Los precios de Slim

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El magnate Carlos Slim, propietario de Teléfonos de México (Telmex) y América Móvil, insiste en establecer su propio precio para la interconexión telefónica en el país azteca. Pese al intento de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) de controlar las tarifas, los consumidores siguen pagando facturas elevados y el sector es cada vez menos atractivo para los inversores. El magnate Carlos Slim, propietario de Teléfonos de México (Telmex) y América Móvil, insiste en establecer su propio precio para la interconexión telefónica en el país azteca. Pese al intento de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) de controlar las tarifas, los consumidores siguen pagando facturas elevados y el sector es cada vez menos atractivo para los inversores.

El crecimiento medio de las telecomunicaciones en México fue del 12,2% al cierre del 2010. Este porcentaje de crecimiento es, según reconoce el informe de Cofetel, el más bajo desde 2002. Sin embargo, el organismo regulador confía en que la situación del sector mejore en 2011. Algo, que los expertos consultados por Americaeconomica.com, podría no suceder si la guerra entre los operadores por el precio de la interconexión continúa.

A finales de 2010 las inversiones de los operadores de telecomunicaciones mexicanos sumaron un total de 2.995, 7 millones de dólares (2.121,07 millones de euros). Cifra muy inferior al promedio de las inversiones, de 3.242 millones de dólares (2.295,47 millones de euros), que recibió el sector entre 2002 y 2010. Este retroceso se debe, según analistas de la prensa local, a la falta de una política reguladora que incentive las inversiones y equilibre la competencia, que actualmente está polarizada en función del dominio de las conexiones del país.

El precio de la interconexión ha vuelto a ser motivo de disputa esta semana entre los operadores mexicanos, que desde febrero mantienen uno de los enfrentamientos más intensos del sector. Telmex suspendió el pago a Iusacell, tercer operador de telefonía móvil del país propiedad del Grupo Salinas, correspondiente al mes de febrero por la interconexión. Teléfonos de México ha explicado mediante un comunicado a la prensa local que el retraso en el pago se debe a un error en la tarificación de la compañía Iusacell, que facturó a 1 peso por minuto (0,059 euros el minuto) en lugar de los 0,95 pesos por minuto (0,056 euros el minuto) que estaban acordados.

La batalla por el precio de la conexión viene de largo. En 2005, después de seis años con un precio para la interconexión de 1,90 pesos por minuto (0,11 euros por minuto), las compañías de telefonía comenzaron a negociar un nuevo precio.

La ley mexicana privilegia el acuerdo entre las empresas para fijar el precio de la interconexión. Pero, qué ocurre cuando, como ahora, no existe el consenso. Slim fija el precio. Teléfonos de México, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim, tiene la concesión de las redes de telecomunicaciones en el país, lo que obliga a los operadores a usar la red de Telmex, que tiene cierta libertad para fijar los precios. Así, Telcel, filial de Teléfonos de México, Telefónica y Telmex llegaron a un acuerdo y establecieron que la tarifa de interconexión debía ser de 0,95 pesos el minuto (0,056 euros el minuto)

Los otros operadores mexicanos manifestaron su oposición a estas tarifas, sin embargo, todos menos Axtel, que cuenta con infraestructura propia, aceptaron estas condiciones en diciembre de 2010. Las discrepancias continuaron pese al acuerdo y a mediados del mes de febrero explosionaron cuando Carlos Slim anunció que no iba a renovar los contratos de publicidad con Televisa y TV Azteca debido a un aumento, próximo al 15%, en el precio de los anuncios.

Las compañías de televisión, vinculadas a empresas de telefonía, achacaron este incremento al precio de la interconexión, lo que ha llevado a un cruce de acusaciones y denuncias por prácticas monopolísticas entre las empresas de Carlos Slim, Telmex y Telcel, contra unos 25 operadores de telefonía, Internet y televisión.

Aunque Cofetel tiene facultades para intervenir en estos casos, como hizo a mediados de este mes al fijar la tarifa de la conexión en 0,3912 pesos por minuto (0,02309 euros el minuto), el marco jurídico permite a los operadores rechazar las determinaciones de Cofetel y presentar recursos contra sus resoluciones que pueden alargar el proceso entre tres y cuatro años.

Entre tanto, el precio final al consumidor continúa siendo el mismo. La falta de garantías en las resoluciones de Cofetel impide que el beneficio de las reducciones propuestas por el órgano regulador se traslade a los usuarios.

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