la incertidumbre que pesa sobre Portugal.

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