Marginalidad y Pobreza

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En la cuarta entrega de su informe sobre el fenómeno de las maras en Latinoamérica, nuestro colaborador Omar Arias Mele, nos explica el caldo de cultivo de pobreza y marginalidad en el que se cuece este peligroso guiso. Un problema que tiene que ver con la generalización de las desigualdades en el subcontinente y que quizá sólo pueda resolverse cuando se reduzcan. La violencia que se vive en Latinoamérica es uno de los productos de moda. Robos, asaltos, homicidios, drogas, armas son moneda corriente de esta nueva sociedad internacional. Podríamos comenzar diciendo que el deterioro económico en toda la región es el comienzo del problema. Ésto es así, en parte.

“A la Policía le tenés que tirar de cheto, para agrandarte y para que te respeten” declama el Turco un gordito de 13 años internado en el Instituto San Martín por homicidio.

Un Cabo 1ero. de la Policía de la Provincia de Buenos Aires lo expresó en estos términos “antes los malandras eran profesionales, iban, robaban y piraban.

Cuanto menos quilombo mejor. Ahora los que salen a chorear no sólo quieren robar, también quieren mostrar su odio contra la sociedad, por eso le meten fierro a cualquiera” (sic).

El cóctel explosivo de una situación descontrolada se ha ido realizando debido a la recesión de estas últimas décadas. El desequilibrio social, la desintegración de la familia, una importante deserción escolar, el deterioro urbano, todo conjugado con una amplia libertad de acceso a las drogas y a las armas.

Asociado a este cóctel se ve un incremento importante en lo que se denomina marginalidad conjugado con zonas fuera de control donde el Estado pareciese no existir, y como si ésto fuese casi nada, estamos ante un modelo educativo carente de contención, que acompañado por el deterioro constante en la economía social se ha convertido en el caldo de cultivo permanente de un modelo delictivo en aumento.

“Mi vieja llora porque no hay plata, mi padrastro faja a mi hermano porque trae poca plata de la calle. la cabeza te empieza a funcionar, te pasan un dato y salís a laburar sostiene José (17) encerrado en el Instituto Roca por homicidio”.

Familia, Escuela, Comunidad hoy se han roto las barreras del respeto, la moral y la contención.

En Agosto del 2001 como venganza por la muerte de un jefe de una banda de Fuerte Apache, atacaron con tiros de pistola y ametralladora a la Comisaría 6ta. de Ciudadela Norte.

Espacios sin control del Estado son espacios que sirven de aguantadero, no sólo de aquellos que delinquen sino que son depósitos de armas ilegales y botines. Es muy común la venta o alquiler de armas, Fusiles FAL, Pistolas 9 mm, Granadas, todo se puede conseguir en algún lugar de éstos. Villas como la Carlos Gardel, La Rana, La Cava, Itatí, Fuerte Apache, Ciudad Oculta, la Villa 31, Villa 1-11-14 son consideradas zonas donde esta actividad es frecuente.

Las armas no aparecen solamente por los delitos cometidos en el país sino que además el tráfico de armas es casi normal en la actualidad. Pasar armas de Paraguay a la Argentina o Brasil es cosa fácil con una frontera sin control.

Drogas y armas van juntas, no hay control para uno ni para lo otro. Las disputas en las villas se resuelven a los tiros. (fútbol, mujeres, apuestas, miradas, etc.); el peaje en las villas es algo común.

La población de las villas se viene duplicando cada 10 años. El 70% de los imputados por homicidios tienen menos de 29 años, el 54% de los robos a mano armada son protagonizados por menores de 21 años. Aquellos que caen presos regresan al delito a las 48 horas.

Recordemos que las maras se inician a muy temprana edad.

Un crimen cada cuatro horas. Hubo más de 2.092 víctimas fatales de delitos en el Gran Buenos Aires durante el 2008.

En el 2007 se registraron unos 2.052, lo que representa más muertes que en la Guerra de Malvinas.

Pilar sufre un incremento del 50% de delitos año tras año. La Fiscalía de Pilar tiene un promedio de 1.346 causas por mes, el promedio del año 2009 era de 890. En el resto de la provincia el delito creció en un 34%, de acuerdo con fuentes oficiales.

La Plana de los diarios con hechos delictivos se ha convertido en algo común, salideras bancarias, robos de viviendas, robos a taxistas, donde en algunos casos se presentaron homicidios o violaciones y otros por suerte, donde las victimas solo terminaron con heridas leves o salieron ilesas.

Expertos coinciden que en Argentina están dadas todas las condiciones de marginalidad, pobreza, corrupción y exclusión como para que proliferen maras y muchos otros males que afectan a los casi 10 millones de chicos pobres.

El Gran Buenos Aires es el verdadero caldo de cultivo para las maras. en la provincia hay dos millones de adolescentes de 14 a 21 años. La mitad son pobres, el 38,8 por ciento son indigentes y uno de cada cinco no estudia ni trabaja.

El 13% de las madres que dan a luz en la provincia de Buenos Aires es menor de 19 años.

Si comparamos nuestro modelo con el centroamericano donde la pobreza llega a afectar a más del 70% de la población y en algunas regiones los niveles de analfabetismo superan el 30%, no estamos tan lejos de está realidad.

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