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Las tensas relaciones que mantienen los gobiernos de Chávez y Zapatero, a raíz de que el juez español Eloy Velasco señalara que existen indicios de una presunta relación entre Chávez y los grupos terroristas ETA y las FARC, no han sido impedimento para que los empresarios españolas continúen con sus inversiones en Venezuela. Y eso que el mandatario bolivariano ha amenazado con que España sería la que más saldría perdiendo si las relaciones siguen dañándose, en clara referencia a las empresas que se encuentran en el país sudamericano. Para colmo, ha salido a escena a caldear el ambiente el ex presidente del Gobierno de España, Felipe González, que ha asegurado que “Venezuela es un caudillismo rural-militar con una manguera de petróleo”. Las tensas relaciones que mantienen los gobiernos de Chávez y Zapatero, a raíz de que el juez español Eloy Velasco señalara que existen indicios de una presunta relación entre Chávez y los grupos terroristas ETA y las FARC, no han sido impedimento para que los empresarios españolas continúen con sus inversiones en Venezuela. Y eso que el mandatario bolivariano ha amenazado con que España sería la que más saldría perdiendo si las relaciones siguen dañándose, en clara referencia a las empresas que se encuentran en el país sudamericano. Para colmo, ha salido a escena a caldear el ambiente el ex presidente del Gobierno de España, Felipe González, que ha asegurado que “Venezuela es un caudillismo rural-militar con una manguera de petróleo”.

Una de las empresas que no le preocupa la actual situación es la a la compañía Guascor, que lidera el empresario vasco Joseba Grajales. Fuentes de la compañía han asegurado a Americaeconomica.com que la empresa se ha aliado con la petrolera estatal venezolana Pdvsa y han creado una sociedad conjunta para fabricar en el país latinoamericano motores de gas y diesel que servirán para generar electricidad.

La nueva compañía estará controlada por Pdvsa en un 60% y por el grupo español en un 40%. La inversión de Guascor, que alcanzan los 50 millones de euros.

El acuerdo permitirá la construcción de una planta de fabricación de motores en Puerto Ordaz, Venezuela, que deberá estar operativa en el año 2011 y tendrá una capacidad productiva de 400 motores de gas y diesel anuales. Los portavoces de Guascor aseguran que se generarán 500 nuevos empleos en Venezuela y otros 500 indirectos en España, en el País Vasco, región donde se encuentran las fábricas de la compañía.

El grupo Guascor, que preside Joseba Grajales, cofundador de Gamesa, tiene importantes intereses industriales en América Latina. En Brasil, donde su presencia es notable, ha instalado decenas de mini centrales eléctricas para abastecer de electricidad a las zonas habitadas a orillas del Amazonas. Y en Argentina la compañía ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno para construir el parque eólico más grande del mundo en la Patagonia, que tendrá una capacidad de generación eléctrica cercana a los 90 megavatios por hora.

La millonaria inversión de Guascor en Venezuela coincide cuando las relaciones entre España y el país latinoamericano viven uno de los momentos más críticos, a raíz de que el juez español Velasco acusara al Gobierno de Hugo Chávez de haber colaborado con ETA y con las FARC, y de que hubiera cursado las órdenes internacionales de detención contra varios miembros de ETA y de las FARC por participar en cursillos de explosivos en la selva venezolana y por planear el asesinato de altos cargos colombianos en España.

En medio de este panorama tan crítico, aparece el ex presidente español Felipe González para echar mas leña al fuego. En una conferencia en la universidad de Nueva York sobre las relaciones entre EEUU, Europa y Latinoamérica organizadas por la Fundación Euroamérica, que preside Carlos Solchaga, Felipe González, ha hecho unas declaraciones en las que aseguraba que “Venezuela es un caudillismo rural-militar con una manguera de petróleo”. Además, González indicó que “no se sabe muy bien si Venezuela está en el siglo XX o en el XXI”.

El presidente del Gobierno de Venezuela, Hugo Chávez, todavía no ha hecho ningún tipo de declaración en respuesta a las duras críticas vertidas contra él por el ex presidente socialista de España, Felipe González. Sin embargo, el “ciberentorno” del mandatario bolivariano ha salido en su defensa y ha arremetido contra González, a quien han comparado con la extrema derecha por utilizar sus mismos argumentos.

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