La violencia, un denominador común

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Durante las próximas semanas, nuestro colaborador Omar Arias Mele abordará para nuestros lectores el complejo tema de las ‘maras’, las pandillas que imponen su ley en algunas zonas de Centroamérica y que se han convertido casi en estados paralelos. Arias ha elaborado un completo informe al respecto en el que se recogen las claves del origen de este movimiento, su complicado presente y el incierto futuro planteado para quienes luchan por erradicar la violencia juvenil de la región. Durante las próximas semanas, nuestro colaborador Omar Arias Mele abordará para nuestros lectores el complejo tema de las ‘maras’, las pandillas que imponen su ley en algunas zonas de Centroamérica y que se han convertido casi en estados paralelos. Arias ha elaborado un completo informe al respecto en el que se recogen las claves del origen de este movimiento, su complicado presente y el incierto futuro planteado para quienes luchan por erradicar la violencia juvenil de la región.

Arias Mele preside la consultora argentina OYSGroup y forma parte de la la Organización Interamericana para el Desarrollo (OID) una asociación sin ánimo de lucro dedicada a promover la integración regional y tiene una dilatada experiencia en los sectores del transporte y la seguridad.

Las pandillas juveniles latinoamericanas han constituido en los últimos tiempos verdaderos estados paralelos en donde cobran impuestos, imponen sus normas y atemorizan a la población. Producto de la pobreza, el abuso y el abandono. El Salvador, Honduras y Guatemala son el centro de la crisis que en conjunto con Nicaragua se estiman que existen unos 100.000 mareros. Estos países, además, ostentan la tasa de homicidios más alta del mundo.

Las actividades desarrolladas van desde el tráfico de personas, extorsión, comercio in / out de drogas y armas; sin dejar de lado los asaltos, asesinatos y secuestros entre otros delitos. El conflicto no es sólo de los países mencionados, sino que México y los EE UU han sido y son muy buenos polos de desarrollo para este tipo de accionar delictivo.

El consumo de drogas como cocaína, crack, marihuana, pegamento para zapateros o inhalantes, heroína y otras que son comercializadas y consumidas por jóvenes agravan más la situación.

En materia de expansión podemos ver como la mara MS 13 se instaló en Canadá, México, Guatemala, Nicaragua, Perú, Bolivia, España, Alemania, Inglaterra, Australia hasta han llegado al Libano, donde realizan actividades como ser venta de drogas, extorsión, venta de armas, robos, asesinatos por encargo, etc.

Mauricio Funes periodista, dice que son un fenómeno de carácter social como resultado de la desintegración familiar. La cantidad de hogares que tienen al frente madres solteras, ha llevado a que estos jóvenes no tengan referentes y por lo tanto la pandilla se convierta en un elemento que les da presencia e importancia.

Rodrigo Avila Director de la Policía Nacional del El Salvador, dice que la mara es un grupo de personas asociados bajo un régimen antisocial de existencia, es un modo de vida que tiene a la violencia y al crimen como un diario vivir.

Para que exista una pandilla siempre debe haber un contrario comenta Gema Santamaría socióloga de Itam / México.

Estos grupos hicieron sus comienzos por la década del 60 en los barrios más marginales de America Latina, nombre como “Los Sacaojos” o los “Come Muertos” ejemplifican su naturaleza violenta.

En California (EEUU) los jóvenes disconformes de esa década se agrupaban en pequeñas bandas que disputaban el dominio del barrio. La primera pandilla que se tiene registro fue la Gonder 13 creada por el “Flaco Stoner”; una de las pandillas más famosas fue los Crips and Bloods. Cuando los Anglos empezaron a atacar a los Mexicanos, éstos empezaron a defenderse y adoptaron una similar forma.

En los setenta los mexicanos se juntaban entre las calles 10 y 20.

Nombres de Pandillas como la “Hermandad Aria” y “Los Ángeles Infernales”, o pandillas negras como los “Crips” y “Bloods” y los “Musulmanes Negros”, han sido plana de varias historias de pandilleros de los EEUU.

Una de las pandillas más antiguas en los EEUU es la Mafia Mexicana, la cual se formó en un correccional juvenil en Tracy – California en los años 50; estaba originalmente compuesta por “Homies” quienes vivían al sur de Bakersfield.

Los Norteños conocidos como Nuestra Familia, es un grupo que se formó en la prisión de Folson en los años 60, formado para proteger a los prisioneros Latinos que vinieron de áreas del norte de Bakersfield. Los miembros de la pandilla se tatúan con un número romano XIV que representa “14”; la letra catorce del alfabeto (N) para significar “Norte” o, como alternativa, cuatro puntos en la mano.

En la década del 80 aparece la Mara Salvatrucha cuyo significado viene de la composición de las palabras (Mara = gente que alborota, Mara también es tomada como un derivado de las hormigas marabuntas en alusión a la forma en que éstas se expanden + Salva = El Salvador + Trucha = listo, hábil, o astuto) también denominada MS-13 por la zona de los Ángeles donde se originó.

Según el periodista e historiador Marco Lara Klahr, “los inmigrantes encuentran en Los Ángeles un ambiente hostil, encontrándose marginados dentro de la misma marginación”(sic).

En los años 80 muchos fueron detenidos en centros de detención juveniles como el denominado Tracy, a quien llamaron Escuela de Gladiadores, donde fueron instigados a la violencia por las cuales estas pandillas se hicieron notorias.

A principios de los años 90 se conforma la Mara 18 o M 18 rival acérrimo de MS 13, luego que alrededor de 1 millón de personas migraron hacia los EEUU por las guerras civiles de su país (500 mil del Salvador, 300 mil de Guatemala, 100 de Honduras y 100 de Nicaragua). La mayoría se instaló en barrios pobres de Los Angeles, ahí la cultura pandillera estaba bien desarrollada. La MS-13 fue la primera de su tipo en aceptar a todas las etnias y reclutar miembros de otros estados.

Un ex mara Heriberto Enriquez comenta que deserto del ejército en su país para luego instalarse en Los Ángeles, donde encontró en las pandillas un apoyo moral y económico, él un Salvadoreño ellos México Americanos. Heriberto regresó a El Salvador en el 98 alejándose de esa vida hostil en la que se encontraba inmerso.

Luego del levantamiento popular en Los Ángeles (Riots) que dejó en llamas buena parte del centro de la ciudad, la policía comenzó a identificar a las maras Salvatrucha y M 18 ya que sus lideres fueron los principales responsables; causa que produjo que a partir del 96 las autoridades estadounidenses comenzaran a deportar a miles de pandilleros, dentro del marco del compendio “Ilegal Immigration Reform and Immigrant Responsibility Act”, leyes que permitieron la remoción expedita de inmigrantes que hubiesen cometido crímenes.

Los gobiernos centroamericanos se encontraban reconstruyendo sus países después de una década de guerras civiles, al no tener control de quienes ingresaban, fue una de las causas que generó una explosión de violencia de pandillas. Las cifras de homicidios sobrepasaron las que registró el mismo conflicto armado que habían vivido antes. Y, de momento, la historia continúa sin que se atisbe una rápida solución al problema.

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